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Los esquemas nacionales de Seguridad e Interoperabilidad

Cual si de hermanos siameses se tratase, el pasado viernes vieron la luz en el BOE el Esquema Nacional de Seguridad y el Esquema Nacional de Interoperabilidad, previstos en el artículo 42 de la Ley 11/2007, de Acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos.

En los escasos ratos que me dejan mis ocupaciones actuales, he ido poco a poco desgranando ambos documentos, con intención de poderme hacer al menos una idea global y comentarlo con vosotros en éste Blog. En esas estaba cuando ésta mañana recibí un mensaje de Alberto López Tallón, comunicándome la publicación de la primera edición oficial de su Manual Práctico de Supervivencia en la Administración Electrónic@ y agradeciéndome la colaboración que (humildemente) presté en forma de artículo que enlazaba con el documento. Gracias a tí, Alberto, por el manual y por la iniciativa de su confección y publicación. Me gusta especialmente el aspecto pragmático de tu manual. Yo muchas veces digo que en la Administración a veces sobran normas y falta sentido común para la aplicación de esas normas.

Bueno, viene al hilo este inciso porque precisamente Alberto ya ha hecho un excelente resumen de ambos, en sus artículos Vistazo rápido al Esquema Nacional de Seguridad… y ahora al Esquema Nacional de Interoperabilidad, ahorrándome por tanto ese trabajo, y permitiendo hacer aquí algunas consideraciones al respecto.

Vaya por delante que considero que se trata de un importante paso adelante para la mejora de la calidad y cantidad de los servicios electrónicos que proveen y proveerán en el futuro las Administraciones. Establecen de forma expresa dos marcos de referencia necesarios, lo cual siempre producirá, por un lado, que empecemos a hablar todos el mismo lenguaje, y esa habilitación para la comunicación siempre producirá frutos positivos. Por otro lado, también tiene un marcado efecto de generación de confianza, y facilitador, en la sociedad, ciudadanos y empresas, en definitiva, en todos aquellos a quienes las Administraciones dirigen sus servicios.

Dicho ésto, queda también patente que se trata de documentos diferentes, que abordan ámbitos diferentes, pues, al menos en mi percepción, el ámbito de la Seguridad se dirige fundamentalmente hacia el interior de las organizaciones, mientras que la Interoperabilidad se dirige fundamentalmente hacia afuera. En realidad, para entender el alcance, podemos hacer el ejercicio mental de quitar el apellido «TIC» a estas normas, y veremos claramente que la seguridad, la confianza, es un aspecto necesario de las entidades que prestan servicios (sean o no Administración Pública), se suele considerar una característica intrínseca de las mismas. En cambio la Interoperabilidad representa la capacidad de interacción eficaz  entre estas entidades, sean o no de la misma naturaleza, y por lo tanto el aspecto «social» está mucho más presente y es a la vez mucho más variable y diverso, y mucho más difícil de regular o estandarizar.

En concreto, tengo la sensación de que el ENS está bastante más terminado, y por lo tanto es mucho más aplicable a día de hoy, que el ENI. Así, el ENS fija en su Disposición transitoria, un plazo de 12 meses para elaborar un plan de adecuación, y un plazo de 4 años para ejecutar ese plan.

En cambio el ENI deja para luego, sin fijar fecha concreta, el desarrollo de las normas técnicas de interoperabilidad (en un total de once), lo cual desvirtúa su eficacia, o al menos la pospone de forma y manera que no podremos aplicarlo en la práctica de momento. Ya dije que no era fácil, puesto que con toda probabilidad habrá que poner de acuerdo a muchos agentes. Es un trabajo difícil, con el problema añadido de que si, como pasa con frecuencia, se demora mucho, puede que la vigencia técnica de la norma sea sobrepasada por la evolución de la tecnología.

En fin, para no extenderme mucho, terminaré diciendo que me gusta mucho lo que dice el Artículo 29. Actualización permanente:

El Esquema Nacional de Interoperabilidad se deberá mantener actualizado de manera permanente. Se desarrollará y perfeccionará a lo largo del tiempo, en paralelo al progreso de los servicios de Administración Electrónica, de la evolución tecnológica y a medida que vayan consolidándose las infraestructuras que le apoyan.

Es interesante, a la par que necesario, que se hagan estas previsiones en una norma de éste rango, pero no se desvela el cómo, es decir, cuales van a ser los cauces de actualización permanente, y si se van a admitir  (y cómo) sugerencias de mejora. ¿Abrirá de una vez de verdad la Administración sus procesos de elaboración normativa a la cooperación transparente de todos?

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Tecnimap 2010

Resulta algo duro retomar la tarea de las publicaciones en el blog después de tanto tiempo, de modo que empezaré con algo sencillo:

Ya está abierto el plazo de inscripción de congresistas al Tecnimap 2010. Se puede acceder en la dirección www.tecnimap.es.

El programa del evento hace foco en cuatro líneas de trabajo:

  1. Servicios para los usuarios
    • Servicios centrados en ciudadanos
    • Administración abierta: Redes sociales, blogosfera, Herramientas electrónicas de comunicación y opinión
    • Calidad de los Servicios Electrónicos y Satisfación de los Usuarios
    • Derechos de los ciudadanos y Protección de datos
  2. Implicaciones económicas y mercado único
    • Contratación electrónica, Factura electrónica
    • Directiva de Servicios, Reducción de cargas, Ventanillas Únicas
    • Estrategias de futuro: visión empresarial
  3. Eficiencia y sostenibilidad
    • Eficiencia y sotenibilidad: Iniciativas Sectoriales
    • Casos de éxito: colaboración público/privada
  4. Iniciativas legales y técnicas
    • Aplicación Ley 11 y otras iniciativas legales en AGE, CCAA y Ayuntamientos
    • Interoperability solutions for European public administrations (ISA)*
    • TIC aplicadas a los procesos electorales
    • Documento y Expediente electrónico e Interoperabilidad
    • Iniciativas de Accesibilidad, Inclusión, Seguridad y Confianza

No hay muchas sorpresas. Es claro que algunas líneas intersectan, como por ejemplo, la aplicación de la Ley 11/2007, que podría estar perfectamente en la línea de «Servicios centrados en ciudadanos».

Una de las principales sesiones está dedicada a la Web 2.0 y las redes sociales, durante toda la mañana del jueves 8 de abril. Se vé claramente la importancia que ha cobrado este aspecto en los últimos años, aunque sólo como posibilidad teórica, en las AAPP. Pero la adopción de éste enfoque dista mucho de la realidad actual en las AAPP. A modo de ejemplo, acabo de enterarme que el Blog de Sevach (www.contencioso.es) ha sido bloqueado por las redes de funcionarios del Principado de Asturias, según él mismo relata y comenta en  Pasen y vean: El extraño caso del blog jurídico amordazado.

Además, no puedo dejar de comentar la sesión dedicada a la Calidad de los Servicios Públicos Electrónicos. Tal como yo mismo decía en el artículo Servicio Público Electrónico de Calidad, ya presenté en el TECNIMAP de 2004 (Murcia) una ponencia titulada «La Calidad en la Prestación de los Servicios Públicos Electrónicos” que no tuvo la fortuna de ser seleccionada para su exposición en el evento. Me alegro de que ahora por fin se den cuenta de la importancia de este asunto. La verdad, creo que el texto sigue siendo plenamente vigente. Estoy tentado de volver a presentarlo, lo mismo ahora sí lo seleccionan ;-).

Ayer llevé a cabo el proceso de inscripción en la Web del Tecnimap, y estoy registrado con el número 552. Aunque la web parece que está a medio construir: no permite la reserva de hotel, tampoco presentar comunicaciones, y los enlaces a las redes sociales (Facebook, etc.) no funcionan todavía. Para colmo de líos insiste en quererme cobrar 375 euros por la inscripción, aunque antes me ha dicho que es gratis si soy empleado público, y encima me vuelve a mandar mensajes de confirmación de inscripción cada vez que modifico uno de mis datos, pero con un número de inscripción diferente: el 1032. Un verdadero lío, vamos.
Espero que lo mejoren pronto. Ya queda muy poco tiempo para el evento.
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El Reglamento de la LAECSP: Los registros electrónicos

Siguiendo con nuestro análisis del Reglamento de la LAECSP (RD 1671/2009), del cual la semana pasada tratábamos lo relativo a las sedes electrónicas, ésta semana le toca el turno a los registros electrónicos.

Así como la sede electrónica es el lugar donde se interactúa electrónicamente con la Administración, el registro electrónico es el servicio que permite al ciudadano materializar los actos administrativos concretos relativos a un procedimiento y también en general para presentar escritos dirigidos a cualquier persona, órgano o unidad «destinataria» (cualquier órgano o unidad de la AGE).

De modo similar a las sedes, los registros electrónicos son obligatorios para todos los Ministerios y Organismos públicos. Sin embargo, aquí se prevé la posibilidad de que sea propio o bien proporcionado por otros.

Aunque no se indica expresamente, parece deducirse del Reglamento que cuando el Ministerio u Organismo tenga sede electrónica, deberá también ubicar allí su registro electrónico, ya que por definición «se ubicarán en la sede electrónica todos los procedimientos que requieran autenticación», y no cabe duda de que el registro electrónico requiere algún tipo de autenticación.

Otros requisitos de los registro electrónicos:

  • Cada registro electrónico tendrá su propia fecha y hora oficiales, así como su propio calendario de días inhábiles
  • Todos los registros electrónicos deben estar abiertos 365 x 24.
  • El correo electrónico no será válido para hacer la función de registro electrónico, y tampoco los FAX.
  • Se fija un plazo de seis meses para la adaptación de los registros electrónicos o telemáticos existentes.

Las características e información que deben tener los recibos electrónicos emitidos por el registro electrónico son:

  • Firmados electrónicamente
  • Fecha y hora y número de registro
  • Copia de la solicitud o comunicación presentada
  • Lista de documentos adjuntos presentados, y huella electrónica de cada uno de ellos.
  • Plazo máximo de resolución del procedimiento asociado (se entiende que cuando sea aplicable).

Obviamente también habrá que incluir la información identificativa del propio registro electrónico donde se emite el recibo (que debe figurar en la firma), así como del procedimiento, trámite u órgano al que se dirige.

Además, se creará un Registro Electrónico Común de la Administración General del Estado, para presentar «cualquier solicitud, escrito y comunicación dirigido a las AGE o sus Organismos», y contenido dentro del Punto de Acceso General dependiente del Ministerio de la Presidencia.

Bueno, ahora algunos comentarios.

Es obvio que el registro es pieza fundamental de cualquier procedimiento administrativo, y que ofrece funciones de constancia electrónica, tanto para el ciudadano como para la Administración. Por lo tanto es esencial que el registro no sólo ofrezca un funcionamiento muy seguro, sino que también ofrezca sistemas de archivado y recuperación de larga duración, pues puede ser requerida la comprobación de las operaciones registradas mucho tiempo (años) después de haberse realizado.

En ese sentido, el sellado de tiempo parece que debería ser parte indisoluble de cualquier anotación en el registro electrónico. Los sistemas en los que se implanten las soluciones técnicas de registro electrónico deben pues contar con las adecuadas medidas de sincronización que garanticen la máxima precisión en la fecha y hora. Para los interesados en el tema, Julián Inza tiene varios artículos dedicados al tema, entre ellos uno muy curioso denominado «El segundo intercalar«, y en K-Government se publicó hace poco un buen artículo de divulgación denominado «El cuándo»

Uno de los clásicos problemas del registro electrónico es el tratamiento dado a las actuaciones presentadas fuera de plazo «por problemas técnicos». Se suele dar, por ejemplo, situaciones en las que, en las últimas horas antes del cierre del plazo, algunos de los usuarios sufren un mal funcionamiento de sus sistemas informáticos, de las comunicaciones, o bien simplemente no han entendido bien las instrucciones y no logran completar a tiempo la transacción. ¿Qué hacer entonces?.

El Reglamento intenta minimizar la oportunidad de que estos problemas ocurran, haciendo hincapié en que las interrupciones de servicio sean «sólamente por razones justificadas», «anunciadas con toda la antelación posible», y en las no planificadas se intentara que «el usuario resulte informado de ésta circunstancia» y «de la posible prorroga de plazos». Eso está muy bien, pero hoy día ya deberíamos dar un paso más, y acordar y publicar los correspondientes SLA de los Registros Electrónicos, así como de las formas en que el ciudadano puede reclamar en caso de que no se cumplan.

En referencia al Registro Electrónico Común, parece que se trate de una especie de solución de último recurso para cubrir huecos no cubiertos por el resto de registros. En abstracto parece ser una buena idea, pero en la práctica puede convertirse en un agujero negro donde caiga sin orden ni concierto todo lo que no se sabe muy bien donde meterlo. Francamente, no me gustaría estar en la piel de los que tengan que ponerlo en marcha. Este asunto se aborda en mayor detalle en un artículo de Montaña Merchán sobre el desarrollo de la LAECSP.

Por si fuera poco, se abre incluso de par en par la puerta a para que cualquier registro electrónico de la AGE admita escritos dirigidos a cualquier otro organo u organismo de cualquier otro Ministerio. Si ya parecía problemático que el Registro Electrónico Común pudiese hacerlo, no se me ocurre cómo va a conseguirlo cualquier modesto registro electrónico de cualquier organismo dependiente, salvo que opte por cederle la patata caliente al Registro Electrónico Común, y que ellos se las compongan.

Una vez más, vemos que se están adoptando por la vía legal parches y remiendos que tendrían fácil solución si se crease la Agencia de Servicios Públicos Electrónicos.

Además en el mundo de Internet, no aporta nada la realización de trámites fuera de la ventanilla electrónica apropiada, ya que no se dan las supuestas ventajas que supondría para el usuario el evitarse el desplazamiento, y por otro lado la gestión del trámite será mucho más efectiva y eficaz si se realiza en el lugar que está preparado para ello. Es como si, por ejemplo, para poner una reclamación sobre la factura del gas nos dirigiésemos a la compañía de teléfonos: absurdo.

En cuanto a los plazos de implantación, no entiendo muy bien porqué se dan seis meses para adaptar los registros cuando se han dado cuatro meses para adaptar las sedes, cuando ambas actuaciones van obviamente ligadas (el registro será normalmente parte de la sede), y además en ninguno de los casos llegamos antes de la fecha fatídica del 1 de enero de 2010. Como ya dije en el artículo sobre las sedes, creo que el plazo de adaptación hubiese sido más realista si se hubiese fijado en un año para ambos.

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El Reglamento de la LAECSP: Las sedes electrónicas


El miércoles pasado se publicó, por fin, el Reglamento (RD 1671/2009) de desarrollo (parcial) de la Ley 11/2007, la conocida LAECSP o ley de Acceso Electrónico. Obviamente, comentar al detalle esta norma resultaría desproporcionado en el escueto espacio de un artículo de blog, pero sí que podemos hacernos eco, en una serie de artículos, de algunos de los aspectos más relevantes del mismo. Hoy empezaremos con las sedes electrónicas.

El concepto de sede sería, según el Reglamento, el «punto de prestación de servicios de comunicación con los interesados» en las que «iniciar o participar en los procedimientos que por ser tramitados en soporte electrónico, requieren el acceso a aplicaciones o formularios concretos«.

Es decir, la sede electrónica viene a ser la «ventanilla electrónica» de cada organismo.

El RD aprovecha sin embargo para «imponer un régimen común de creación de forma que se evite la desorientación que para el ciudadano podría significar una excesiva dispersión de tales direcciones«. Aquí entramos en un terreno menos claro, pero volveremos más adelante para analizar sus implicaciones. Las cuestiones que todos debemos saber sobre las sedes son:

  • Cada Ministerio u Organismo dependiente debe tener una sede propia.
  • Debe haber una normativa específica para cada sede, publicada en el BOE.
  • En las sedes se realizarán todas las actuaciones, procedimientos y servicios que requieran autenticación electrónica.
  • El titular de la sede es responsable de la integridad, veracidad y actualización de la información y de los servicios de la sede.
  • La dirección electrónica de la sede incluirá el dominio «gob.es»
  • Todas las sedes figurarán en un directorio de sedes gestionado por el Ministerio de la Presidencia.
  • Todas las «ventanillas electrónicas» actuales de la AGE deben adaptarse en cuatro meses (contados a partir del 18 de noviembre) a la normativa de sedes del RD 1671/2009.

Además prevé la creación de «sedes compartidas» y «subsedes», aunque a primera vista parecen tener una misión un tanto marginal.

Tras un primer vistazo, la impresión que me queda es que el RD ha adoptado un enfoque radical, pues impone la creación de sedes para todos los organismos, para todos los trámites, en un dominio propio (no valen por tanto los dominios actuales), con una normativa específica publicada en BOE, y en sólo cuatro meses.

Incluso para un Ministerio u Organismo con suficiente músculo, la tarea que se presenta es difícil. Por un lado hay que identificar los servicios electrónicos que se están prestando, o se van a prestar en un plazo breve (todos, pues lo obliga la ley 11/2007). Entre estos servicios se deben incluir por supuesto los Registros Electrónicos y Boletines Oficiales que se estén publicando. Luego hay que proceder a catalogarlos y planificar la migración de éstos servicios al nuevo sitio WEB de la sede electrónica.

Hay que proceder a la creación de la dirección electrónica de la sede, que como hemos visto debe ser de la forma «http://organismo.gob.es», es decir, que no vale el sitio web actual: hay que crear uno nuevo e independiente para la sede. Habrá que contratar y solicitar los correspondientes certificados de sede: https, de firma, de sello en su caso, etc.

Por último, hay que iniciar los proyectos de migración e implantación: desarrollos, pruebas, etc. Por supuesto de acuerdo a las condiciones de seguridad e interoperabilidad que requiere el propio Reglamento.

En paralelo a todas estas actividades técnicas, y de forma sincronizada con ellas, hay que efectuar las acciones legales: redacción de los texos de la Orden o Resolución ministerial correspondiente, revisión por los órganos competentes, Abogacía del Estado, Gabinetes, etc. y luego publicarlo en el BOE.

Si a mi me preguntasen, diría que todas estas actividades necesitan al menos un año para realizarse, por supuesto contando con los medios, humanos y económicos, suficientes, y eso para organismos que tengan unas unidades TIC suficientemente bien engrasadas.

Esto respecto a la forma, pero también tengo algunas objecciones respecto al fondo.

En la práctica, a partir de éste RD, cada organismo va a terminar teniendo dos sitios web, uno el actual, por ejemplo «www.mityc.es» y otro el de trámites «mityc.gob.es», entroncados de una determinada manera entre ellos que no es evidente a primera vista. De este modo, no sé cómo puede lograrse el propósito de «evitar la desorientación para el ciudadano»; en realidad la desorientación puede aumentar.

Porque, además, esto implica multiplicar el número de sitios web de la AGE de forma geométrica. Al total de los 17 sitios de los Ministerios hay que sumar los de sus organismos dependientes. Así por ejemplo Industria, Turismo y Comercio tiene 18 organismos dependientes, Economia y Hacienda tiene once, Presidencia tiene cuatro, Exteriores otros cuatro, y no sigo… es seguro que el número de webs afectadas supera el medio centenar. Y puede que muchas de ellas no tengan el músculo suficiente para realizar con eficacia todos estos nuevos deberes derivados del reglamento.

Me sigue quedando la duda de si el propósito del legislador es en realidad eliminar las URL actuales de los Organismos y Ministerios de la AGE, obligándoles a migrar a nuevas direcciones, todas ordenaditas y acogidas a ese paraguas del «.GOB.ES». Espero que no sea así. En la sociedad actual tiene gran valor la imagen de marca, que en el mundo de Internet está siempre asociada al nombre de dominio.  Imagináos por un momento que Google cambiase su nombre de dominio por otro, y dejase de ser accesible en google.com. El lío que se formaría sería monumental, y las pérdidas para la compañía incalculables.

Bien es cierto que en el organigrama administrativo español se llevan a cabo cambios con suma facilidad, ignorando olímpicamente los costes y desajustes que ello lleva consigo, amén del intenso esfuerzo que supone para las unidades afectadas (las unidades TIC en particular). Motivos de peso por los que en éste blog insistimos en la creación de la Agencia de Servicios Públicos Electrónicos desde hace tiempo.

¿Qué mejor solución para implantar las sedes electrónicas que encargárselas a la Agencia?. ¿Qué mayor ahorro de tiempo, esfuerzo, dinero y disgustos?.

Bueno, aqui lo dejamos por hoy. La semana que viene seguiremos con el Reglamento.

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¿Qué podemos hacer para luchar contra el cambio climático?


Hoy, 15 de octubre de 2009, se celebra el «día de acción del blog 2009» (Blog Action Day), dedicado este año a la lucha contra el cambio climático.

No es un tema nuevo en éste blog; a principios de éste año ya escribimos un artículo sobre «las TIC verdes en la Administración«. En aquel artículo ya se señalaban varias prioridades de la UE para conseguir reducir el consumo energético global a través de las TIC, que aquí resumo:

  • En primer lugar, fomentar la investigación de soluciones TIC, de manera que pueda reducirse más la intensidad energética de la economía al añadir inteligencia a los componentes, equipos y servicios
  • En segundo lugar, que las TIC prediquen con el ejemplo, reduciendo la energía que utilizan.
  • En tercer lugar, y muy principalmente, promover cambios estructurales en la sociedad para aprovechar las posiblidades de ahorro de las TIC, p. ej.,
    • Sustitución de los productos físicos por servicios en línea («desmaterialización»),
    • Traslado de las empresas a Internet (banca, inmobiliaria)
    • Adopción de nuevos métodos de trabajo (videoconferencia, teleconferencia).

Está claro que varias de esas áreas están siendo ya apoyadas por la Administración Española, y más concretamente por el área que mejor conozco, que es el Ministerio de Industria y aledaños. El Plan Avanza, en su convocatoria de éste año, indica:

El Plan Avanza 2005-2010, que en esta segunda mitad de existencia recibe el nombre de Avanza2, contará en 2009 con un presupuesto de 1.500 millones de euros, y añade a sus objetivos de fomento de la sociedad de la información y convergencia con Europa, el de contribuir a la recuperación de nuestro País, gracias al uso intensivo y generalizado de las TIC, con una especial atención a los proyectos empresariales que compaginen, además, la sostenibilidad, el ahorro energético y, por ende, la sustitución parcial y, en ocasiones, total de medios de producción tradicionales por otros, virtuales o telemáticos que mejoren la productividad y, por lo tanto, la competencia de nuestro país en todos los sectores productivos.

Las propias Administraciones en general están abordando un proceso de virtualización de servicios al ciudadano, apoyados en la Ley 11/2007, cuyos efectos son precisamente la disminución de trámites presenciales por otros virtuales, lo cual lleva aparejado el consiguiente ahorro de desplazamientos por ende de emisiones atmosféricas de los gases de efecto invernadero asociados.

Además, es conocida la iniciativa del Gobierno de elaborar una Ley de Economía Sostenible, con el objeto de «conducir a la economía española hacia un futuro de mayor productividad, seguridad y calidad en el empleo, siempre protegiendo la calidad en el medio ambiente«.

A nivel interno, también se han elaborado y se están aplicando en los Ministerios y órganos dependientes los consiguientes planes de ahorro, que impactan directamente la forma en que se utiliza la energía para el acondicionamiento térmico de edificios.

He de citar además algunas actuaciones en las que estamos implicados actualmente en la OEPM, como una Consultoría avanzada de costes de impresión, cuyo objetivo es conocer, y después mejorar, los procesos de impresión en nuestra organización, de forma que se pueda optimizar tanto el consumo de papel como reducir el gasto de impresión, mejorar los procesos documentales y establecer las políticas necesarias a nivel de usuarios en el ámbito de la producción y gestión de documentos.

Pero ésto no es suficiente. Todavía podemos hacer más. Recientemente éste año, una de las figuras claves tractoras en los ámbitos de la TIC, Google, difundía ideas que nos muesran el camino a seguir:

  • El 1 de abril de 2009 Google organizó el Efficient Data Center Summit, donde presentó el Google Container Data Center Tour, un conjunto de tecnologías para hacer más eficientes energéticamente los centros de proceso de datos. No me voy a extender mucho porque seguro que ya es bastante conocido y comentado, pero recordad mi anterior artículo sobre la computación en la nube en las administraciones: todo movimiento en esa dirección tiene además el bonus añadido de reducir el impacto medioambiental de las TIC.
  • En el ámbito de las patentes, hay alguna tal curiosa como una patente de Google de un «data center flotante», de forma que por un lado aprovecharía la energía de las olas para alimentar los servidores, y por otro usaría el agua del mar para refrigerarlos.

En fin, palabras, palabras, pero lo que hacen falta son hechos. Me emocionó el vídeo de la niña que emocionó al mundo durante seis minutos, donde dice justamente eso, que las grandes reuniones, citas y eventos están muy bien, pero lo que hay que hacer es poner manos a la obra.

Por cierto, ya que hablamos de ello, luchar contra el cambio climático está muy bien, pero, ¿no deberíamos ya empezar a prepararnos precisamente para el cambio climático?.

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El cloud computing y el exceso de funcionarios en España

apps.gov«Cloud Computing» es la expresión de moda. Para los que aún no hayan oido hablar de ella, la «computación en la nube» es un conjunto de servicios que están disponibles a través de Internet, y para los que es irrelevante la ubicación física: simplemente accedemos a ellos y los usamos. El ejemplo más típico y conocido es GMAIL. En efecto, ¿alguno de vosotros sabría decirme dónde, en el mundo, está su servidor de GMAIL?.

La razón por la que se habla tanto de Cloud Computing es porque presenta numerosas ventajas, tanto para el usuario como para las empresas y corporaciones, por varias razones:

  • Disponible en cualquier momento y desde cualquier lugar (con conexión a Internet, por supuesto)
  • Orientado al servicio, no a la ubicación (no necesito saber dónde está el servicio)
  • Rápido de instalar y configurar.
  • Flexible y adaptable. Capacidad de crecimiento casi ilimitada.
  • Barato.

¿Qué necesita el Cloud Computing para funcionar?. Necesita tres componentes:

  • Comunicaciones (rápidas y baratas)
  • Capacidad de proceso (CPU y memoria, ambas adaptables según la demanda)
  • Almacenamiento (mucho)

La primera es la esencia de Internet, la red global. Las capacidades de la red han crecido de forma exponencial y sostenida desde hace veinticinco años. El tráfico ha venido aumentando un 30% cada año, y según CISCO, se espera que el tráfico IP total en el mundo alcance los 29 exabytes por mes en 2011 . Las dos segundas son posibles gracias a el desarrollo de los grandes Data Centers. En lo que se refiere al almacenamiento, Según IDC, está creciendo un 57% al año, y puede alcanzar la inimaginable cifra de 988 exabytes (casi 1 zettabyte) en 2010.

Tanto el almacenamiento como la capacidad de proceso en la nube están, hoy día, completamente virtualizados. Eso quiere decir que si por ejemplo GMAIL dice: «Estás utilizando 65 MB (0%) de tu total disponible de 7375 MB» en realidad ese enorme espacio libre no está dotado de discos, sino que es simplemente una promesa. Si todos los usuarios lo solicitasen a la vez, simplemente no habría para todos. Esto no importa, pues en un sistema con muy alto número de usuarios, su comportamiento estadístico se puede medir y prever y fácilmente aprovisionar espacio a medida que va aumentando la demanda, y al mismo tiempo detectar la información obsoleta y pasarla a los sistemas de almacenamiento secundario, previamente deduplicando su contenido para ahorrar espacio.

Bueno, pero, ¿qué tiene que ver todo ésto con el exceso de funcionarios en España?

En un reciente artículo (uno más; siempre que hay crisis vuelve la moda del «dispare al funcionario») se afirmaba lo siguiente: «Hay 3 millones de funcionarios, sobran 2«. Aunque el artículo no da exactamente las ecuaciones por las que resultan estas cifras, sin embargo, sí que nos puede hacer reflexionar. Realmente, ¿sobran tantos funcionarios en España?.

En realidad, sí. El Cloud Computing nos dá la solución. Bastaría con pasar los servicios de la Administración a la nube. Por supuesto, hay algunos servicios que no se pueden virtualizar. Es decir, el médico de cabecera, el maestro, los servicios públicos que requieren desplazamiento físico, al final acaban teniendo que estar más o menos cerca del ciudadano (aunque tecnologías como el tele-diagnóstico, por ejemplo, pueden empezar a aplicarse para requerir cada vez menos la visita al médico, al menos para los casos leves. También la educación va a sufrir una evolución hacia la red en los próximos años, y no sólo por la iniciativa Escuela 2.0).

Pero muchos de los servicios de las Administraciones son virtualizables, y por consiguiente, se les puede llevar a «la nube administrativa». Esencialmente, todos aquellos que consistan en gestión de información, y hay muchos: expedición y tramitación de todo tipo de documentos, solicitudes de ayudas y subvenciones, registros civiles, mercantiles, industriales, gestión de tributos en todos los ámbitos (local, regional y estatal). También se podrían llegar a gestionar muchos de los procedimientos relacionados con la justicia sin necesidad de desplazamiento alguno.

De este modo, el ciudadano no tendría que saber «qué registro civil expide el certificado de nacimiento» ni «dónde se paga la tasa de circulación de vehículos» ni «dónde pido ayudas para la creación de mi empresa». Para cada uno de esos servicios comunes, bastaría una única dirección de acceso en Internet, en la cual el ciudadano accedería al servicio, por supuesto personalizadamente.

Como vemos es un cambio radical. Hasta ahora, primero había que saber dónde se hacía el trámite, y luego ir allí y pedirlo. Además, el mismo trámite se hacía de forma distinta según donde se hiciese. Por si fuera poco, las Administraciones tienen la costumbre de cambiar con frecuencia los trámites y requisitos. Toda esa complejidad confunde al ciudadano, lo que se traduce, ya de inicio, en un mal servicio.

En cambio, un modelo de «trámites en la nube» no sólo es más sencillo y natural de uso, sino que además es mucho más barato de poner en marcha, por los mismos motivos por los que el Cloud Computing está tan de moda: porque permite aplicar grandes economías de escala.

Es obvio que para aplicar éste modelo es necesaria una amplia reorganización. No hablo de una reorganización a nivel ministerial o estatal, hablo de una reorganización del modelo de estado. Un modelo de estado no territorial sino funcional. Seguramente habría que cambiar hasta la Constitución Española. Cuidado: no estoy hablando de un modelo centralizado. En realidad los servicios no tendrían una ubicación geográfica definida a priori, cada uno de ellos podría ser gestionado en un lugar distinto, pues en realidad lo mejor sería llevárselos a pequeñas ciudades dotadas de buenos servicios pero carentes de los problemas e incomodidades de las grandes aglomeraciones como Madrid.

No debe ser una idea tan descabellada cuando a Obama ya se le ha ocurrido: véase Apps.Gov. Aunque, modestamente, no parece que su idea sea tan avanzada como la mía. Aún les queda trecho por recorrer, a éstos americanos ;-).

A mí me bastaría con empezar con la Agencia de Servicios TIC. Puede ser una simple semilla, luego se trataría de irle dando más y más competencias…

Aunque, bien mirado, lo mismo es cierto que sobran dos millones de funcionarios. Ufff. Toda la vida preparando oposiciones, y ahora nos dicen que hacen ERE administrativo y nos ponen de patitas en la calle.

Qué problema, ¿no? 😦 .

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Administración Electrónica DNIe

Regalan lectores de DNIe

Me sumo a la campaña de Red.es que regala hasta 300.000 lectores de DNIe. Con esta campaña se comienza a dar satisfacción a una vieja aspiración de todos los que promovemos el uso del DNIe: conseguir que sea fácil de acceder a los servicios habilitados para el DNIe por medio de éste dispositivo lector absolutamente necesario y que se extienda su uso.

Así que ésta es una oportunidad única. Os animo a todos a solicitarlo. Para acceder, pulsad el enlace en la imagen siguiente:

La página de Preguntas Frecuentes de ésta campaña está muy bien escrita y creo que resuelve con claridad todas las dudas que se pueden plantear.

Al conocer esta promoción, y ver que la empesa Negonation había resultado seleccionada para el soporte de la plataforma Web y para la distribución de los lectores, me he acordado de una pequeña anécdota que me pasó en mi época de Subdirector Adjunto de Empresas en el Plan Avanza.

Resultó que un dia (creo que en abril de 2007) vino una persona a verme porque tenía un problema al presentar su solicitud de ayuda electrónicamente, y le habían dicho que yo podía resolverselo. Este hombre era David Blanco de la empresa Negonation, y quería presentar su solicitud con el DNIe, porque sabía que se podía hacer, pero no conseguía acceder correctamente desde su ordenador.

Puesto que yo había probado el DNIe en el mío, se lo ofrecí, y efectivamente a través de mi PC todo el proceso se realizó sin problemas, se presentó toda la documentación y se solicitó la ayuda, firmada electrónicamente con el DNIe.

Cuando se cerraron las convocatorias, pregunté por las estadísticas de las solicitudes presentadas: sólo una había sido presentada con DNIe, precisamente la de Negonation. Así pues, esta empresa fué la primera y la única, y es posible que el único PC donde funcionase la firma electrónica de las ayudas fuese el mío. ¡Casualidades de la vida!

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Administración Electrónica Funcionario

Muchas tareas para Fernando

Estimado Fernando:

Permíteme, en primer lugar, que te felicite, por tu nombramiento como Director General para el Impulso de la Administración Electrónica. Otros lo han hecho ya, como Rafa Chamorro, siempre en el filo de la noticia, como buen periodista que es. Probablemente otros lo harán también muy pronto. Yo aprovecho la familiaridad que me otorga haber sido compañeros de promoción para escribirte estas palabras y para animarte en tus recién asumidas tareas.

Muchas tareas, y no fáciles. La primera, llevar adelante el Plan de desarrollo de la Ley de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos (LAECSP). La fecha fatidica del 31 de diciembre se acerca muy rápido, y ya critiqué en éste blog la precipitación y cortedad de alcance que ese plan suponía. Y además tienes que contar con dos handicaps: el primero es el desafortunado retraso en la publicación del Reglamento de la LAECSP, que hubiese sido muy útil para ayudar en esta dificil empresa.

El segundo handicap es que aterrizas en pleno proceso de traslado ministerial. Yo he pasado por eso, varias veces, la primera cuando desapareció el Ministerio de Industria y Energía para transformarse en Ciencia y Tecnología, allá por el 2000, y la segunda cuando éste se volvió a metamorfosear en el actual Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Fué entonces cuando me di cuenta que la Administración era de naturaleza voluble, y que las reformas eran muy frecuentes.

Fué entonces cuando me convencí de que no tenía sentido mantener servicios tecnológicos horizontales independientes en cada Ministerio, y cuando empecé a propugnar no una, sino dos Agencias: una de infraestructuras tecnológicas (que absorbería la red SARA y los servicios básicos como por ejemplo el email de los funcionarios, el portal FUNCIONA.ES, etc.) y otra de servicios al ciudadano, que hubiese sido la encargada, de haber existido, de dar cumplimiento al mandato de la ley 11/2007 de poner el 31 de diciembre de éste año los trámites electrónicos de la AGE al servicio de los ciudadanos.

Ya sé que tu Dirección General está, además, poniendo toda la carne en el asador. No hay más que ver esa magnífica iniciativa que es el CTT. Bastantes servicios ofrecidos o liderados por tu Dirección General se han ganado una reconocida fama: @Firma, Notificaciones Telemáticas, Pasarela de Pagos. No me cabe duda que es aceptado generalmente en toda la AGE que se trata de buenos servicios, tecnológicamente avanzados y eficaces. Pero funcionan sobre todo por pura buena voluntad de los excelentes profesionales que los soportan.

La madurez de estos servicios exige pasar a un modelo de funcionamiento más profesional. Para mí, el reto es promover la creación de las Agencias, orientadas a la prestación de servicios, pero manteniendo la potestad normativa y de coordinación que se precisa en la Dirección General que lideras.

Acabamos de cumplir tres años desde que Jordi Sevilla lanzara en Sevilla el Portal 060. Una excelente iniciativa, con un enorme y difícil objetivo: aunar la información de las tres administraciones en un único portal y ofrecerla al ciudadano. Ya ha pasado tiempo suficiente para hacer balance, y para establecer nuevos objetivos. ¿Cuál es el futuro de este servicio?. ¿Vamos a ver la evolución del 060 para agregar funcionalidades de redes sociales?. O ¿va a cambiarse la tendencia, y se confirmará lo que parece la tendencia actual de que sean las Administraciones las que acudan a establecerse en las redes ya existentes (Youtube, Facebook, etc.)?.

Y por si fuera poco, tenemos pendiente ese Tecnimap de Zaragoza… ¿Será finalmente en 2010, coincidiendo con la Presidencia Española de la UE?.

Muchas tareas, Fernando, pero me consta que tienes para realizarlas excelentes profesionales, algunos de ellos compañeros de andaduras míos desde mi primer día de trabajo, hace ya casi 30 años, y otras que mantienen su propio blog, en alguno de los cuales colaboré durante un tiempo. Recuerdo que no hace mucho me comentabas que seguías los Blogs Administrativos con interés, este reducido circulo de frikis incorregibles que osamos saltarnos la  jerarquía y la burocracia para intercambiar ideas y opiniones. Bueno aquí seguiremos y espero que tu nuevo cargo te deje el tiempo suficiente para darte una vuelta de vez en cuando.

Nada más. Ahora va a ser más difícil que nos tomemos el café comprometido antes de tu ascenso. Pero si puedes, me encantaría charlar un rato de estos temas.

Me despido deseándote mucha suerte, y lo digo de corazón. Aunque ya sabes: buena suerte, mala suerte,… se verá.

Un abrazo.

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Administración Electrónica OEPM

Marchamos: la revista de la OEPM

image003 La OEPM acaba de publicar el número 34 de la revista Marchamos, con varios interesantes artículos sobre las actividades de la Administración Electrónica en la OEPM. Esta revista se viene publicando trimestralmente desde hace diez años, tanto en formato papel como en formato digital y todos sus números están disponibles en la Web de la OEPM.

La última revista publicada incluye algunos artículos interesantes como un resumen del Plan Estratégico de la OEPM 2008-2009, también publicado en la WEB de la OEPM, aunque nos vamos a centrar en los contenidos específicamente tecnológicos, y en primer lugar en el Plan de Actuación para la adecuación a la Ley 11/2007 de la OEPM, que está basado en ejecutar dos tipos de acciones:

  • Las que deben permitir el ejercicio de los derechos electrónicos a los ciudadanos, que deben estar en servicio antes de final de año.
  • Las que suponen el desarrollo de la administración electrónica en la OEPM de acuerdo a los principios de la Ley 11/2007 que no tiene fecha límite, ya que son prescripciones legales que deben regir la creación de elementos clave de la administración electrónica.

Los 21 procedimientos de la OEPM están registrados en el SIA (Sistema de Información Administrativa del 060), pero no os recomiendo que los busquéis allí. Tiene un pequeño buscador, que no devuelve nada si ponemos OEPM, y la OEPM se engloba en los más de 300 procedimientos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio , sin posibilidad de obtener sólo los procedimientos de la OEPM.

Un inciso: Ya hemos criticado anteriormente el error que se comete con frecuencia de incorporar funcionalmente en los Ministerios los Organismos dependientes, sin solución de continuidad, error que se cometió también en la Red SARA, y que supone que cualquier remodelación Ministerial, de las cuales hay varias en cada legislatura, implique cambiar toda la estructura de la información, cuando no de las redes de comunicaciones y hasta del direccionamiento IP. Esperemos  que ahora que la gente del extinto MAP, que ha sufrido en sus propias carnes la disgregación ministerial, vea con más claridad que la estructuración de las redes servicios y sistemas de información debe ser más flexible y menos jerárquica para que sea operativa.

En definitiva, y volviendo al tema, el Plan de adecuación de la OEPM ha adoptado una inteligente aproximación al problema de la eficacia en la implantación de la ley 11/2007, consistente en priorizar los procedimientos de mayor impacto, de forma que con la adaptación de los cinco mayores procedimientos, por número de expedientes tramitados, se da cuenta del 90% de las solicitudes presentadas, y los diez primeros lo hacen del 99% de las solicitudes.

No hubiera sido malo que el mandato legislativo del calendario de adaptación de procedimientos de la ley 11/2007 hubiese aprovechado ese enfoque, es decir, que en lugar de fijar taxativamente una fecha para la adaptación total en la AGE, lo hubiese hecho porcentualmente, por ejemplo, los procedimientos que supongan el 80% de los trámites, en un año, y el resto en tres, o algo así. La eficacia administrativa y la calidad de los servicios se lo hubiesen agradecido.

El segundo interesante artículo en el ámbito de la AE que publica Marchamos es el dedicado al Proyecto ALFA. Mientras que el mandato de la Ley 11/2007 está orientado al Front-Office, es obvio que esto sólo tiene sentido si está apoyado en un buen Back-Office: ahí es donde se dirige Alfa.

Alfa por tanto resuelve la automatización de todos los procesos relacionados con la gestión de Patentes e Invenciones, empezando por la entrada en la incorporación de las solicitudes al sistema y la gestión de todo el ciclo de vida de los expedientes, que incluye el reparto a los diferentes examinadores, el control de plazos, e integración con sistemas externos como el correo electrónico.

El diseño de Alfa se ha realizado en base a una arquitectura SOA (Arquitectura Orientada a Servicios), lo que permite por un lado una modularidad que facilita su evolución y mantenimiento y por otro su integración con otros sistemas de la OEPM como el BOPI.

Como bonus añadido, Alfa nos va a permitir deshacernos de algunos sistemas heredados que suponen un importante lastre tecnológico que dificulta la modernización de la OEPM al paso que suponen una espada de Damocles debido a la dificultad de su mantenimiento.

PD: Como curiosidad, al final de la revista, podeis ver la patente del primer ratón de ordenador, inventado en 1968. Tenía esta pinta:

Primer raton de ordenador

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Administración Electrónica Servicio Público

La Administración de los garbanzos

cocido3Ese día, Juan Pérez se levantó bastante optimista. En esos pocos días que tenía libres en Semana Santa había decidido resolver algunos papeles y había reservado cita previa para la renovación del pasaporte de su hijo, caducado por cumplir catorce años, a través de internet, y se felicitaba por haberse ahorrado las colas y los numeritos de espera que otras veces había tenido que aguantar. ¡Por fin empezaban a verse los efectos de la Ley de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos!.

Cuando se preparaba para salir, recogió los DNI suyo y de su hijo, fotografías, pasaporte caducado y… no encontró por ningún lado el libro de familia. En la WEB del Ministerio del Interior decían que había que acreditar la patria potestad o tutela, así que cogió una fotocopia del libro de familia y la partida de nacimiento que en su día sirvió para solicitar el pasaporte original.

Desgraciadamente, el acopio de documentos que llevaba Juan Perez no le pareció suficiente al funcionario encargado de la renovación. La partida de nacimiento había expirado, las fotocopias no valían, y el pasaporte caducado no servía para nada. ¿Pero no era la administración la que sabía, a través del registro civil, que él era su padre? ¿ No estaban ambos correctamente identificados, con su DNI? ¿No podía hacer una simple consulta telemática al registro?. El funcionario miró a Juan Pérez como si viese un platillo volante.

De vuelta en casa, un poco frustrado, se hinchó de buscar el famoso libro de familia, pero no lo encontró. Resignado, se dispuso a solicitar una copia. También podría volver a pedir un nuevo certificado de nacimiento, pero el libro había que pedirlo de todas todas, y además tenía la ventaja de que no caducaba.

Como se había casado en el maravilloso pueblo de Matalascabrillas de Abajo, buscó por Internet y encontró el teléfono del Juzgado de Paz. Llamó y le dijeron que no había ningún problema en solicitar una copia. Pero que estos trámites sólo los hacían los viernes por la tarde, de 4 a 7 (la administración del 3×1, no la del 7×24, pensó). Como esa semana era semana santa, hasta dentro de 10 días no podría acudir a pedir su duplicado.

Diez días después, allí estaba. La excursión desde Madrid le había llevado una hora en coche, pero al fin y al cab0 era un viaje necesario. A su mujer y a él les pareció un sitio muy coqueto e idílico cuando se casaron. Esto era cierto, pero ahora empezaba a resultar también poco práctico.

Como era un juzgado pequeño, sólo tuvo que esperar media hora. Pero fué media hora en vano. La funcionaria del juzgado de paz le dijo que, aunque se había casado allí, no le podían dar el libro de familia, ya que eso sólo se podía pedir en el municipio donde estaba empadronado. Le dió un certificado literal de matrimonio y le dijo que fuese al registro civil de Madrid donde le harían el Libro de Familia dichoso.

A la semana siguiente, Juan Pérez se dipuso de nuevo volver a la carga. Se informó por Internet y vió que el Registro Civil único de Madrid estaba abierto de lunes a viernes, de 9 a 14 horas. Se esfumaron sus esperanzas de pedirlo por Internet: se podian pedir los certificados pero no el Libro de Familia. Este había que ir en persona, y además, con ese horario, tendría que hacerlo en sus horas de trabajo.

No estaba lejos de su trabajo: Google Maps le dijo que tardaría media hora andando. Algo más le costó averiguar que no había ningún transporte urbano directo, y aparcar por allí sería poco menos que una quimera. Así que mientras iba a patita, reflexionaba por el camino un viejo chiste de su padre: «vamos a ir en un coche que tiene el motor de garbanzos«. Juan Pérez empezó a pensar que, por mucha administración electrónica que decían que hubiese, todavía quedaba mucho camino «de garbanzos» a recorrer para hacer realidad lo que decía en la introducción de la Ley 11/2007:

…En todo caso, esas primeras barreras en las relaciones con la Administración -la distancia a la que hay que desplazarse y el tiempo que es preciso dedicar- hoy día no tienen razón de ser. Las tecnologías de la información y las comunicaciones hacen posible acercar la Administración hasta la sala de estar de los ciudadanos o hasta las oficinas y despachos de las empresas y profesionales…»

Ya en el Registro, después de la cola de información donde le mandaron a la planta quinta, (subió andando por estar atestado el ascensor) , cuando entró en la sección de duplicados le dijeron, amablemente, que allí no era: que si no se había casado en Madrid, tenía que ir a la planta cuarta.

Juan fué a la planta cuarta: departamento de Auxilio Registral: le aclararon, también muy amablemente, que ellos no podían hacer un libro de familia si el matriomonio no se había celebrado en Madrid; que había que pedirlo al Juzgado de Paz donde se había celebrado el matrimonio; que el certificado de matrimonio no servía para nada; pero que, afortunadamente, ellos se iban a encaragar de los trámites.

Mientras la funcionaria redactaba la súplica, que luego firmaría él, Juan se preguntaba porqué narices si el libro de familia era para él y había ido en persona al Juzgado de Paz, no habían querido dárselo. ¿No era mucho más fácil o rápido?. Cuando preguntó, entonces, para cuando iba a poder recogerlo, las noticias fueron aún peores «Huy¡, eso no se sabe, varía mucho según cada juzgado de paz. A veces tardan meses…«

Juan se echó a temblar. Pero eso no era todo: para inscribir a los hijos había que pasar por la planta quinta. «Para eso tiene usted que venir, recoger el Libro, y subirlo a la planta quinta» «¿No puden ustedes subirlo una planta ?» «No, tiene usted que firmar que lo ha recogido» «¿Y cuánto tardan?» «No lo sé, pero teniendo en cuenta la fecha de nacimiento, no creo que lo tengan en el día«. Eso suponía al menos dos visitas más al registro civil, una para subir el libro de la planta cuarta a la quinta, y otra para recoger ya el libro con todo todito todo. Y claro, luego ir a renovar el pasaporte de marras.

Le pidieron sus datos, y cuando le pidieron el teléfono, Juan pensó que era para avisarle cuando recibiesen el libro, para que pasase a buscarlo. Su ilusión se desvaneció cuando le ofrecieron después un sobre en el que tuvo que escribir su dirección. «¿No me avisarán por teléfono, para acudir lo antes posible?». «No». Seguramente, pensó, el aviso telefónico requiere el uso de una tecnología demasiado innovadora para los funcionarios del Registo Civil Único de Madrid. De todos modos, si no piensan usar el teléfono, ¿para qué lo piden?.

De vuelta al trabajo, Juan seguía rumiando el tema. Desde luego, cuando consiguiese el libro de marras, lo iba a guardar como oro en paño. Mucha bombo con la AE, pero en la realidad el papel es el papel. Pensó que para el próximo viaje, cuando tuviese que ir a recoger el libro, se iba a meter antes un buen cocido para el cuerpo, para que tuviese pleno sentido su aventura con la Administración de los garbanzos.