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La competencia digital del funcionario

Miércoles, 2 agosto, 2017

No hace mucho seguí con interés un debate en Twitter sobre las capacitaciones digitales de los funcionarios, específicamente en los procesos selectivos (oposiciones) de incorporación a la carrera profesional, a raíz del artículo “La brecha digital en los procesos selectivos de personal. Cuando las oposiciones entierran la tecnología” de Sergio Jiménez publicado en www.LegalToday.com. En dicho debate planteaba la posibilidad de aplicar el mismo proceso llevado a cabo en educación para la elaboración del Marco Común de Competencia Digital Docente (MCCDD), para conseguir un marco de referencia (una definición, en suma) de competencias digitales que serían utilizables y exigibles, en según qué casos, para los procesos selectivos y para las promociones de los empleados públicos.

En este artículo voy a intentar concretar un poco más dicha propuesta.

Para empezar, el ámbito de las competencias digitales es un campo nuevo, en el que hay mucha actividad. No hay un único marco de referencia, pues en el ámbito de la educación, la UNESCO también tiene su propia propuesta: “Marco de competencias de los docentes en materia de TIC de la UNESCO“. Otras organizaciones como ECDL defienden su propia propuesta para la certificación de “competencias computacionales” (computer skills certification). Estos son sólo unos pocos de los numerosos que figuran en el estudio Digital Competence in Practice: An Analysis of Frameworks de Anusca Ferrari, en el que se basó la primera versión de la propuesta europea de Digital Competence Framework for Citizens (DIGCOMP).

La definición de Competencias Digitales utilizada en DIGCOMP proviene de la Recomendación 2006/962/CE sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente, y dice lo siguiente:

La competencia digital entraña el uso seguro y crítico de las tecnologías de la sociedad de la información (TSI) para el trabajo, el ocio y la comunicación. Se sustenta en las competencias básicas en materia de TIC: el uso de ordenadores para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, y comunicarse y participar en redes de colaboración a través de Internet.

En base a estas referencias, el Grupo de Trabajo de Tecnologías del Aprendizaje, dependiente de la Comisión General de Educación, que a su vez depende de la Conferencia Sectorial de Educación, llevó a cabo los trabajos de la elaboración del Marco Común de Competencia Digital Docente, publicado por primera vez en el blog de Educalab en 2014.

Al igual que el mundo digital evoluciona constantemente, también lo hace el MCCDD, y en 2017 se ha publicado una actualización, accesible en la página de Educalab dedicada a las Competencias Digitales Docentes. En esta página aparece una infografía que muestra la evolución del MCCDD desde 2012 hasta hoy.

Pero, por si mismo, el MCCDD no es sino una referencia; debe venir acompañado por las acciones que permiten utilizarlo. Así, se ha desarrollado todo un programa formativo en Competencias Digitales Docentes, que viene siendo implantado desde el INTEF desde 2014 en los cursos de formación en línea tutorizados y en los cursos de formación abierta MOOC y derivados. Es importante señalar que las competencias digitales no se aprenden en abstracto, sino de forma que puedan ser utilizadas de forma eficaz en la educación, y específicamente, en el aula, para poder aprovechar todas sus ventajas.

Del mismo modo, estas acciones formativas necesitan herramientas digitales de apoyo para ser plenamente eficaces. Así, se ha desarrollado una plataforma de emisión de insignias digitales (insignias.educalab.es), basada en Mozilla Open Badges, destinada al reconocimiento de las competencias adquiridas a través de los cursos de formación abierta antes referidos, así como una plataforma de gestión de las competencias digitales del docente estructurada según el modelo de portafolio, que estará disponible próximamente en la dirección portfolio.educalab.es. Todas las acciones relacionadas con el desarrollo de la Competencia Digital Docente se integran en la plataforma http://aprende.educalab.es/.

Paralelamente al desarrollo de estas acciones, en la Unión Europea has continuado los trabajos de evolución de la Competencia Digital del Ciudadano, que ya está en la versión 2.1, así como del resto de competencias digitales relacionadas, entre ellas la Competencia Digital Docente, que ha sido elaborada con las contribuciones del marco español, ya que fué uno de los primeros paises en disponer de ella. Un panorama de la evolución de los trabajos en este ámbito figura en la página de la UE “Aprendizaje y competencias para la era digital” (Learning and Skills for the Digital Era)

Es por lo tanto muy importante tener en mente que estamos en un campo de constante evolución, y por ello es muy necesaria la coordinación con todos los agentes, tanto a nivel internacional (principalmente, pero no sólo, la Unión Europea), como con los principales agentes educativos en España, a través de los órganos de coordinación con las Comunidades Autónomas, representados en la Conferencia Sectorial de Educación.

Hasta aquí, el camino recorrido; pero por supuesto queda mucho camino por recorrer. Aún tenemos pendientes el desarrollo de los aspectos legales y de certificación de la Competencia Digital Docente, como paso previo a su incorporación al currículo del docente, tanto en su formación inicial como en su formación continua; la incorporación de las competencias digitales en el currículo escolar de los alumnos; así como la incorporación de las competencias digitales de forma orgánica en el centro educativo, para lo cual estamos siguiendo la propuesta de la UE sobre las Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes.

Volvemos ahora sobre la cuestión inicial: ¿se pueden trasladar estas ideas para desarrollar un Marco de Competencia Digital del Funcionario?

Pero antes de responder directamente, sí que cabría reflexionar un poco sobre su necesidad y alcance. Hoy día en la Administración ya se utilizan las TIC de forma generalizada por lo que es indudable que la capacitación en su uso es una necesidad. Ahora bien, tradicionalmente la formación en TIC ha venido siendo muy instrumental, enfocada a herramientas concretas, o bien de carácter ofimático y derivados, o bien herramientas específicas desarrolladas por la propia administración para el soporte a los procesos administrativos, y por lo mismo, muy específicas del entorno o proceso concreto y poco escalables y ampliables a otros entornos. Este enfoque puramente instrumentalista no permite aprovechar mucho las capacidades de transformación (mejor dicho, de mejora gracias a la transformación) de las TIC. Además tampoco fomenta el reaprovechamiento de los aprendizajes realizados en un entorno determinado para otros entornos diferentes.

Por otra parte, los procesos selectivos de incorporación de nuevos profesionales a la administración, generalmente oposiciones, deberían valorar las posibilidades de los candidatos para utilizar las TIC en su futuro trabajo, en el sentido definido por la Recomendación de la UE sobre las Competencias Clave. Dado que ya existen referencias concretas en el ámbito europeo sobre lo que se entiende por Competencia Digital, concretadas en el marco DIGCOMP, parece bastante natural que los funcionarios estén preparados para trabajar con dicho marco. Y además, dado que se están dando importantes pasos para incorporar dicho marco en la educación, parece bastante probable que en un futuro no muy lejano dispongamos de una población suficientemente preparada en competencias digitales para poderlas exigir, también, en los procesos selectivos de incorporación a las diversas administraciones.

Dicho esto, también será importante entrar en algunos matices. Para empezar, no se pueden, ni se necesitan, las mismas competencias digitales en unos puestos de trabajo que en otros; por eso, el MCCDD está estructurado en niveles, seis actualmente, a semejanza del Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas: A1, A2, B1, B2, C1 y C2. De este modo, cada oposición puede establecer el nivel necesario en competencias digitales de los candidatos, de forma proporcional a los cometidos a desarrollar. Igualmente, tanto los programas formativos de los funcionarios como las convocatorias de concursos de promoción, pueden definirse en torno a esos niveles.

De especial interés es el tratar las competencias digitales de los niveles directivos de la Administración. A nadie se le oculta que una de las principales claves del aprovechamiento de las TIC en beneficio de la Administración pasa por la apropiada preparación de sus directivos. También aquí podemos aprovechar las iniciativas realizadas en educación; actualmente, y a raíz del Real Decreto 894/2014, de 17 de octubre, define las características del curso de formación sobre el desarrollo de la función directiva, es necesario, para poder ocupar un puesto directivo en un centro educativo, la realización de la formación directiva y la acreditación de haber superado dicha formación. Y en dicha formación, las competencias digitales deben ocupar un lugar preponderante. Por lo tanto, a través de este mecanismo, lógicamente tras un periodo de tiempo suficiente (el RD 894/2014 fija un plazo de cinco años), podemos empezar a esperar a disponer de directivos adecuadamente preparados para dirigir las unidades administrativas con las necesarias competencias digitales para realizarlo.

Resumiendo, la definición de un Marco de Competencias Digitales para Funcionarios parece no sólo posible, sino necesario. El camino seguido por el Marco de Competencia Digital Docente parece una buena referencia, y sin ser único ni inamovible, demuestra, en mi opinión, que se puede hacer para todo empleado público. Aunque también ofrece algunas pistas que nos pueden ayudar a llevarlo a cabo con éxito:

  • Elaborado y mantenido en colaboración con todas las administraciones implicadas, especialmente las autonómicas y las europeas.
  • Reconocido mediante la publicación en los respectivos diarios oficiales que sean de aplicación.
  • Asociado a los programas formativos adecuados, tanto en las formaciones iniciales que permiten presentarse a las oposiciones y concursos, como en los programas formativos internos de las administraciones y las correspondientes incorporaciones en los perfiles profesionales de las plazas ofertadas.
  • Implantado mediante las plataformas tecnológicas de soporte adecuadas para facilitar el reconocimiento, evolución, y desarrollo de las competencias digitales de los funcionarios.
  • Con especial hincapié en la preparación en competencias digitales de los directivos públicos, con acciones específicas dirigidas a su formación y reconocimiento.

Esta sería mi propuesta. ¿Opiniones?.

Un TIC en el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado

Martes, 27 junio, 2017

En el año 2014, encontrándome en situación provisional en la DTIC, recibí una llamada del Ministerio de Educación ofreciendo mi incorporación como Director del INTEF: realmente una unidad con rango de Subdirección General, aunque con cierta autonomía, dentro de la Secretaría de Estado de Educación, pues tenía servicios informáticos propios. Un organismo que, tras conversar con la anterior Directora, Ana Román, me atrajo lo suficiente como para decidir arriesgarme y probar, decisión de la que, a fecha de hoy, no me arrepiento.

intefReconozco que, a mi llegada, encontré un mundo completamente nuevo para mí. Tras las obligadas jornadas de transferencia con Ana, solicité de mi equipo en nuestra primera reunión todo el apoyo posible, pues eran ellos quienes conocían de verdad “el negocio” (palabra extraña dentro de la administración) y sólo a través de ellos se podía lograr que las cosas (los proyectos, servicios, actividades del INTEF) funcionasen y mejorasen.

Esto ha sido así desde entonces y lo sigue siendo ahora; ninguna unidad suficientemente compleja (en el INTEF prestan servicios actualmente unos 60 funcionarios, aparte de 16 becarios, y numerosos colaboradores externos, tanto in-situ como on-line) puede ser gestionada íntegramente por una sola persona; la gestión ha de ser necesariamente colectiva y, como luego veremos, apoyada en herramientas de colaboración y en procedimientos y formas de trabajo, muchas veces apoyadas en la tecnología, que logren la mayor eficacia posible.

Puestas en perspectiva, gran parte de las actividades en mis etapas anteriores de la Administración se han revelado de gran utilidad, algunas de ellas por mi experiencia en los servicios TIC, principalmente en las Áreas de Sistemas y de Gestión de Proyectos. En otras desempeñé ocasionalmente funciones distintas como las relacionadas con la Ley de Subvenciones, durante mi estancia en la ya extinta SETSI. En la OEPM desempeñe las labores de coordinador de formación, de gestión de la LOPD y de gestión de la seguridad, todo lo cual he podido aprovechar una vez aquí en el INTEF.

Durante estas etapas fomenté, como es conocido, mi participación en blogs y redes sociales, lo que incidentalmente ha resultado estar notablemente desarrollado en mi destino actual, así como las iniciativas relacionadas con el Gobierno Abierto, y la elaboración y publicación de recursos digitales con licencias Creative Commons.

Por otra parte, en mis etapas anteriores participé activamente en proyectos y grupos de trabajo de carácter internacional, llegando a trabajar durante cinco meses en un organismo europeo, la OAMI, ahora renombrada como EUIPO (Oficina Europea de Propiedad Intelectual).

Por todo lo anterior debo decir que, aunque nunca resulta fácil adaptarse a un nuevo puesto, siempre es mucho más abordable cuando se dispone de un bagaje suficientemente amplio. Por ello continuamente he mantenido una mente abierta, tanto en lo relativo a los distintos aspectos de mi formación como en lo referente a otras actividades de desempeño y aprendizaje no directamente relacionadas con las TIC.

Esta adaptabilidad es, ni más ni menos, el paradigma del nuevo mundo digital. La capacidad de adaptarse constantemente, de investigar, de innovar, de escuchar y de formar redes constituye la esencia de la evolución en esta nueva sociedad y, por ello, resulta especialmente importante en un mundo como el de la educación, en el que, a través de los planes, programas y proyectos del INTEF estamos impulsando una renovación que afecta  principalmente al profesorado, pero que finalmente atañe a todo el sistema educativo.

No quiere decir que sea tarea fácil. Para lograrlo se necesita una diversidad de estrategias, de las que indicaré aquéllas que juzgo más importantes.

Lo más esencial es disponer de un equipo preparado y motivado. No es posible elegir el equipo que uno se encuentra a su llegada, pero sí es importante conocerlo, para lo cual  es necesario realizar rondas de entrevistas con cada uno de los responsables, orientadas a la definición de sus tareas recabar sus perspectivas. Para que estas entrevistas resulten eficaces, he utilizado una sencilla herramienta llamada DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades), a la que suelo recurrir al menos una vez al año, especialmente cuando se producen nuevas incorporaciones.

El trabajo del equipo debe estar soportado por las herramientas TIC adecuadas. Para la gestión de la información usamos SharePoint, sobre todo por estar bien integrado con Office, pero también empleamos una herramienta de gestión de tareas gráficas KANBO, basada en los principios de producción ágil KANBAN, integrada con Office y con SharePoint, que nos permite descargar del correo una parte importante de los mensajes “rutinarios” y concentrarnos sobre todo en la realización de estas tareas. Es verdad que no vale para todo, y que muchos procesos enlazan con otras unidades del Ministerio que aún no lo tienen, pero es un buen comienzo, y ha sido generalmente bien adoptado y ampliamente utilizado.

También realizamos, a nuestra escala, procesos de innovación interna, como el proyecto #HACKINTEF en 2015, en el que, ayudados por un equipo de expertos y durante dos meses, se constituyeron equipos con tareas específicas para desarrollar, durante el 20% de su tiempo,  proyectos propios, no necesariamente relacionados con su puesto de trabajo.

hackintef

En este proyecto se desarrollaron capacidades como la creatividad y el pensamiento crítico, pero también el trabajo colaborativo o  la habilidad como hablar en público, la negociación y el debate constructivo.

Este tipo de acciones se manifiestan muy positivas, no solamente por sus resultados directos e inmediatos, sino a través de ventajas menos palpables, como el aumento de la motivación y la generación de iniciativas que, a largo plazo, pueden fructificar en beneficio de la organización.

Es por ello que las iniciativas educativas surgen de forma natural de los expertos de cada una de las Áreas o Servicios (las “unidades de negocio”). La principal labor del gestor es en este caso situar estas iniciativas en el contexto de la misión del INTEF, organizarlas en forma de servicios, acciones o proyectos, coordinarlas con el resto de unidades u organizaciones implicadas y, por supuesto, establecer prioridades, según los objetivos del “negocio” (léase los objetivos de mejora de la educación en España, a través de la tecnología y la formación del profesorado, marcados desde la Secretaría de Estado y la Dirección General) en función de los recursos materiales, humanos y económicos disponibles.

Después de una larga vida profesional, caracterizada en años recientes por frecuentes cambios de destino, el INTEF es sin duda el lugar donde más a gusto me he encontrado. Por un lado, aplicamos diariamente principios que siempre he seguido, como la compartición del conocimiento (generando contenidos y publicándolos a través de licencias abiertas, e impulsando su uso), la colaboración abierta, y el aprendizaje y la construcción del saber por medio de herramientas apoyadas en la tecnología y con la dinamización que permiten las redes sociales.

Por otro lado, resulta satisfactorio poder trabajar, aunque sea solamente aportando un granito de arena, en algo tan importante como la preparación para el futuro de la humanidad, empujando para que la educación se acerque cada vez más a lo que la sociedad necesita y habilitando a todos y cada uno de los ciudadanos (hoy alumnos) para que estén preparados para encontrar un lugar para vivir y ser felices.

Y ello, gracias a una comunidad educativa integrada sobre todo por docentes, los principales implicados, con los que el INTEF está en contacto permanente: bien como colaboradores, como destinatarios de formación y recursos o como participantes en otras actividades. Docentes que apuestan por la innovación, y están volcados en su profesión.

Aula del futuro INTEFPara terminar (last but not least), mi mayor satisfacción es poder trabajar con un equipo preparado y motivado, con una gran profesionalidad. No todo es perfecto ni maravilloso, ni ninguno lo pretendemos, pero queremos que nuestro balance al final del día sea positivo, día tras día, y eso creo que lo logramos.

Difícil sería meter en este breve artículo lo que, quizás, necesitaría un libro; pero mi mensaje para todos mis compañeros sería que todas las aventuras y desventuras que acontecen durante una carrera profesional constituyen aprendizaje. Al menos hasta la jubilación, es importante intentar valorar y disfrutar de los aspectos positivos de cada trabajo, que siempre los hay. Cuando el balance entre lo positivo y lo negativo se decante por esto último, no se debe tener miedo al cambio. Hay mucha vida interesante ahí fuera.


Nota: Este es el texto del artículo publicado en BOLETIC número 80, de mayo de 2017, disponible en la dirección: http://www.astic.es/sites/default/files/articulosboletic/mono7_felix_serrano.pdf

Día de Internet 2017: Empoderamiento Digital

Miércoles, 17 mayo, 2017
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Origen de la imagen: Album Dia de Internet 2017 en Flickr del usuario AUI

El debate plenario del Día mundial de Internet 2017, que se ha celebrado hoy, miércoles 17 de mayo a las 12:30 horas, ha estado centrado en “El Empoderamiento Digital”. Aquí expongo las reflexiones que escribí para el apoyo a mi intervención.

Implicaciones del empoderamiento digital

Comenzaré en primer lugar con algunas breves consideraciones sobre el término empoderamiento.

Hace unos días, comentaba con una amiga precisamente el debate de hoy en el senado, y cuando le expliqué el significado de “empoderar”, que es fundamentalmente dar poder a los más desfavorecidos, me dijo que ella pensaba que era justo al revés: reforzar el poder de los más poderosos.

Por ello me alegro especialmente de que el lema del Día de Internet 2017 sea precisamente el “Empoderamiento Digital” pues sin duda las Tecnologías de la Información y la Comunicación, y el mundo de Internet en general, tienen un gran  potencial de empoderamiento para los colectivos desfavorecidos o en riesgo de exclusión y el empoderamiento digital debe, por tanto, ser bien conocido y aplicado en toda su extensión y posibilidades.

Pero, ¿quiénes son esos colectivos desfavorecidos que pueden beneficiarse especialmente de las TIC?. En el Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social del Reino de España 2013-2016 se indican los siguientes:

  • Personas sin hogar
  • Personas con discapacidad
  • Personas mayores
  • Personas en situación de dependencia
  • Personas inmigrantes
  • Mujeres víctimas de violencia de género
  • Población gitana
  • Personas víctimas de discriminación por origen racial, étnico, orientación sexual e identidad de género
  • Personas con problemas de adicción (drogas, alcohol, juego, etc.)
  • Personas reclusas o exreclusas.

Se trata sin duda de colectivos que precisan empoderamiento, y pueden beneficiarse mucho de la tecnología, pero no debemos limitarnos únicamente a esos colectivos. Así por ejemplo, si examinamos los datos del INE:

Podemos ver que, ya en 2016, uno de cada dos niños de 11 años tenía dispositivo móvil, y a los catorce años, 9 de cada 10 lo tenía.

No debemos engañarnos: el hecho de que los niños, los escolares, sean “nativos digitales” no implica necesariamente que sean “competentes digitales”. Más bien, existe el riesgo de que se conviertan en “huérfanos digitales” si simplemente les damos un móvil Smartphone y les dejamos a su libre albedrío. Así los menores también son, en mi opinión, uno de los colectivos que más se pueden beneficiar del empoderamiento digital.

Efectivamente, la tecnología nos rodea, pero ¿nos empodera?. El empoderamiento supone el uso eficaz de la tecnología para la mejora de la vida de las personas, pero, tal y como se indica en la definición de empoderamiento, se produce empoderamiento digital cuando se logra utilizar la tecnología en beneficio de los colectivos más desfavorecidos, y además (este matiz es importante) cuando el empoderamiento se realiza por ellos mismos. Es decir, no cuando les damos tecnología para resolver sus necesidades o problemas, sino cuando son capaces de usar la tecnología para resolverse los problemas por sí mismos.

Ejemplos

Para ilustrar las posibilidades de empoderamiento de las TIC citaré brevemente tres ejemplos, que van estar enfocados especialmente al ámbito de la educación y el empoderamiento digital de los menores en Internet.

Impresión 3D

El primero es el diseño y construcción de una prótesis de brazo en 3D para una niña por un instituto de Orhihuela que ha sido publicado recientemente por los medios de comunicación. La niña ha podido, por primera vez a sus 9 años, coger objetos con su brazo izquierdo tras haber nacido sin parte de esta articulación.

La prótesis en 3D que han diseñado los profesores Fulgencio Bermejo, del IES El Palmeral y Ramón Cayuelas, del Colegio Diocesano San José Obrero, quienes han participado en el proyecto internacional “Enabling the Future” que busca facilitar este tipo de prótesis de bajo coste a todos aquellos niños que lo necesiten.

En este proyecto, el empoderamiento digital se produce, no en la niña que recibe la prótesis, sino en el docente que usa la tecnología para obtener estos resultados, y en el proceso de enseñanza aprendizaje en el que ha participado la comunidad educativa.

El profesor Fulgencio Bermejo, había colaborado en el Proyecto Gutenberg 3D en 2015, seleccionado como el mejor de los 53 proyectos presentados para la convocatoria de subvenciones del MECD para proyectos en colaboración entre centros para la mejora del aprendizaje de los alumnos.

Gutemberg 3D fué un proyecto para potenciar el uso de las impresoras 3D en la práctica docente y en él participaron 111 profesores y 989 alumnos de 11 institutos españoles:

  • IES EL PALMERAL, Orihuela, Alicante
  • IES JUAN DE LA CIERVA, Madrid
  • IES LUIS DE LUCENA, Guadalajara
  • IES JOAN MIRÓ, San Sebastián de los Reyes, Madrid
  • IES MARIA MOLINER, Segovia
  • IES TORREÓN DEL ALCAZAR, Ciudad Real
  • IES VIRGEN DE LAS NIEVES, Granada
  • IEFPS DON BOSCO -Errentería- Guipúzcoa
  • INSTITUTO LA GARROTXA -Olot- Girona
  • C.I.F.P. SANTA CATALINA -Aranda de Duero- Burgos
  • IES POLITÉCNICO JESÚS MARÍN, Málaga

Test de dislexia

En segundo lugar mencionaremos Dytective, un test de dislexia en forma de APP gratuita para iOS, Android y PC. Tras una serie de ejercicios en 15 minutos, Dytective, empleando inteligencia artificial, analiza más de 200 variables y notifica si tiene riesgo de tener dislexia con un 89,5 % de precisión. Ha sido validado científicamente con 10.000 personas y es de utilidad para familias, profesionales y colegios.

“La dislexia es una Dificultad Específica del Aprendizaje de origen neurobiológico. Se caracteriza por dificultades en el reconocimiento preciso y/o fluente de las palabras (escritas) y déficit en la decodificación (lectora) y en la escritura. Como consecuencias secundarias, pueden presentarse problemas en la comprensión de la lectura y una experiencia lectora reducida que puede afectar el incremento del vocabulario y de la base de conocimientos”

Se estima que entre el 10 y el 17.5% de la población de Estados Unidos tiene dislexia. En las Islas Canarias la estimación es del  8.6% y en la región de Murcia (España) un estudio estima que la prevalencia de la dislexia es del 11.8% [13]. A pesar de algunas creencias extendidas, la dislexia no está relacionada con la inteligencia general.

El empoderamiento digital se realiza pues es el propio niño, con la ayuda de sus padres y profesores, el que dispone de los medios para realizar las pruebas que pueden determinar la posible existencia de una alteración que dificulta los procesos de aprendizaje, y tomar las medidas correctoras lo antes posible para que no tenga incidencia en la futura vida del niño.

Seguridad de los menores en Internet

En tercer lugar mencionaré el proyecto Internet Segura for Kids (IS4K) desarrollado por INCIBE, que ha recibido el Premio del Día de Internet como mejor Estrategia Digital de Servicios Públicos. Es un proyecto necesario pues los llamados “nativos digitales” no son, per sé, competentes digitales.

Internet Segura for Kids (IS4K) es el Centro de Seguridad en Internet para menores de edad en España y tiene por objetivo la promoción del uso seguro y responsable de Internet y las nuevas tecnologías entre los niños y adolescentes.

Este centro tiene como misión sensibilizar y formar a menores, jóvenes, familias y educadores, a través del desarrollo de campañas, iniciativas y programas de ámbito nacional, ofrecer un servicio de línea de ayuda con el que asesorar y asistir en cómo hacer frente a los riesgos de Internet, organizar el Día de la Internet Segura (Safer Internet Day) en España y reducir la disponibilidad de contenido criminal en Internet, principalmente de abuso sexual infantil.

Proteger a los menores de los peligros de Internet es tarea de todos; pero la mejor protección que podemos darles es que aprendan las posibilidades y los peligros de internet, cómo detectarlos a tiempo, cómo evitarlos, y qué hacer y a quien acudir cuando la situación se vuelve excesivamente complicada y peligrosa. Es decir, empoderar a los menores en el uso de internet y de las tecnologías digitales es el mejor medio para prepararles para su futuro.

Competencias Digitales en Educación

Para terminar, es obligado hablar de la referencia esencial para lograr el empoderamiento digital: las competencias digitales. En el MECD estamos trabajando desde 2012 en el desarrollo de las competencias digitales en educación, basados en el Marco de Competencia Digital del Ciudadano de la Unión Europea, utilizado como base en el desarrollo del Marco Común de Competencia Digital Docente por el INTEF en cooperación con las Comunidades Autónomas y del que recientemente se ha publicado la versión 2017.

La competencia digital es una competencia clave y por ello se está introduciendo en el currículo en muchos países desde los niveles educativos más básicos, para conseguir que la tecnología sea, en lugar de un problema, una solución, y evitar la brecha digital entre los sectores de la población más desfavorecidos y el resto.

Educación abierta: porqué y para qué

Viernes, 24 febrero, 2017

Dicen los principios del “elevator pitch” (el discurso del ascensor) que, puesto que la gente tiene tan poco tiempo, si deseamos convencerla de algo, el mensaje debe ser breve y directo. Al ser tan breve, no podemos pretender ganar la batalla en esta escaramuza, sino más bien, como en un buen aperitivo, despertar el apetito: querer saber más.

Participé hace poco en un taller sobre Educación Abierta, y, como conclusión, el moderador nos pidió que pensásemos, si nos encontrábamos con el Ministro de Educación en el ascensor, qué le diríamos al Ministro para convencerle de lo necesario que era el desarrollo de políticas para el impulso de la educación abierta.

A la hora de establecer los argumentos sobre algo, hay dos estrategias: las basadas en el “porqué” es decir, causales, motivos basados en algo anterior que nos indican que debemos ir en una determinada dirección, y los “para qué”, es decir, lo que queremos conseguir gracias a nuestro proyecto o estrategia.

Yo creo que es mucho más efectivo el segundo método, ya que genera mucho más fuerza e impulso. Como muy bien dice Pilar Jericó:

“El PORQUÉ mira hacia el pasado. Y sin embargo el PARA QUÉ,  mira hacia el futuro”

Hecha toda esta introducción, que espero no me cuente para el tiempo de nuestro viaje en ascensor, vamos a ver cómo convencer a nuestro Ministro de las bondades de la educación abierta.

Si hablásemos del porqué, podríamos argumentar, como hace la UNESCO, que:

…el acceso universal a la educación de gran calidad es esencial para la construcción de la paz, el desarrollo sostenible de la sociedad y la economía y el diálogo intercultural. Los recursos educativos de libre acceso proporcionan una oportunidad estratégica para mejorar la calidad de la educación y para facilitar el diálogo sobre políticas, el intercambio de conocimientos y el aumento de capacidades.

También la Comisión Europea, en su iniciativa “Opening Up Education” afirma:

Una enseñanza abierta y flexible requiere conocer las posibilidades de las TIC para mejorar los sistemas de educación y formación y adecuarlos al mundo digital de hoy.

Las TIC, los recursos educativos abiertos y las prácticas abiertas permiten aumentar la eficacia de la educación a través de una enseñanza más personalizada, una mejor experiencia formativa y un uso más racional de los recursos. Estas medidas también fomentan la igualdad al facilitar el acceso al conocimiento.

Con el tiempo, la apertura de la educación puede dar lugar a una situación en que todo el mundo pueda aprender donde sea y cuando sea, con ayuda de quien sea y con cualquier dispositivo.

Esto ya se aproxima un poco más al “para qué” que al “porqué”.

Pero, si yo me encontrase con el Ministro en el ascensor, y quisiera convencerle de los motivos de apoyar una educación abierta, me basaría primero en dos racionales palabras, y después en una tercera emocional : eficacia, eficiencia y motivación.

Eficacia, porque la educación debe ser eficaz, es decir, debe preparar a nuestros jóvenes, no ya para el mundo del mañana, sino nada mas y nada menos que para el mundo de hoy. Un mundo donde se necesitan habilidades, no tanto tecnológicas, sino sobre todo habilidades para colaborar, para trabajar en equipo, para hacer planteamientos y encontrar soluciones a problemas a los que nunca antes nos habíamos enfrentado, para aprender a aprender y a manejarnos con fluidez en un mundo en constante cambio.

Habilidades que son la base misma de la educación abierta, y que por tanto donde mejor se aprenden es precisamente en un contexto abierto.

De modo que, educación abierta, para ser eficaz.

Eficiencia, porque, como Administración Pública, es nuestra obligación aprovechar al máximo los recursos disponibles. Para ello, el mundo digital ofrece una enorme oportunidad, gracias al bajo coste de reproducción de la información, lo que genera economías de escala tremendas.

Estas economías de escala solo pueden aprovecharse plenamente cuando se ponen a disposición de cuanta más gente, mejor, y la mejor forma de hacerlo es aplicando los principios de la educación abierta.

Y también, educación abierta, para ser eficiente.

Eficacia y eficiencia deberían bastar, pero siendo como son argumentos racionales, no son suficientes; necesitamos una tercera palabra, un tercer argumento. La educación es cosa de personas y las personas necesitamos motivación. La educación abierta en colaboración permite no sólo el aprendizaje eficaz y eficiente, sino también el empoderamiento de las personas. Por ello, que las personas y los colectivos se involucren y aprendan por el gusto y el placer de aprender, y de poder utilizar lo aprendido.

Educación abierta, para motivar y empoderar a las personas.

2017-02-23 CAPTURA-INTEF (1).jpgY para terminar con un ejemplo, un buen ejemplo: las GUIAS didácticas de La Aventura de Aprender. Guías abiertas para:

…hacer proyectos colaborativos que conecten las aulas con lo que ocurre fuera del recinto escolar. Sin aprendizaje no hay aventura, ya que las tareas de aprender y producir son cada vez más inseparables de las prácticas asociadas al compartir, colaborar y cooperar.

[Palabras de apoyo para la Presentación de las guías didácticas de “La Aventura de Aprender”, el viernes 24 de febrero, en Medialab Prado]

Forma parte del cambio: unidos para una Internet mejor

Lunes, 6 febrero, 2017

sid2017_1Palabras para el acto Safer Internet Day 2017, 7 de febrero. Salón de Actos de la SESIAD.

Bajo este lema (“Be the change: Unite for a better internet” – “Forma parte del cambio: unidos para una Internet mejor ”)  se agrupan y motivan las acciones del Dia de Internet Segura 2017. El lema refuerza el impulso a moverse y a realizar acciones para una Internet más segura, y para trabajar unidos y en cooperación para conseguirlo.

Internet es un entorno complejo; también lo es la educación. Los entornos complejos pueden producir rechazo e incluso, a veces, miedo, cuando no se sabe cómo manejarlos. La reacción instintiva ante este miedo puede ser la inmovilidad. Pero desde luego, en este caso, la inmovilidad es una mala solución. Internet está ahí, es el “monstruo que viene a verme” y que se cuela cada día en nuestras casas, en nuestros ordenadores y en nuestros móviles.

En el Informe “Indicadores del uso de las TIC en España y en Europa. Año 2016”, publicado por el INTEF en noviembre pasado, se reflejan los datos de la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los hogares 2016, de los que se extraen las siguientes conclusiones:

Más de dos millones y medio de niños de 10 a 15 años usaron el ordenador (94,9%) e Internet (95,2%) en el primer semestre de 2016, de manera que, por primera vez, el número de menores usuarios de Internet supera al de los ordenadores. Además, casi dos millones de niños de 10 a 15 años (69,8%) disponían de teléfono móvil, 2.8 puntos más que en 2015 y en continuo crecimiento desde 2014.

Internet está decididamente en nuestras vidas y en las de nuestros jóvenes. No podemos quedarnos parados; hay que actuar.

Gestionar correctamente internet es complicado; requiere preparación y esfuerzo. Lo es para los adultos y los profesionales; mucho más lo es para los menores y especialmente los más pequeños.

Dado que no podemos evitar que exista Internet, es nuestra obligación, especialmente desde las Administraciones Públicas, efectuar todos los esfuerzos posibles para conseguir que nuestros niños y jóvenes puedan usar Internet de forma productiva y segura.

Para resumir pues mis propuestas de lo que debemos hacer, hacia el futuro, para mejorar la seguridad de los menores en internet, usaré únicamente dos palabras, aunque, eso sí, con sus debidas explicaciones: Competencia y Colaboración.

Competencia

Me refiero, por supuesto a la Competencia Digital. Toda herramienta tecnológica poderosa necesita una adecuada capacitación para su manejo. Y el móvil, ese pequeño dispositivo que todos tenemos en nuestras manos, es una de las herramientas más poderosas que la humanidad ha construido jamás. Así que nuestra primera tarea debe ser aprender a usarlo productivamente y con seguridad.

Para ello, desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte venimos trabajando en incorporar la Competencia Digital en la enseñanza. El principal resultado de este trabajo es el Marco Común de Competencia Digital Docente, un marco de referencia que, aplicado adecuadamente, permite a los docentes conocer y usar la tecnología, enseñarla y aplicarla correctamente en las aulas, y preparar a los alumnos para el mundo digital.

La primera versión del marco se elaboró en 2013, y este año 2017 hemos efectuado una revisión y hemos publicado el Marco Común de Competencia Digital Docente 2017, que, además de actualizar sus contenidos, da un paso más definiendo los niveles de competencia digital en tres niveles A B y C y tres subniveles, de forma similar al Marco Europeo de las Lenguas, que nos entregan los conocidos A1, A2, B1, B2, C1 y C2.

El Marco está siendo aplicado en muchas Comunidades Autónomas y también en la formación del profesorado, en todos sus aspectos, y específicamente, en los aspectos de Seguridad. Así, en  2016 se impartieron dos ediciones del NOOC “Protégete en Red”, en el que estudiaron de 1.244 profesores, y otras dos ediciones del NOOC “Medidas y actuaciones frente al ciberacoso”, con un total de 1033 alumnos entre las dos.

En ambos casos el aprendizaje se realiza no solamente mediante el planteamiento de retos y la realización práctica de todo tipo de actividades y materiales educativos, sino sobre todo creando redes de colaboración. Y eso me lleva a mi segunda palabra clave:

Colaboración

Hablábamos al principio de la complejidad de Internet, y también de la educación, y para abordarla, un contexto de colaboración es imprescindible. Lo es por la diversidad de agentes: padres, educadores, alumnos, administraciones y empresas. Ninguno de ellos por si solo puede lograr resultados significativos en la lucha por aumentar la seguridad en Internet.

Por ello los planes, acciones, proyectos e iniciativas serán tanto o más eficaces cuanto más elementos de colaboración incluyan, cuanto más atención presten a la diversidad, de la cual sin duda hay mucha en Internet, y cuanto más presten atención al empoderamiento de todos los colectivos, y especialmente de los menores.

Desde el MECD creemos firmemente en la necesidad de realizar acciones coordinadas en Educación y especialmente en los aspectos de seguridad en Internet, y desde hace tiempo venimos colaborando con la entidad pública Red.es en los programas de mejora educativa, tanto en infraestructuras, como en la preparación de recursos educativos y en la impartición de formación dirigida a los docentes y a los padres.

También colaboramos con otros organismos, como la Agencia Española de Protección de Datos, con la que hoy compartimos mesa, así como otros Ministerios. Y a otros niveles, cooperamos con las Administraciones Autonómicas, y con organismos internacionales, especialmente con la Unión Europea, tanto en proyectos de Competencia Digital en Educación como en los grupos de trabajo que elaboran las referencias europeas en Competencias Digitales del Ciudadano, Docentes, y de las Organizaciones Educativas.

Finalmente, colaboración significa también compartición. La escalabilidad casi infinita de Internet permite que los contenidos se reproduzcan y distribuyan a muy bajo coste y con absoluta inmediatez; por ello las Administraciones promueven la publicación de recursos educativos básicos para la educación digital, y especialmente en materia de seguridad, con licencias abiertas que permitan reutilización de forma que cualquier docente pueda usarlas con absoluto respeto por las leyes de propiedad intelectual, tanto de España como de otros países.

Por ello el Ministerio de Educación se sumó en 2014 al II Plan de Gobierno Abierto, comprometiéndose a ofrecer las bases de datos educativas de material con licencia de Creative Commons cooperativas bajo la plataforma PROCOMUN, que actualmente tiene más de 85.000 recursos educativos abiertos, así como los cursos ON-LINE Masivos Abiertos MOOC, con todos los materiales distribuidos con licencia abierta, y que en 2016 superaron los 20.000 inscritos.

Colaboración y Competencia: dos claves esenciales para seguir avanzando en el mundo digital, y especialmente en la seguridad de los menores en Internet, pues la seguridad es imprescindible para convertir Internet, de un posible enemigo, en un seguro aliado.

Empoderamiento digital: variedad de destinos

Sábado, 17 diciembre, 2016

cartel-biliotecas-y-empoderamiento-digitalReflejo aquí mis notas de apoyo del panel 1: «Vertientes del empoderamiento: variedad de destinos» que tuve el honor de coordinar el 14 de diciembre pasado en la  IX Jornada Profesional de la RBIC: «Bibliotecas y empoderamiento digital»

Presentación del panel

En el diccionario de la Real Academia Española encontramos la siguiente definición

Empoderar

Del ingl. empower.

  1. tr. Hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido.

Por otra parte, para una definición más amplia y precisa, podemos acudir al Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española:

Empoderar(se). Calco del inglés to empower, que se emplea en textos de sociología política con el sentido de ‘conceder poder [a un colectivo desfavorecido socioeconómicamente] para que, mediante su autogestión, mejore sus condiciones de vida. Puede usarse también como pronominal: «Se trata pues de empoderarnos, de utilizar los bienes y derechos conseguidos, necesarios para el desarrollo de los intereses propios» (Alborch Malas [Esp. 2002]). El sustantivo correspondiente es empoderamiento (del ingl. empowerment): «El empoderamiento de los pobres es la palabra clave» (Granma [Cuba] 11.96). El verbo empoderar ya existía en español como variante desusada de apoderar. Su resucitación con este nuevo sentido tiene la ventaja, sobre apoderar, de usarse hoy únicamente con este significado específico.

Así pues, el empoderamiento aparece relacionado, en principio, con acciones dirigidas a personas o colectivos desfavorecidos, y así lo entiende la UNESCO al proponer el Empoderamiento Digital como una herramienta de gran poder para las personas con algún tipo de discapacidad, que surge de la primera Conferencia internacional sobre el tema “De la exclusión al empoderamiento: la tecnología de la información y la comunicación al servicio de las personas con discapacidad”, organizada por la UNESCO y acogida por el Gobierno de la India del 24 al 26 de noviembre de 2014 en Nueva Delhi (India):

Digital Empowerment: Access to Information and Knowledge using ICTs for Persons with Disabilities

In today’s world, information and knowledge are key determinants of wealth creation, social transformation and human development.

UNESCO considers that ICTs have the potential to make significant improvements in the lives of persons with disabilities, allowing them to enhance their social, political and economic integration in society by enlarging the scope of information, knowledge and activities available to them.

Empoderamiento ciudadano en la sociedad digital

Ahora bien, el concepto de empoderamiento digital se ha ampliado para abarcar a toda la sociedad, con un significado que implica la preparación y disposición para vivir en el mundo digital, apoyando a aquellos que aún no han logrado las capacidades necesarias. Así lo refleja Emilio García García en su artículo para el Huffington Post:

En su informe sobre España, elaborado dentro del marco del Semestre Europeo 2016, la Comisión Europea indica que “el nivel relativamente bajo de competencias digitales obstaculiza el desarrollo de la economía digital en España“. Una razón más para promover la alfabetización y capacitación digital de la sociedad es empoderar a los ciudadanos para saber interpretar la realidad de un mundo cada vez más digitalizado y poder determinar el significado de los reflejos del espejo tecnológico.

Empoderamiento y Competencia Digital en Educación

En el ámbito de la educación, el marco de referencia utilizado en la Unión Europea para estas acciones de empoderamiento, es el Marco de Competencia Digital del Ciudadano, utilizado como base en el desarrollo del Marco Común de Competencia Digital Docente por el INTEF en cooperación con las Comunidades Autónomas (descritos aquí y aquí).

Ha llegado ya el momento de que el empoderamiento digital llegue a toda la población, y esto comienza sin duda por la educación, como así lo reconoce Noruega, quien incluye la Competencia Digital como una de las cinco competencias básicas en el curriculo:

Digital skills are defined as one of five basic skills in Norway’s national curriculum. They are considered fundamental to learning in all subjects as well as a prerequisite for learners to be able to demonstrate their competences and qualifications.

Las preguntas clave

Dicho esto, estas son las preguntas clave planteadas al panel 1: «Vertientes del empoderamiento: variedad de destinos»:

  • El cambio acelerado de la sociedad actual, ¿cómo afectará a las tendencias al empoderamiento de los ciudadanos en la sociedad digital?.
  • ¿Qué características comunes hay que considerar en el empoderamiento digital, con independencia del sector social?
  • ¿Qué características diferenciadoras existen en el empoderamiento digital, según la situación de cada persona y su circunstancia?
  • ¿Cuál es la situación del empoderamiento digital en España en relación con otros países (de Europa y de fuera de Europa)?
  • ¿Cómo deberían prepararse para conocer y actuar ante esta tendencia (el empoderamiento digital) los diferentes agentes sociales: empresas, administraciones,…?

Para responder a estas preguntas, contamos con

Marcos de Competencia Digital en la Educación

Domingo, 25 septiembre, 2016

Un mundo cambiante

Nuestro mundo está cambiando. La población total se ha multiplicado por tres en los últimos 60 años. Este aumento se está ralentizando: mientras que la una tasa de crecimiento anual era del 2% a mediados del siglo XX, ha ido disminuyendo, y actualmente tiende a valores cercanos al 1%. A su vez, la esperanza de vida ha ido aumentando, sobre todo en Africa y en Asia, confluyendo lentamente hacia los valores, cercanos a los 80 años, de Europa y América del Norte.

Estos cambios vienen acompañados de una transformación social a gran escala; aumento de la migración del campo a la ciudad, lo que provoca el crecimiento de los grandes núcleos urbanos; cambios en la agricultura; cambios en los transportes; generalización de la aplicación de las tecnologías a todos los ámbitos: agrícolas y ecológicos, industriales, sociopolíticos, culturales y personales. Ello también conlleva la aparición de nuevos problemas (o desafíos, como les gusta decir a los anglosajones): cambio climático, escasez de recursos, difuminación de las fronteras (no sólo físicas), nuevos problemas de seguridad a nivel global.

En algunos aspectos, lo característico de esta transformación es que se acelera progresivamente. Y, lo que es más importante, resulta cada vez más difícil predecir el futuro, o más bien, según la tesis de Nassim Nicholas Taleb, el futuro predecible no es lo importante, pues lo que realmente transforma el mundo es el futuro impredecible, “los cisnes negros”.

Vivimos, pues, en un mundo con cada vez más incertidumbre, donde se cruzan diferentes visiones de los mismos hechos pero no incompatibles entre sí, un mundo hiperconectado y por ello ubicuo, donde predomina lo efímero sobre lo perdurable, un estado de “beta permanente”. Es el paradigma VUCA.

La educación, entendida como la base sobre la que la humanidad ha construido su existencia, no puede ser ajena a estos cambios. Para seguir sosteniendo la evolución de la sociedad, la educación debe transformarse profundamente. Las habilidades y competencias de un ciudadano del siglo XXI deben ser muy diferentes de los ciudadanos del siglo XX, no porque tenga que saber cosas diferentes, que también, sino sobre todo porque tiene que estar mejor preparado para enfrentarse a lo desconocido, a tecnologías y profesiones que no existen todavía, a trabajar en cooperación en un mundo hiperconectado, a entenderse con otros provenientes de países y culturas muy diferentes, a relegar las tareas rutinarias a los dispositivos tecnológicos y dedicar su esfuerzo a la resolución de nuevos problemas, nuevos desafíos. Tiene que estar preparado, por ello, a que su desarrollo profesional y personal sea continuo a lo largo de toda su vida, y a cambiar con frecuencia de trabajo, y quizás, de ciudad o incluso de país.

Educación y Tecnología

Ni siquiera estamos hablando del futuro: estamos hablando del presente. Las Tecnologías de la Información (TI) están ya presentes en una abrumadora mayoría de los hogares y las empresas españolas. Según el INE, el 95% de los menores españoles entre 10 y 15 años usan el ordenador habitualmente, y el 65% dispone de móvil, según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares del año 2015. Los datos del MECD (Estadística de la Sociedad de la Información y la Comunicación en los centros educativos no universitarios, del curso 2014-2015) muestran una disponibilidad de un ordenador por cada tres alumnos, así como un 92,7% de aulas habituales de clase con conexión a internet, y un importante aumento de las conexiones de alta velocidad (>20Mbps) de los centros educativos respecto al curso anterior, pasando del 12,0% al 25,6%.

Esta disponibilidad de tecnología, sin embargo, no parece traducirse, hasta ahora, en una mejora significativa de los resultados académicos, según el estudio de la OCDE “Students, Computers and Learning: Making The Connection. Pero también, en palabras de Andreas Schleicher,

Los sistemas escolares tienen que encontrar maneras más eficaces de integrar la tecnología en la enseñanza y el aprendizaje para proporcionar a los educadores entornos de aprendizaje que apoyen la pedagogía del siglo 21 y proporcionar a los niños las habilidades del siglo 21 que necesitan para tener éxito en el mundo de mañana.”

El estudio de la UNESCO Replantear la educación también insiste en que:

los educadores, en este nuevo mundo cibernético, están obligados a preparar mejor a las nuevas generaciones de ‘nativos digitales’, para que puedan hacer frente las dimensiones éticas y sociales no sólo de las tecnologías digitales existentes, sino de las que están aún por inventar”.

De hecho, ya se perciben cambios importantes que están teniendo lugar gracias a la aplicación de la tecnología en la educación. El informe Horizon 2016 prevé tendencias a corto, largo, y medio plazo como el aumento de asignaturas específicas de programación (coding), el aprendizaje colaborativo, y finalmente el rediseño de los espacios de aprendizaje, que replantea en el fondo el funcionamiento completo de la escuela.

Existen fuertes presiones para este cambio, que provienen por un lado del mundo laboral, el cual espera cada vez menos trabajadores para hacer tareas repetitivas, de las compañías tecnológicas que demandan más programadores, y de los avances científicos, como en neurociencia que permiten mejorar el aprendizaje gracias al conocimiento del cerebro y de sus mecanismos de funcionamiento.

No obstante este cambio no viene sólo sino acompañado de desafíos, como la necesidad de adaptación y preparación de los docentes en estas nuevas competencias, la necesidad de asegurar la igualdad de oportunidades de los alumnos para el acceso al mundo digital y a las competencias que se derivan de él, y a alcanzar los prometidos logros de la educación personalizada gracias a la aplicación de las TIC en la educación.

La explosión del  mundo digital ha introducido factores nuevos que hay que comprender correctamente para poder incorporar sus ventajas en la sociedad y en la educación. Resulta fácil hacer paralelismos entre, por ejemplo, “comercio” y “comercio electrónico” o “educación” y “educación digital”, pero cuando añadimos la dimensión digital a algunos de los aspectos de nuestro mundo, tenemos que tener en cuenta que el paralelismo es limitado, y sólo si comprendemos las posibilidades y, sobre todo, la forma de aplicar las TIC es cuando podemos aprovechar todas sus ventajas.

Marcos de Competencia Digital

Llegados a este punto, surge la necesidad de adoptar un lenguaje común. Específicamente, necesitamos ponernos de acuerdo en lo referente al significado de las tecnologías digitales cuando las aplicamos en nuestro mundo “real”, y en particular en lo que significa de verdad su utilización, y en concreto, en el ámbito educativo. Según el Parlamento Europeo (RECOMENDACIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 18 de diciembre de 2006 sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente (2006/962/CE):

La competencia digital entraña el uso seguro y crítico de las tecnologías de la sociedad de la información (TSI) para el trabajo, el ocio y la comunicación. Se sustenta en las competencias básicas en materia de TIC: el uso de ordenadores para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, y comunicarse y participar en redes de colaboración a través de Internet

Sobre esta base, la UE, a través del organismo de investigación JRC (Joint Research Centre) lleva tiempo trabajando en la definición de la Competencia Digital y su aplicación a diversos ámbitos de la sociedad y en particular de la educación. Así en 2013 publica el Digital Competence Framework for Citizens (DIGCOMP), que actualmente está siendo actualizado (DigComp 2.0).

A su vez, el INTEF, apoyado en esta definición, y a través del Grupo de Trabajo de Tecnologías del Aprendizaje, en cooperación con las Comunidades Autónomas, desarrolla y publica el Marco Común de Competencia Digital Docente (MCCDD), también en 2013. Este Marco viene siendo aplicado desde entonces en el desarrollo de los programas formativos del INTEF, los cuales por supuesto tienen un componente digital importante en todos ellos, no solamente en cuanto a la forma (cursos en línea, cursos abiertos MOOC, NOOC y apps de autoformación para iOS y Android) sino también en cuanto al fondo, esto es, gran parte de los cursos impartidos abordan las competencias digitales y metodologías de aprendizaje innovadoras que son posibles gracias a la aplicación de las tecnologías digitales.

La necesidad de acreditación en competencias digitales para los alumnos de los cursos del INTEF ha llevado a la creación de un servicio de insignias, que almacena y publica las certificaciones digitales de los alumnos, alcanzadas gracias a la realización de los cursos, y la próxima aparición del servicio de Portafolio de Competencias Digitales Docentes.

El MCCDD, así como el marco europeo DIGCOMP están siendo también utilizados por diversas comunidades autónomas, como:

El INTEF también ha propuesto el Marco de Competencia Digital Docente español (ya traducido al inglés) como base para algunos proyectos europeos en los que participa, como el proyecto MENTEP, “Mentoring Technology-Enhanced Pedagogy”. Se trata de un proyecto de experimentación para orientar la mejora de la enseñanza con tecnología- TET – Technology Enhanced Teaching.  Un proyecto en el que participan 15 países, y que coordina European Schoolnet, trabajando para analizar y autoevaluar en qué medida la pedagogía mejora cuando se pone en práctica en las aulas a través de la tecnología.

Ahora bien, la formación del profesorado en competencias digitales no es suficiente para conseguir la introducción de estas tecnologías en el aula. Para que deje de ser un proceso experimental y aislado, toda la organización debe implicarse, y especialmente el centro educativo. Por este motivo, en 2015 se presentó el Marco Europeo para Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes, el cual abarca aspectos como infraestructuras, comunicación y colaboración, contenidos y currículo, evaluación, desarrollo profesional, prácticas docentes, y, sobre todo, prácticas de gobernanza y liderazgo.

El 24 de mayo de 2016 el INTEF  celebró una Jornada sobre Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes dirigida a responsables del diseño e implantación de políticas educativas en todos los niveles, directores de centros y representantes de grupos de interés del sector educativo, cuya finalidad era presentar el marco, dar visibilidad a las acciones que las organizaciones internacionales y las administraciones educativas están implementando para conseguir los objetivos del marco DigCompOrg, así como la visión de algunos representantes del sector empresarial y educativo.

No debemos cerrar este capítulo sin mencionar el Marco de competencias de los docentes en materia de TIC de la UNESCO, que se presentó por vez primera en 2008, y que recientemente se ha publicado la versión 2.0. Se trata de un marco que incluye aspectos de pedagogía y organización, por lo que está a caballo entre los marcos europeos del ciudadano y de las organizaciones.

Ideas para el presente y el futuro

Se suele admitir que la aplicación de las TIC es un importante motor de la Innovación. Sin embargo, la innovación no es un resultado automático del mundo digital. Se trata más bien de un proceso, que tiene sus propias reglas, y que se puede aprender y se debe enseñar. La generación de ideas nuevas y su aplicación, siempre con el objetivo de mejorar algo, es también algo que implica a la organización y no sólo al individuo.

Por otra parte, el proceso de incorporación de las TIC en la enseñanza tiene diferentes etapas, pues se puede realizar de manera progresiva. Un buen marco de referencia es el modelo SAMR (sustitución, aumento, modificación y redefinición), siendo estas dos últimas etapas donde realmente se aprecia las ventajas de las tecnologías digitales. Por desgracia, inicialmente, las TIC en la educación se suelen situar en las dos primeras, por lo que es necesario tener la visión final de adonde queremos llegar y el camino a recorrer.

En este camino, podemos formular un conjunto de principios como los siguientes:

  • Poner el foco en la mejora de la educación mediante el uso de las TIC.
  • Con el objetivo de la preparación integral de los alumnos para la sociedad que les espera.
  • Basado en la formación de los docentes como catalizador que les permita aprovechar las TIC en aras de alcanzar el objetivo.
  • Consiguiendo que la tecnología sea transparente, funcionando como se espera, sin complicaciones.
  • Proporcionando versatilidad en el uso de los recursos educativos digitales: libertad de cada docente para elegir y organizar los más apropiados en cada caso.
  • Realizando la planificación y ejecución en base a proyectos educativos.
  • Involucrando en la estrategia a toda la organización para que sea viable.
  • Y evaluando los procesos y resultados para poder mejorar y adaptarse a los cambios.

Nadie dice que este camino sea sencillo. Un elemento esencial es la gestión de la complejidad. En el mundo educativo intervienen muchos agentes: docentes, alumnos, y familias. Pero también las diversas Administraciones, y otras organizaciones, así como las empresas privadas del mundo educativo y del mundo tecnológico. Difícilmente pueden salir adelante los proyectos sin la colaboración de todos.

Y tampoco se pueden diseñar soluciones tipo “rodillo” ya que la complejidad se extiende a todos los niveles. Dos alumnos no son iguales, al igual que dos clases son diferentes entre sí, lo que también pasa con los centros educativos, con las administraciones y con los países. Puede haber soluciones que funcionen en un contexto y no en otro. Por ello es necesario el esfuerzo y la flexibilidad a todos estos niveles, aprovechando los factores comunes, pero dejando espacio para los factores diferenciadores.

Quizás la clave del éxito sea utilizar un proceso o ciclo de mejora contínua, que se utiliza habitualmente en ámbitos de gestión, en el que, tras el planteamiento de los objetivos, se prepara el plan valorando las diferentes alternativas, se aplica, se miden los resultados, se evalúan, y  finalmente se reflexiona sobre el logro de los objetivos así como la posible redefinición de los mismos. Este proceso se puede aplicar en todos los niveles y para todos los proyectos, y su repetición da, a largo plazo, buenos resultados.

Conclusión

Empezábamos el artículo hablando del cambio acelerado y terminamos hablando de la gestión de la complejidad. Del fructífero libro “El Cisne Negro” antes mencionado, extraigo esta cita:

El gran entrenador de béisbol Yogi Berra tiene su dicho particular: «Es difícil hacer predicciones, en especial sobre el futuro»

En este texto hablamos mucho sobre el futuro, pero sería un error intentar predecirlo, y por lo tanto, diseñar nuestros planes sobre exclusivamente sobre la base de lo que creemos que va a suceder. Más bien pretendemos hablar sobre cómo deberíamos vivir nuestro presente para estar preparados para el futuro, esencialmente incierto. Ello implica, fundamentalmente, una actitud de estar siempre alerta, de escuchar todas las señales, tanto las que nos gusten como las que no, y del preguntarse “¿qué pasaría si…?” y después experimentar.

NOTA: Este texto está basado en la charla impartida el pasado 14 de septiembre en el marco del Congreso CEDI en Salamanca, cuyo PowerPoint de apoyo enlazo a continuación.