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Marcos de Competencia Digital en la Educación

Domingo, 25 septiembre, 2016

Un mundo cambiante

Nuestro mundo está cambiando. La población total se ha multiplicado por tres en los últimos 60 años. Este aumento se está ralentizando: mientras que la una tasa de crecimiento anual era del 2% a mediados del siglo XX, ha ido disminuyendo, y actualmente tiende a valores cercanos al 1%. A su vez, la esperanza de vida ha ido aumentando, sobre todo en Africa y en Asia, confluyendo lentamente hacia los valores, cercanos a los 80 años, de Europa y América del Norte.

Estos cambios vienen acompañados de una transformación social a gran escala; aumento de la migración del campo a la ciudad, lo que provoca el crecimiento de los grandes núcleos urbanos; cambios en la agricultura; cambios en los transportes; generalización de la aplicación de las tecnologías a todos los ámbitos: agrícolas y ecológicos, industriales, sociopolíticos, culturales y personales. Ello también conlleva la aparición de nuevos problemas (o desafíos, como les gusta decir a los anglosajones): cambio climático, escasez de recursos, difuminación de las fronteras (no sólo físicas), nuevos problemas de seguridad a nivel global.

En algunos aspectos, lo característico de esta transformación es que se acelera progresivamente. Y, lo que es más importante, resulta cada vez más difícil predecir el futuro, o más bien, según la tesis de Nassim Nicholas Taleb, el futuro predecible no es lo importante, pues lo que realmente transforma el mundo es el futuro impredecible, “los cisnes negros”.

Vivimos, pues, en un mundo con cada vez más incertidumbre, donde se cruzan diferentes visiones de los mismos hechos pero no incompatibles entre sí, un mundo hiperconectado y por ello ubicuo, donde predomina lo efímero sobre lo perdurable, un estado de “beta permanente”. Es el paradigma VUCA.

La educación, entendida como la base sobre la que la humanidad ha construido su existencia, no puede ser ajena a estos cambios. Para seguir sosteniendo la evolución de la sociedad, la educación debe transformarse profundamente. Las habilidades y competencias de un ciudadano del siglo XXI deben ser muy diferentes de los ciudadanos del siglo XX, no porque tenga que saber cosas diferentes, que también, sino sobre todo porque tiene que estar mejor preparado para enfrentarse a lo desconocido, a tecnologías y profesiones que no existen todavía, a trabajar en cooperación en un mundo hiperconectado, a entenderse con otros provenientes de países y culturas muy diferentes, a relegar las tareas rutinarias a los dispositivos tecnológicos y dedicar su esfuerzo a la resolución de nuevos problemas, nuevos desafíos. Tiene que estar preparado, por ello, a que su desarrollo profesional y personal sea continuo a lo largo de toda su vida, y a cambiar con frecuencia de trabajo, y quizás, de ciudad o incluso de país.

Educación y Tecnología

Ni siquiera estamos hablando del futuro: estamos hablando del presente. Las Tecnologías de la Información (TI) están ya presentes en una abrumadora mayoría de los hogares y las empresas españolas. Según el INE, el 95% de los menores españoles entre 10 y 15 años usan el ordenador habitualmente, y el 65% dispone de móvil, según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares del año 2015. Los datos del MECD (Estadística de la Sociedad de la Información y la Comunicación en los centros educativos no universitarios, del curso 2014-2015) muestran una disponibilidad de un ordenador por cada tres alumnos, así como un 92,7% de aulas habituales de clase con conexión a internet, y un importante aumento de las conexiones de alta velocidad (>20Mbps) de los centros educativos respecto al curso anterior, pasando del 12,0% al 25,6%.

Esta disponibilidad de tecnología, sin embargo, no parece traducirse, hasta ahora, en una mejora significativa de los resultados académicos, según el estudio de la OCDE “Students, Computers and Learning: Making The Connection. Pero también, en palabras de Andreas Schleicher,

Los sistemas escolares tienen que encontrar maneras más eficaces de integrar la tecnología en la enseñanza y el aprendizaje para proporcionar a los educadores entornos de aprendizaje que apoyen la pedagogía del siglo 21 y proporcionar a los niños las habilidades del siglo 21 que necesitan para tener éxito en el mundo de mañana.”

El estudio de la UNESCO Replantear la educación también insiste en que:

los educadores, en este nuevo mundo cibernético, están obligados a preparar mejor a las nuevas generaciones de ‘nativos digitales’, para que puedan hacer frente las dimensiones éticas y sociales no sólo de las tecnologías digitales existentes, sino de las que están aún por inventar”.

De hecho, ya se perciben cambios importantes que están teniendo lugar gracias a la aplicación de la tecnología en la educación. El informe Horizon 2016 prevé tendencias a corto, largo, y medio plazo como el aumento de asignaturas específicas de programación (coding), el aprendizaje colaborativo, y finalmente el rediseño de los espacios de aprendizaje, que replantea en el fondo el funcionamiento completo de la escuela.

Existen fuertes presiones para este cambio, que provienen por un lado del mundo laboral, el cual espera cada vez menos trabajadores para hacer tareas repetitivas, de las compañías tecnológicas que demandan más programadores, y de los avances científicos, como en neurociencia que permiten mejorar el aprendizaje gracias al conocimiento del cerebro y de sus mecanismos de funcionamiento.

No obstante este cambio no viene sólo sino acompañado de desafíos, como la necesidad de adaptación y preparación de los docentes en estas nuevas competencias, la necesidad de asegurar la igualdad de oportunidades de los alumnos para el acceso al mundo digital y a las competencias que se derivan de él, y a alcanzar los prometidos logros de la educación personalizada gracias a la aplicación de las TIC en la educación.

La explosión del  mundo digital ha introducido factores nuevos que hay que comprender correctamente para poder incorporar sus ventajas en la sociedad y en la educación. Resulta fácil hacer paralelismos entre, por ejemplo, “comercio” y “comercio electrónico” o “educación” y “educación digital”, pero cuando añadimos la dimensión digital a algunos de los aspectos de nuestro mundo, tenemos que tener en cuenta que el paralelismo es limitado, y sólo si comprendemos las posibilidades y, sobre todo, la forma de aplicar las TIC es cuando podemos aprovechar todas sus ventajas.

Marcos de Competencia Digital

Llegados a este punto, surge la necesidad de adoptar un lenguaje común. Específicamente, necesitamos ponernos de acuerdo en lo referente al significado de las tecnologías digitales cuando las aplicamos en nuestro mundo “real”, y en particular en lo que significa de verdad su utilización, y en concreto, en el ámbito educativo. Según el Parlamento Europeo (RECOMENDACIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 18 de diciembre de 2006 sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente (2006/962/CE):

La competencia digital entraña el uso seguro y crítico de las tecnologías de la sociedad de la información (TSI) para el trabajo, el ocio y la comunicación. Se sustenta en las competencias básicas en materia de TIC: el uso de ordenadores para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, y comunicarse y participar en redes de colaboración a través de Internet

Sobre esta base, la UE, a través del organismo de investigación JRC (Joint Research Centre) lleva tiempo trabajando en la definición de la Competencia Digital y su aplicación a diversos ámbitos de la sociedad y en particular de la educación. Así en 2013 publica el Digital Competence Framework for Citizens (DIGCOMP), que actualmente está siendo actualizado (DigComp 2.0).

A su vez, el INTEF, apoyado en esta definición, y a través del Grupo de Trabajo de Tecnologías del Aprendizaje, en cooperación con las Comunidades Autónomas, desarrolla y publica el Marco Común de Competencia Digital Docente (MCCDD), también en 2013. Este Marco viene siendo aplicado desde entonces en el desarrollo de los programas formativos del INTEF, los cuales por supuesto tienen un componente digital importante en todos ellos, no solamente en cuanto a la forma (cursos en línea, cursos abiertos MOOC, NOOC y apps de autoformación para iOS y Android) sino también en cuanto al fondo, esto es, gran parte de los cursos impartidos abordan las competencias digitales y metodologías de aprendizaje innovadoras que son posibles gracias a la aplicación de las tecnologías digitales.

La necesidad de acreditación en competencias digitales para los alumnos de los cursos del INTEF ha llevado a la creación de un servicio de insignias, que almacena y publica las certificaciones digitales de los alumnos, alcanzadas gracias a la realización de los cursos, y la próxima aparición del servicio de Portafolio de Competencias Digitales Docentes.

El MCCDD, así como el marco europeo DIGCOMP están siendo también utilizados por diversas comunidades autónomas, como:

El INTEF también ha propuesto el Marco de Competencia Digital Docente español (ya traducido al inglés) como base para algunos proyectos europeos en los que participa, como el proyecto MENTEP, “Mentoring Technology-Enhanced Pedagogy”. Se trata de un proyecto de experimentación para orientar la mejora de la enseñanza con tecnología- TET – Technology Enhanced Teaching.  Un proyecto en el que participan 15 países, y que coordina European Schoolnet, trabajando para analizar y autoevaluar en qué medida la pedagogía mejora cuando se pone en práctica en las aulas a través de la tecnología.

Ahora bien, la formación del profesorado en competencias digitales no es suficiente para conseguir la introducción de estas tecnologías en el aula. Para que deje de ser un proceso experimental y aislado, toda la organización debe implicarse, y especialmente el centro educativo. Por este motivo, en 2015 se presentó el Marco Europeo para Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes, el cual abarca aspectos como infraestructuras, comunicación y colaboración, contenidos y currículo, evaluación, desarrollo profesional, prácticas docentes, y, sobre todo, prácticas de gobernanza y liderazgo.

El 24 de mayo de 2016 el INTEF  celebró una Jornada sobre Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes dirigida a responsables del diseño e implantación de políticas educativas en todos los niveles, directores de centros y representantes de grupos de interés del sector educativo, cuya finalidad era presentar el marco, dar visibilidad a las acciones que las organizaciones internacionales y las administraciones educativas están implementando para conseguir los objetivos del marco DigCompOrg, así como la visión de algunos representantes del sector empresarial y educativo.

No debemos cerrar este capítulo sin mencionar el Marco de competencias de los docentes en materia de TIC de la UNESCO, que se presentó por vez primera en 2008, y que recientemente se ha publicado la versión 2.0. Se trata de un marco que incluye aspectos de pedagogía y organización, por lo que está a caballo entre los marcos europeos del ciudadano y de las organizaciones.

Ideas para el presente y el futuro

Se suele admitir que la aplicación de las TIC es un importante motor de la Innovación. Sin embargo, la innovación no es un resultado automático del mundo digital. Se trata más bien de un proceso, que tiene sus propias reglas, y que se puede aprender y se debe enseñar. La generación de ideas nuevas y su aplicación, siempre con el objetivo de mejorar algo, es también algo que implica a la organización y no sólo al individuo.

Por otra parte, el proceso de incorporación de las TIC en la enseñanza tiene diferentes etapas, pues se puede realizar de manera progresiva. Un buen marco de referencia es el modelo SAMR (sustitución, aumento, modificación y redefinición), siendo estas dos últimas etapas donde realmente se aprecia las ventajas de las tecnologías digitales. Por desgracia, inicialmente, las TIC en la educación se suelen situar en las dos primeras, por lo que es necesario tener la visión final de adonde queremos llegar y el camino a recorrer.

En este camino, podemos formular un conjunto de principios como los siguientes:

  • Poner el foco en la mejora de la educación mediante el uso de las TIC.
  • Con el objetivo de la preparación integral de los alumnos para la sociedad que les espera.
  • Basado en la formación de los docentes como catalizador que les permita aprovechar las TIC en aras de alcanzar el objetivo.
  • Consiguiendo que la tecnología sea transparente, funcionando como se espera, sin complicaciones.
  • Proporcionando versatilidad en el uso de los recursos educativos digitales: libertad de cada docente para elegir y organizar los más apropiados en cada caso.
  • Realizando la planificación y ejecución en base a proyectos educativos.
  • Involucrando en la estrategia a toda la organización para que sea viable.
  • Y evaluando los procesos y resultados para poder mejorar y adaptarse a los cambios.

Nadie dice que este camino sea sencillo. Un elemento esencial es la gestión de la complejidad. En el mundo educativo intervienen muchos agentes: docentes, alumnos, y familias. Pero también las diversas Administraciones, y otras organizaciones, así como las empresas privadas del mundo educativo y del mundo tecnológico. Difícilmente pueden salir adelante los proyectos sin la colaboración de todos.

Y tampoco se pueden diseñar soluciones tipo “rodillo” ya que la complejidad se extiende a todos los niveles. Dos alumnos no son iguales, al igual que dos clases son diferentes entre sí, lo que también pasa con los centros educativos, con las administraciones y con los países. Puede haber soluciones que funcionen en un contexto y no en otro. Por ello es necesario el esfuerzo y la flexibilidad a todos estos niveles, aprovechando los factores comunes, pero dejando espacio para los factores diferenciadores.

Quizás la clave del éxito sea utilizar un proceso o ciclo de mejora contínua, que se utiliza habitualmente en ámbitos de gestión, en el que, tras el planteamiento de los objetivos, se prepara el plan valorando las diferentes alternativas, se aplica, se miden los resultados, se evalúan, y  finalmente se reflexiona sobre el logro de los objetivos así como la posible redefinición de los mismos. Este proceso se puede aplicar en todos los niveles y para todos los proyectos, y su repetición da, a largo plazo, buenos resultados.

Conclusión

Empezábamos el artículo hablando del cambio acelerado y terminamos hablando de la gestión de la complejidad. Del fructífero libro “El Cisne Negro” antes mencionado, extraigo esta cita:

El gran entrenador de béisbol Yogi Berra tiene su dicho particular: «Es difícil hacer predicciones, en especial sobre el futuro»

En este texto hablamos mucho sobre el futuro, pero sería un error intentar predecirlo, y por lo tanto, diseñar nuestros planes sobre exclusivamente sobre la base de lo que creemos que va a suceder. Más bien pretendemos hablar sobre cómo deberíamos vivir nuestro presente para estar preparados para el futuro, esencialmente incierto. Ello implica, fundamentalmente, una actitud de estar siempre alerta, de escuchar todas las señales, tanto las que nos gusten como las que no, y del preguntarse “¿qué pasaría si…?” y después experimentar.

NOTA: Este texto está basado en la charla impartida el pasado 14 de septiembre en el marco del Congreso CEDI en Salamanca, cuyo PowerPoint de apoyo enlazo a continuación.

Tecnología y educación: de lo extraordinario a lo ordinario

Viernes, 10 junio, 2016

Dice Óscar Martín Centeno, Director del  CEIPS Santo Domingo de Algete, Madrid, que “Un centro digitalmente competente es el que hace invisible la tecnología para centrarse en la metodología”.

El concepto de “tecnología invisible” me hace recordar que, hace muchos años, me encantaba pensar que había unos cables “invisibles” por los que iba la luz eléctrica, y que, cuando uno pulsaba un interruptor en un sitio, una luz se encendía en otro, completamente separado y como por arte de magia.

Decía Arthur C. Clarke que “ Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.“. Así la “invisibilidad” no sería sino una más de las manifestaciones mágicas de una tecnología que todavía no comprendemos, que aún sigue siendo extraordinaria.

Yo no creo que la tecnología de hoy tenga carácter invisible; más bien es bastante visible, aunque para algunos de nosotros de nosotros, al menos de los de mi generación, conservaba no hace mucho su carácter mágico. Decía una señora, cuando transmitieron la llegada a la luna del Apollo 11, que ella se creía perfectamente que el hombre hubiese llegado a la luna; pero que lo que no se creía era que lo pudiésemos estar viendo desde la tierra, en directo.

También existe la creencia (o al menos existía), entre las tribus primitivas,  de que, cuando alguien toma una foto de una persona, está llevándose una parte de su espíritu. De este modo, la tecnología (o sea, la máquina de fotos) es capaz de realizar una magia que permite robar los espíritus de la gente.

La tecnología está tan presente hoy en lo cotidiano, que ha perdido parte de su carácter mágico. Porque para que una magia surta efecto, debe ser extraordinaria, y cuanto menos comprensible, mejor. Pero las televisiones, los móviles, y otras tecnologías habituales como los coches o la luz eléctrica, ya no nos parecen extraordinarias.

No obstante, en la escuela, y más especialmente en el aula, la tecnología, concretamente las TIC, siguen siendo, de forma generalizada, algo extraordinario. No es lo habitual, no es el dia a día. En muchos otros ámbitos, como en la mayoría de las empresas, en las Administraciones, en la sanidad, y ahora ya cada vez más en la justicia, muchas actividades se apoyan en el uso regular de la tecnología, hasta el punto de que, sin ella, no podrían funcionar.

Pero la escuela de hoy puede funcionar perfectamente sin tecnología. Surgen argumentos y justificaciones para este hecho, como que no es necesaria, que la tecnología no mejora la educación, o que sencillamente demasiada tecnología es dañina para la educación y para el desarrollo de la persona en sus etapas iniciales.

A mi estos argumentos me recuerdan un poco la fábula de la zorra y las uvas: “están verdes”.

Es cierto que las TIC son un poco, por asi decirlo, “inestables”. Durante toda mi vida profesional he visto evolucionar proyectos, aplicaciones, servicios, que cuando empezaban a funcionar un poco establemente, resultaba que se habían quedado obsoletos, que ya había aparecido una nueva versión u otro producto mejor, más inestable, pero con muchas más funcionalidades; más “cool”.

Unos puede pensar que esto es un defecto o un inconveniente; otros pueden pensar que es una “característica”.

Lo que si que es cierto que, para superar la velocidad de escape en la incorporación de las TIC en la educación, para convertir las TIC extraordinarias (mágicas) en clase, en ordinarias (transparentes), para poder olvidarnos de los problemas y del esfuerzo para conseguir que funcionen y concentrarnos en la metodología, la que finalmente va a transformar la educación, se necesita acordar algunas premisas, que podrían ser (quizás a vosotros se os ocurran muchas más) las siguientes:

  • Integrar las TIC en los centros educativos es una cosa compleja que requiere cuidar muchos aspectos al mismo tiempo. Se requiere planificación y descomposición en tareas especializadas.
  • Algunas de estas tareas son tan específicas que se requieren profesionales TIC (con sus servicios asociados) para hacerlas bien, rápido y barato. Un docente “reacondicionado” como técnico de informática quizás podrá hacerlo igualmente bien, pero distraerá su esfuerzo de su función principal, la enseñanza, y que quizás debería ser, a partir de ahora, la innovación en la enseñanza.
  • Toda la organización debe estar implicada: el centro escolar, los docentes, los alumnos, el equipo directivo, las Administraciones, las familias, y por supuesto los proveedores educativos y tecnológicos.
  • Finalmente, la incorporación de las TIC va a suponer una transformación no sólo de los medios, sino también de los fines, de la educación; si no nos planteamos otros horizontes, no sólo estaremos desperdiciando las posibilidades que la tecnología nos ofrece, sino que también estaremos incumpliendo la que quizás sea la principal finalidad de la educación: preparar a nuestros jóvenes para el mundo que les espera el día de mañana.

Como corolario, podemos decir que incorporar las TIC en el aula no es un cambio unitario (antes no; ahora sí); es un cambio contínuo y permanente. Aceptando la doctrina de Heráclito, “lo único permanente es el cambio”.

Metafóricamente hablando podemos pensar que este proceso se parece a un círculo que gira y al tiempo se mueve hacia adelante, y que viene dibujando, en el espacio, una espiral.

 

La mesa internacional del evento sobre “Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes”

Lunes, 23 mayo, 2016

jornadas24-5-2016.gifMañana, martes 24 de mayo, se celebra en el INTEF una jornada dedicada a las Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes (#DigCompOrg).

En un momento en el cual se cuestionan los planes y políticas de la aplicación de la tecnología a la educación, resulta necesario replantearse la transformación digital de la educación como una acción que debe afectar al conjunto del sistema educativo, que por supuesto debe incluir los elementos de infraestructuras, dispositivos, recursos digitales, formación, cooperación, evaluación y currículo, pero también la organización y la planificación para que funcionen conjuntamente y entreguen resultados orientados a la preparación de nuestros hijos para la nueva sociedad digital que les espera.

En esta ocasión coordino la mesa dedicada a las organizaciones internacionales, compuesta de expertos de IPTS, UNESCO, y European Schoolnet.

Este es el texto que he preparado para la mesa de mañana. La mesa tiene intervinientes extranjeros, de modo que he preparado dos versiones, en castellano y en inglés.

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Buenos días a todos.

Me corresponde el honor de coordinar la mesa de representantes y expertos de las organizaciones internacionales que intervienen de forma activa en la mejora de la educación a través de la tecnología, especialmente en el ámbito de la transformación digital de los centros educativos.

La educación actúa a todos los niveles y es uno de los pilares fundamentales de la sociedad. En el mundo global, la cooperación internacional es una necesidad, puesto que cualquier acción local es influida e influye sobre todo el resto.

La visión que desde estas organizaciones se nos ofrece nos permite tener perspectiva y también diseñar mejor nuestros planes para el futuro, de forma que se integren en la corriente general y nos permitan después interactuar con nuestros pares más fácilmente, así como aprender de los demás y servir también nosotros como ejemplo y colaboración para los planes que otros desarrollan.

Las organizaciones internacionales suponen, por tanto, un punto de referencia y de apoyo para todas nuestras acciones, y por tanto es un buen punto de partida para el interesante debate que se nos ofrece.

Las preguntas concretas que esta mesa puede responder serían:

  • ¿Qué normas, planes, proyectos o cualquier otra referencia tiene, en relación con “las organizaciones educativas competentes digitalmente”?
  • ¿Cuál es su opinión sobre las posibles oportunidades y los retos que se ve en los futuros planes de transformación digitales aplicadas a las organizaciones educativas?
  • ¿Cuáles cree que son las formas en que la tecnología puede mejorar, cuando se usan de manera efectiva, la educación?

En esta mesa, he pedido a los ponentes una breve intervención de 15 minutos cada uno, seguido de un turno de preguntas de los asistentes.

Sin más preámbulos, doy paso al primero de los ponentes.

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Good morning everybody.

I have the honor to coordinate the panel of representatives and experts from international organizations actively involved in improving education through technology, especially in the field of digital transformation of schools.

Education acts at all levels and is one of the fundamental pillars of society. In the global world, international cooperation is a necessity, since any local action is influenced and influences all the rest.

The view from these organizations gives us perspective and also allows us the design  our plans for the future, so that they are integrated into the mainstream and allow us to interact with our peers more easily. We can also learn from others and too we can serve as an example and allow collaboration with others.

International organizations are, therefore, a point of reference and support for all our actions, and then is a good starting point for the interesting debate that we expect to have today.

The specific questions that this panel may answer would be:

  • What standards, plans, project or any other references do you have relating to “Digitally Competent Educational Organizations”?.
  • What is your opinion on possible opportunities and challenges you see on future digital transformation plans applied to educational organizations?
  • What do you think are the ways the technology can enhance, when used effectively, the education?

In this table, I asked the speakers a short speech of 15 minutes each, followed by a round of questions from the audience.

At this point, is time to give way to the first speaker.

Yves Punie

Yves Punie is senior scientist at the European Commission Institute for Prospective Technological Studies (JRC IPTS) leading its research and policy activities on “ICT for Learning and Skills”. The research area started in 2005 with the aim to provide evidence-based policy support to the European Commission on harnessing the potential of digital technologies to innovate education and training practices, improve access to lifelong learning and to deal with the rise of new (digital) skills and competences needed for employment, personal development and social inclusion. More than 20 major studies have been undertaken on these issues with more than 80 different publications. All studies are aimed at supporting European policies on the modernisation and innovation of E&T (DG EAC) and development of key competences (DG EMPL). Before joining the IPTS in 2001, he was interim Assistant Professor at the Free University of Brussels (VUB). He holds a Ph.D. in Social Sciences

Alexander Khoroshilov,            

Professor Alexander Khoroshilov is a well-known expert on ICTs, education technologies, mathematical modelling, economics and statistics. He has over 40 years of deep professional experience in the field of ICTs and education including that at the international level. Besides, he has an extensive experience in provision of advisory services to education policy makers. He graduated from the Moscow State University of Economics, Statistics and Informatics (MESI) in 1975 as engineer-economist on ICT and then he has been worked in MESI University until 2007 on various positions – from software engineer to First Vice-Rector (at the latest position – during 15 years). He received his PhD in Economics from the same university in 1982 and the rank of professor in 1996.  In the period from 2007 to 2010 he has been worked at the Academy of Labor and Social Relations as Vice-Rector and at the Moscow State (Lomonosov) University as a professor. Since August 2010 until March 2016, he has been working at the UNESCO Institute for Information Technologies in Education (IITE) as National Programme Officer and then as Officer-In-Charge of IITE (from August 2014). From March 1, 2016 – he is Head a.i. of the Institute. Besides general management of the IITE, the following areas of Institute activities are under his direct coordination and responsibility: ICT in Education Policy, Teacher Professional Development and Networking, ICT competency and Innovative Pedagogy.

Anusca Ferrari

Anusca Ferrari is Digital Skills Project Manager for European Schoolnet. She is managing the eSkills 2015-2016 campaign; the I-LINC project; and she contributes to other activities in the digital citizenship line of work. With over 13 years’ experience in education and training, Anusca has been working as a consultant, a research officer, a project manager, a teacher. Her main area of expertise is digital competence. She is the author of several articles, papers, reports on technologies for learning and creativity.

23 años de funcionario

Miércoles, 23 diciembre, 2015

Hace poco, mi asociación profesional, ASTIC, celebró el 25 aniversario de la creación del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la Administración del Estado.

Con aquella ocasión fui invitado a decir unas palabras, en primera persona, contando las experiencias de un TIC en la Administración. Como miembro de la primera promoción TIC, hace ya 23 años que superé la oposición, y probablemente formo ya, junto con muchos otros compañeros, de la historia del Cuerpo, y por ello tengo el placer de reproducirlas ahora para todos vosotros.

Queridos amigos:

Hace unas semanas, tuve un charla con un compañero, con objeto de la clausura del Curso para Directores de Centros Docentes, que el INTEF convoca en cooperación con el INAP.

No voy a contar aquí los detalles de la misma, que fue desde luego muy interesante, y que versó en líneas generales sobre la reforma de la Administración, y del papel que en tal reforma deberían jugar los Cuerpos Superiores. Los TAC y TIC salieron a colación, y en aquel momento recordé el panfleto del INAP donde se nos animaba a inscribirnos en la oposición, en el que se pedían nuevos funcionarios con los siguientes argumentos:

“Proceso selectivo ágil, no memorístico, basado exclusivamente en el conocimiento de materias de Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.”

“Sistema de selección similar al aplicado por la C.E.E.:

  • Abierto a todas las Titulaciones.
  • Con pruebas prácticas.
  • Incluye pruebas de comprensión de inglés técnico.
  • Incorpora entrevista con el candidato.”

“Incorporación a grupos de trabajo involucrados en el diseño, dirección, desarrollo y control de los grandes sistemas informáticos.”

“Trabajo en las áreas de los distintos departamentos más vinculadas al proceso de MODERNIZACION de la Administración Pública.”

“Grandes posibilidades de promoción.”

Convocatoria del INAP a la primera oposición al Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información

Convocatoria del MAP a la primera oposición al Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información

En aquella época yo trabajaba en Fujitsu España, pero recuerdo que al ver este panfleto me animé a echar la instancia. Ese año, 1992, preparé la oposición, y tras los diversos exámenes, allá por diciembre, entré en la lista de los 200 “afortunados” elegidos para formar parte de la primera promoción.

Debo reconocer que yo no conocía ni de lejos lo que era una Administración Pública, y creo que como yo la gran mayor parte de los compañeros que aprobaron conmigo, ya que veníamos de la empresa privada, pero cuando salieron las plazas, como yo tenía uno de los primeros puestos, pensé que podía elegir plaza. Decidí visitar tres posibles destinos: la Biblioteca Nacional, la Agencia Tributaria y el Ministerio de Industria.

En los tres casos me recibieron amablemente, y me contaron lo que se iba a esperar de mí. Por lo que entendí, en la Biblioteca Nacional necesitaban programadores, en la AEAT técnicos de sistemas, y en Industria la verdad parecía que necesitaban sobre todo organización (estaban en plena migración de MSDOS a Windows 3.11). Debe ser porque me gustan los retos así que elegí Industria (o quizás porque me pillaba más cerca de casa), y allí coincidí con muchos compañeros de ASTIC que más tarde llegarían a ser verdaderos amigos.

Durante muchos años estuvimos en Industria “dando pedales”, o sea haciendo que aquello funcionase mas o menos razonablemente, y con un porcentaje de innovación muy notable, al menos comparado con lo que se había venido haciendo hasta entonces. A pesar de todas las dificultades y avatares, creo que fueron días felices.

Con el paso de los años se fue produciendo la diáspora, algunos se fueron a otros Ministerios, otros al Ayuntamiento de Madrid, y hubo gente incluso que se volvió a la empresa privada.

En mi subjetiva impresión, en esa primera época estábamos muy pegados al terreno, muy metidos en nuestro CPD y nuestras aplicaciones. Aunque sin darnos cuenta fuimos poco a poco llenando de tecnología y ocupando el núcleo operativo del Ministerio de Industria, así como del resto de los Ministerios. En esos primeros años, sin embargo, no osábamos plantear nada que modificase el funcionamiento de la Administración. Eramos, por así decirlo, “unos mandados”.

Planes de Administracion Electronica

Planes de Administración Electrónica

Pasado el 2000, el panorama cambió. Se fueron sucediendo, en oleadas, planes como España.es, Info XXI, apareció la firma electrónica, y hacia 2007 se publicó la ley de Administración Electrónica. En esos momentos se empezaban a hacer consideraciones de alcance respecto al papel de las TIC en la Administración. Aparecieron las Redes Sociales, y los Blog y algunos insensatos funcionarios empezamos a publicar artículos en Internet sobre las posibilidades de la tecnología para reformar la administración. Mi referencia principal entonces era el blog “eadministracion.blogspot.com.es“, así como el blog Administraciones en Red, que afortunadamente aún existe.

En aquella época ASTIC publicó, en colaboración con AEC, el informe “Administración Electrónica 2010” con el prólogo del entonces presidente del Gobierno, Jose Luis Rodriguez Zapatero. En ese momento todo parecía posible. También fué entonces cuando trabajé en la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, en el impulso del Plan Avanza.

Pero al final de la primera década de los 2000 nos sacudió la crisis, y muchos de los sueños que entonces teníamos se fueron diluyendo. No obstante los TIC aún manteníamos  la esperanza, y se elaboró y publicó, en 2012 un segundo documento, una propuesta seria, un “Plan de Acción: Una Administración General del Estado para la Sociedad de la Información”.

La reforma de la Administración

La reforma de la Administración

Este documento se entregó a la Comisión CORA que empezaba entonces sus trabajos, y se recogieron bastantes de sus propuestas, en particular la de la creación de una Agencia TIC (*). Aunque, a fecha de hoy, esta propuesta aún no se ha conseguido cristalizar. En todo caso la Agencia no era lo más importante, sino que la propuesta era mucho más ambiciosa:

“La sociedad del siglo XXI demanda una Administración Pública:

  • Centrada en el conocimiento
  • Enfocada en los ciudadanos y empresas
  • Eficiente e innovadora.
  • Transparente y responsable”

Pasados los 23 años desde aquel 1992 en que, al menos para mí, empezó todo, creo que es evidente que en la sociedad y en la Administración se han producido muchos cambios, pero aún queda mucho por recorrer para llegar a esa Administración Pública del Siglo XXI en la que creemos muchos de nosotros.

Mi vida profesional ha sufrido desde entonces muchos avatares, como estoy seguro que os ha pasado a muchos de vosotros. He tenido momentos buenos y menos buenos, aunque de todo se aprende. Quiero pensar que la mayoría de nosotros conservamos la ilusión por hacer cada día mejor nuestro trabajo, y cuando digo mejor no sólo digo más eficaz y eficiente, sino también más adaptable, más cercana al ciudadano y sus necesidades, y mejor preparada para el mundo de incertidumbre que nos espera.

Tecnologías Educativas

Tecnologías Educativas

Si algo tiene de bueno el juntarnos hoy es sentirnos equipo, sentirnos importantes, que lo somos, y sentirnos capaces de avanzar en este camino, y cuando ya no podamos más, pasar el testigo a aquellos que nos sucederán, con la satisfacción de saber que está en buenas manos.

Y también, si algo tiene de bueno la Administración, es la posibilidad de enriquecerse trabajando desde diferentes ámbitos, lo cual aporta perspectiva e innovación en las dos direcciones. Por ello os recomiendo que, cuando sea posible, os mováis para conocer otros sitios, aprendáis de ellos, y colaboréis con vuestros compañeros, sean del cuerpo que sean. Porque sólo de la colaboración en equipos con diversidad nace la innovación y la mejora constante.

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(*) PD: Lo que ASTIC pedía en realidad era una Agencia de Servicios Comunes. Sin embargo, CORA recogió en su informe una Agencia de Servicios Comunes TIC.  Gracias a Emilio García, a la sazón Presidente de ASTIC, por su puntualización.

¿Por qué es necesaria la tecnología en la escuela?

Miércoles, 14 octubre, 2015
educative innoveision

Imagen cortesía de Néstor Alonso, @potachov

Mañana 15 de octubre, en la Real Casa de la Moneda, mi asociación profesional ASTIC celebra el evento de otoño, Meeting Point 2015. Este año está dedicado a las TIC sectoriales: Educación, Justicia y Sanidad.

Tengo el honor y el placer de coordinar la primera mesa, con el lema:

¿Porqué es necesaria la tecnología en la escuela?

Para debatir sobre esta cuestión, cuento con tres magníficos ponentes:

Carlos González-Sancho

Carlos es Analista en el Centro para la Investigación e Innovación Educativas (CERI) de la Dirección de Educación de la OCDE. Su labor se centra en el análisis y promoción de políticas de innovación en el sector educativo, principalmente en relación al papel de la tecnología en apoyo del aprendizaje y la gestión del conocimiento.  También participa en proyectos sobre los recursos educativos abiertos y las competencias de creatividad y pensamiento crítico.

Manuel Area Moreira

Manuel es Catedrático de Tecnología Educativa en la Universidad de La Laguna, Director del Máster online en EDUCACIÓN y TIC, Director del Programa de Doctorado en Educación y del grupo de investigación EDULLAB (Laboratorio en Educación y Nuevas Tecnologías). Fue presidente de la asociación científica RUTE (Red Universitaria de Tecnología Educativa).

Francisco López Blanco

Francisco es Profesor de Lengua Castellana y Literatura de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Mérida. En la actualidad dirige el Grupo de Software Educativo de la Junta de Extremadura, donde, entre otras acciones, ha dirigido la publicación del Porfolio de la Competencia Digital Docente de su comunidad autónoma. Cuenta con numerosas publicaciones en el ámbito de la didáctica y es Premio Nacional de Innovación Educativa del Ministerio de Educación y Cultura.

A ellos tres les he planteado como base para su intervención y para el debate, las siguientes preguntas esenciales:

  • ¿Cómo se debe aplicar la tecnología en el aula para mejorar la educación?
  • ¿Qué nuevas habilidades deben adquirir los alumnos en el mundo digital?
  • ¿Cuáles son los métodos de aprendizaje que se pueden aplicar en el aula con ayuda de la tecnología?
  • ¿Cómo podemos justificar, y hasta qué grado, las inversiones para dotar de tecnología en las aulas?
  • ¿Cuáles son los riesgos de aplicar tecnología en las escuelas?

Estoy seguro de que esta mesa, y por supuesto también las dedicadas a Justicia y Sanidad, va a ser muy interesante.

¡Os espero mañana a las 10:00 en #MP2015EDU!

PD: tenéis publicado el vídeo de la mesa de educación y podéis descargar la presentación de Carlos González-Sancho en: http://fundastic.es/2015/10/26/meeting-point-2015-mesa-redonda-educacion-y-tecnologia/

 

 

La escuela digital en la sociedad digital

Miércoles, 30 septiembre, 2015

Hace poco se ha publicado el estudio de la OCDE Students, Computers and Learning – Making the Connection, que encuentra una relativamente baja correlación entre la disponibilidad y uso de los ordenadores en el aula, por un lado, y los resultados de las pruebas de lectura, navegación, o de matemáticas aplicadas, realizadas digitalmente, por el otro. También se dice que, en los países que han invertido fuertemente en TIC para educación, no se aprecian mejoras de resultados en comprensión lectora, matemáticas o ciencias de los alumnos.

En el resumen ejecutivo del informe de la OCDE se explica que, una vez que los alumnos tienen ya acceso a los ordenadores en el aula, las diferencias entre las habilidades TIC de unos y otros se explican más por similitud con las mismas habilidades no-TIC, que por la frecuencia o intensidad del uso de ordenadores, por lo que es más eficaz invertir más en enseñar matemáticas, o lengua, que en hacerlo con ordenadores.  No sólo eso, sino que un uso excesivo de ordenadores puede ser contraproducente para conseguir mejores resultados, por no hablar de los riesgos de tipo social y de inadaptación cuando se superan ciertos límites.

Vaya por delante que estamos hablando de un informe de más de 200 páginas, con infinidad de tablas y gráficos, con ocho capítulos principales, que realmente merece la pena leer. Así por ejemplo, el último de los capítulos del informe “Implicaciones de las Tecnologías Digitales en las Políticas y Prácticas Educativas”, contiene varias recomendaciones interesantes relativas a la forma en que deberían aplicarse las TIC en la Escuela.

Estos mismos datos de PISA 2012, que han sido la base para este estudio, ya fueron analizados por el INEE y publicados en un boletín en diciembre de 2013, así como en un informe más completo en 2014. Las conclusiones de estos informes dicen que los resultados de España son significativamente más bajos cuando los alumnos realizan la prueba en ordenador en lugar de hacerla en papel, al contrario que en el promedio de la OCDE, en el que no hay diferencias significativas entre ambos.

El estudio español también encontró una correlación positiva entre el uso del ordenador en casa y los mejores resultados académicos, pero no entre el uso del ordenador en la escuela y los resultados de los alumnos, lo cual no deja de ser un tanto paradójico.

Por último, y ya termino con las referencias, el informe “Evaluación del Programa Escuela 2.0 a partir de los resultados en Matemáticas de PISA 2012” de Sergi Jiménez‐Martín y Cristina Vilaplana Prieto, de nuevo insiste en una correlación negativa entre el uso del ordenador en clase y la mejora de los resultados académicos, comparando las variaciones entre PISA 2009 y PISA 2012, aunque “como aspecto positivo y alentador hay que señalar que al analizar el efecto del inicio de la participación en el Programa Escuela 2.0 se observa que el efecto negativo resaltado anteriormente entre las CCAA participantes disminuye entre los alumnos que entraron en el programa en 2009, frente a los que comenzaron en 2010.”

Del evangelismo tecnológico al pesimismo pedagógico

La publicación del informe de la OCDE ha tenido un impacto generalizado en los medios de comunicación, que resaltan de forma unánime la poca eficacia de las TIC para mejorar los resultados de los alumnos, los peligros de su uso excesivo, y en algunos casos, lo contraindicado de su utilización en edades tempranas. Ahora bien, Francesc Pedró ya analizaba este escenario en su documento Tecnología y escuela: lo que funciona y por qué:

El evangelismo se basa en una gran confianza en las posibilidades transformadoras de la tecnología en educación. Sugiere imágenes particularmente atractivas que evocan que otra escuela sería posible si se aprovechara la tecnología como una oportunidad para el necesario cambio de paradigma pedagógico, que se traduciría en unos procesos de enseñanza y aprendizaje más centrados en el propio alumno. Así se habla, por ejemplo, de la escuela 2.0 o de la escuela del futuro, hoy.

El pesimismo pedagógico, en cambio, no reconoce para nada el potencial pedagógico de la tecnología en la escuela y le acusa, por el contrario, de ser una innecesaria fuente de gasto público y de convertirse en una verdadera distracción para los docentes y los alumnos. El énfasis en las prácticas de enseñanza y aprendizaje debe colocarse, se aduce, en lo que verdaderamente importa en términos curriculares y está por ver que el uso de la tecnología mejore la calidad o la eficacia del aprendizaje. Además, el pesimismo constata la imposibilidad de que la tecnología penetre efectivamente en un espacio cerrado como el del aula, donde los docentes lo último que necesitan es que otra voz desafíe su punto de vista y, lo que aún es más importante, su autoridad.

Se trata de dos visiones casi opuestas, dos caras de una misma moneda, aparentemente irreconciliables. Francesc Pedró hace su propio análisis, que les invito a leer en su informe. Estas dos “vertientes” del uso de la tecnología me resultan familiares, y no precisamente sólo en el mundo educativo, sino también en otros ámbitos. Por ello, yo voy a hacer mis propias reflexiones, complementarias a las de Francesc Pedró, sobre este asunto.

La Sociedad Digital

Creo recordar que, allá por 2001, mi apreciado colega Borja Adsuara, a la sazón Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información, en unas conferencias en Santander, hablando de comercio electrónico, exponía la idea de que el comercio electrónico (e-commerce) no era otro tipo de comercio distinto, sino el mismo comercio de siempre, aunque hecho de otra manera y por otros medios.

Fíjense ustedes que la cuestión tiene mucha miga, y, aunque ha llovido mucho desde entonces, sigue estando plenamente candente: ¿es la nueva “sociedad digital” un nuevo tipo de sociedad, o es simplemente la misma sociedad de siempre que ahora utiliza medios digitales para hacer las mismas cosas “más rápido”?

He reflexionado sobre el tema, y para mi la explicación reside en las múltiples caras que ofrecen las Tecnologías de la Información. A unos les parecen una cosa y a otros otra. ¿Quién tiene razón?. Pues a lo mejor, todos a la vez. Me explico.

Según mi hipótesis, las TIC añaden a la sociedad una nueva dimensión, que no la cambian pero que no podemos entenderla completamente si seguimos pensando en dos dimensiones: la sociedad digital es la sociedad a la que le incorporamos una tercera dimensión. Por ello, algunas de las “ecuaciones” en dos dimensiones seguirán funcionando como antes, pero otras no podrán resolverse a menos que le incorporemos esa tercera dimensión.

La "tercera dimensión" digital - ¿Cuadrado o círculo?

¿Cuadrado o círculo?

Esta tercera dimensión explica porqué algunos ven la tecnología como una simple herramienta, útil para reemplazar a sus equivalentes “físicos” (papel, calculadoras,…), otros la ven como una finalidad para aplicaciones de negocios o lúdicas, otros la ven como una palanca del cambio social. Muchas de estas visiones pueden parecer contrapuestas, pero son compatibles entre sí, si lo explicamos como una “tercera dimensión”. Al igual que el cilindro, un objeto de tres dimensiones, que puede parecer un cuadrado o un círculo, cuando lo vemos en dos dimensiones, según el punto de vista que adoptemos.

El impacto de las Tecnologías de la Información en la sociedad actual no sólo es innegable, sino que tampoco podemos simplificarlo diciendo que permiten hacer las mismas cosas más rápido, o incluso “más barato”. Para mí el principal cambio que han producido y siguen produciendo en la sociedad sería la aceleración del ritmo de los cambios, lo que inmediatamente nos conduce a la incertidumbre, es decir, a la imprevisibilidad de qué pasará mañana.

No hace mucho leía en Twitter: “Nuestros padres tuvieron un trabajo a lo largo de su vida; nosotros tendremos siete; y nuestros hijos tendrán siete, a la vez“. Lo que antes se producía en una secuencia temporal en la vida personal y laboral de una persona: nacimiento, educación, trabajo, y jubilación, ya no es tan cierto, y lo será mucho menos en el futuro.

Es decir, esa primera lección será la adaptabilidad; debemos estar preparados para los cambios constantes, y saber vivir con ellos, como los surfistas se adaptan a la ola a medida que evoluciona.

Pero no es sólo eso: en palabras de Dirk Van Damme, en la XXIX Semana de la Educación, en el siglo XXI cada vez se precisan más habilidades para trabajos no rutinarios, tanto en las tareas individuales (analytic) como colectivas (interpersonales).

¿Cuáles son esas habilidades?. Según ITCS21 (Assessment and Teaching of 21st Century Skills) son las siguientes:

  • Formas de pensar:
    • La creatividad y la innovación
    • El pensamiento crítico, la resolución de problemas, la toma de decisiones
    • Aprender a aprender / metaconocimiento (conocimiento sobre los procesos cognitivos)
  • Formas de trabajar:
    • La comunicación
    • La colaboración (trabajo en equipo)
  • Herramientas:
  • Formas de vivir en el mundo:
    • Ciudadanía: local y global
    • Vida y carrera profesional
    • La responsabilidad personal y social

La Escuela Digital

Decía Alorza, otro de mis compañeros de viaje, que “La Administración sigue a la sociedad como la sombra al cuerpo,…lo que pasa es que por la mañana la sombra es muy alargada“. Trasladándola a la educación, ¿No debería la educación seguir a la sociedad, transformando la educación en digital, del mismo modo que la sociedad se ha trasformado en digital?.

Esto no implica, como decíamos al principio, eliminar la escuela “analógica” para sustituirla por la digital, sino añadirle una nueva dimensión. Esta nueva dimensión afecta tanto a los métodos (cómo), como a las herramientas (con qué), pero también a las finalidades (para qué), y principalmente, al quién: los docentes, y sobre todo, a los escolares.

En palabras de Jaime Casap, a cargo del programa de Google for Education, en la videoconferencia realizada en el curso de verano Move On: Innovación en el aprendizaje de lenguas extranjeras:

Es un hecho que la información a la que hoy en día podemos acceder con facilidad a través de internet es vastísima y el impacto de Internet en el aula es un fenómeno inevitable. Es necesario plantearse el buen uso de los recursos tecnológicos educativos y para esto es crucial reformular el concepto de educación y evitar utilizar los recursos de internet sobre un modelo de enseñanza tradicional.

Nuestros alumnos necesitan incorporarse a una sociedad y una economía muy diferente , que está experimentando una profunda y continua transformación. Los maestros debemos enseñar los conocimientos y habilidades necesarias para un mundo que está en cambio continuo.

Hoy en día no tiene sentido preguntarle a un niño qué quiere ser de mayor, entre otras cosas porque seguramente el trabajo que él un día tenga todavía no se ha inventado. Es más razonable preguntarle qué problema quiere resolver. Es fundamental que desarrollemos la habilidad de resolver problemas y ejercer el pensamiento crítico de nuestros alumnos.

El modelo educativo debe reformularse y plantear un enfoque centrado en el propio alumno y promover de forma coherente el aprendizaje colaborativo, cultivando la capacidad de escuchar, indagar, replantearse ideas y consensuar, puesto que está demostrado que la suma o combinación de las capacidades individuales es lo que mejor funciona.

El futuro de la educación se debe construir en base a la innovación y mejora constante (iteration), que es lo que conduce a una auténtica transformación. No existe un modelo perfecto porque hay una realidad en cambio constante y debemos encontrar en cada momento el modo de proveer una educación adaptada a esa realidad, relevante y motivadora.

Si volvemos de nuevo al informe de la OCDE que encabeza este artículo, y tras una lectura más detenida del mismo, así como el webinar y la presentación de Andreas Schleicher, lo que finalmente queda claro es que no hay formula mágica para introducir la tecnología en la educación, o dicho de otro modo, no se puede reemplazar el profesor por el ordenador. Si metemos en el aula los PC o las tabletas (o los alumnos los usan en casa para hacer los deberes, que es cada vez más habitual) y seguimos planteando los procesos educativos como siempre, no sólo no serán eficaces, sino que incluso pueden llegar a ser contraproducentes si se realiza sin ningún tipo de dirección ni control.

En realidad, para obtener ventaja de la tecnología, hay que cambiar de estrategia. El mundo digital hace que ciertas cosas sean más fáciles, más rápidas, o simplemente, posibles; como la reproducción y consulta masivas de información, la comunicación a distancia, la cooperación y el trabajo en equipo, la generación de automatismos y el tratamiento de datos masivos. Nuestras estrategias para aprovechar la tecnología deben basarse en esas funcionalidades.

Por supuesto, es preciso el desarrollo de un conjunto de habilidades básicas para aprovecharla, las “competencias digitales”, las que, en mi opinión, deben considerarse en adelante instrumentales, como la lengua o las matemáticas, ya que es necesaria para adquirir el resto de competencias que necesita la persona. Un “analfabeto digital” será en el futuro, quizás ya lo sea, una persona en peligro de exclusión en la sociedad.

Pero es que, además, y apoyado en la tecnología, hay que desarrollar las habilidades del siglo XXI: formas de pensar y resolver problemas nuevos, capacidad de adaptación y mejora en un mundo en contínuo cambio, la comunicación y la colaboración en la vida personal y profesional y en definitiva la preparación para ciudadanos globales que, sin duda, y además de muchas otras cosas, serán nuestros hijos.

Soy consciente de que, en este breve artículo no he abordado cuestiones esenciales, como los procesos, con sus fases o etapas, a seguir en esta incorporación progresiva de las TIC en el aula para que sea eficaz, o el papel de los docentes como elementos centrales de la educación y por consiguiente de cualquier proyecto o acción para que pueda tener éxito. Espero poder hacerlo en próximos artículos.

Para finalizar, resumiré diciendo que la tecnología no es la meta, pero forma parte del camino que debe seguir la educación de ahora en adelante.

PLAN DE CULTURA DIGITAL EN LA ESCUELA Y MARCO ESTRATEGICO DE DESARROLLO PROFESIONAL DOCENTE

Viernes, 10 julio, 2015

Reproduzco a continuación el artículo remitido a la revista ENIAC para su publicación en el número de 24 de junio de 2015

La irrupción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) está transformando profundamente nuestra sociedad y está demandando ya el replanteamiento de nuestro sistema educativo. Las TIC son un elemento clave porque permiten potenciar la innovación y la creatividad, personalizando el aprendizaje y desarrollando una cultura colaborativa y abierta. El profesorado, y especialmente su preparación para aplicación correcta de las TIC, son el elemento primordial para conseguir que el centro escolar se transforme y permita alcanzar a los alumnos las competencias que cualquier ciudadano necesita para vivir y seguir aprendiendo permanentemente en la nueva Sociedad del Conocimiento.

Estos dos objetivos -TIC en el aula y Formación docente-, que se apoyan mutuamente, marcan las líneas de trabajo del INTEF para promover la transformación de la educación con aplicación de la tecnología. Los proyectos en marcha, formulados conjuntamente con las CCAA, se agrupan sobre todo alrededor del Plan de Cultura Digital en la Escuela y del Marco Estratégico de Desarrollo Profesional Docente , así como las actividades de Cooperación Internacional.

El Plan de Cultura Digital en la Escuela, desarrollado y ejecutado en cooperación con las CCAA, se apoya en cinco proyectos prioritarios y dos actividades transversales:

  1. Conectividad de centros escolares, un proyecto que permite dotar a los centros escolares de Banda Ancha Ultrarrápida a 100 Mbps, para lo que se formalizó el día 30 de marzo de 2015 mediante Convenio Marco de Conectividad Escolar, dotado con 330 millones de euros.
  2. Interoperabilidad y estándares de las TIC educativas, que incluye el nodo de intercambio de expedientes académicos del docente y del alumno, el servicio de generación de identificador único del alumno, así como las conexiones con las bases de datos de centros y de formación del profesorado.
  3. Espacio “Procomún” de contenidos en abierto que permite el acceso al repositorio de más de 100.000 recursos digitales educativos abiertos (REA) del Ministerio y las Comunidades Autónomas. Conjuntamente con este espacio, el INTEF coordina desde el CEDEC el desarrollo de la herramienta de autor de código abierto eXeLearning.
  4. Catálogo general de recursos educativos de pago: Punto Neutro, impulsando acuerdos con los agentes implicados.
  5. Marco Común de Competencia Digital Docente, documento que estable un modelo de desarrollo de competencias digitales del profesorado. Sirve como referencia para orientar la formación del profesorado en TIC, así como para desarrollar herramientas de evaluación que permitan medir el impacto de los proyectos de aplicación de las TIC en la Educación.
  6. Espacios de colaboración con Comunidades Autónomas para servir de punto de encuentro entre CCAA y el MECD
  7. Web y redes sociales del INTEF, en particular el Portal EDUCALAB, que aglutina los blog del INTEF, INEE y CNIEE, así como un conjunto de sitios web asociados. Las redes sociales Twitter, Facebook, YouTube, SlideShare y Pinterest tiene gran impacto en la comunidad educativa, contando con 113.000 seguidores en la cuenta @EducaINTEF.


El Marco Estratégico de Desarrollo Profesional Docente se desarrolla desde el INTEF en sintonía con las políticas de la Unión Europea sobre educación y formación del programa “Educación y Formación 2020” y en las propuestas de la nueva estrategia “Replantear la Educación”.

Esta formación se organiza en modalidades mixta o completamente on-line, y se ha visto enriquecida en los dos últimos años con la incorporación de los Cursos Masivos Abiertos En Linea (MOOC). Se han impartido varios MOOC dedicados a las metodologías educativas innovadoras con aplicación de las TIC, como los Entornos Personales de Aprendizaje (PLE) y el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), los cuales reunieron más de 20.000 alumnos provenientes de todo el mundo, y con una importante tasa de participación de Iberoamérica que supera el 30% de los alumnos inscritos.

Cooperación Educativa Internacional

No podemos terminar sin mencionar algunos proyectos educativos digitales de gran alcance en los que participa el INTEF y, a su través, las Comunidades Autónomas, como por ejemplo el Proyecto eTwinning, que en la actualidad acaba de cumplir 10 años de vida.

España es actualmente uno de los principales actores de este programa en el que participan ya más de 35 países, siendo el cuarto país por número de profesores registrados en la plataforma (26.660), y el quinto país por número de proyectos activos.