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La Administración como motor de la Innovación

mesa genteLeo con interés algunos de los recientes posts sobre la innovación en las Administraciones Públicas, como el de Alorza Cultura de la innovación para el oGov, en el que se invita a la Administración a subirse al carro de la innovación. Bien sabéis todos que estoy plenamente de acuerdo con esta tesis, tal como escribí en Por una Administración de la Innovación. Ampliando puntos de vista, quiero proponer aquí que una buena forma de subirse a este carro es precisamente tirando de él. Bueno, me voy a explicar muy rápidamente.

El BOLETIC número 44 publicado por ASTIC incluye un artículo de Juan Mulet, Director General de COTEC, titulado “Las compras públicas de
tecnología innovadora en TIC”
. La teoria expuesta por Juan es sencilla: “la compra pública en TIC puede utilizarse por las administraciones de todos los niveles como instrumento para el fomento de la innovación en el sector TIC“. Y yo añado: y debe.

La definición de Compra Pública de Tecnología Innovadora (CPTi) la darían Charles Edquist y Leifommen. En su tratado “Teoría de la Compra Pública de Tecnología y la Innovación”, reconocen que esta compra se produce “cuando una entidad pública aprueba un pedido de un producto o sistema que no existe en ese momento, pero que se puede desarrollar probablemente en un periodo de tiempo razonable. Requiere el desarrollo de tecnología nueva o mejorada para poder cumplir con los requisitos demandados por el comprador.

Tanto la Union Europea como la España están reconociendo recientemente la potencialidad de beneficio mutuo entre la innovación y las funciones públicas, en el terreno específico de la CPTi, y ha sido recogido en la reciente Ley de Contratos del Sector Público, en su artículo 11.

Que exista la oportunidad, y que sea beneficiosa para la Administración y para las empresas TIC, no quiere decir que sea fácil ni obvio. Los caminos a seguir son nuevos, y para empezar a trazarlos, ya en la concepción del Plan Avanza se contemplaba una medida específica dedicada a ello: Fomento de la Demanda Temprana.

Esta medida se ha empezado a desarrollar en la convocatoria 3/2007 de PROFIT, mediante la financiación a Proyectos y Estudios de Viabilidad destinados a la Planificación anticipada de la demanda TIC de las Administraciones Públicas:

En el caso de este medida del Plan Avanza, las actuaciones responden al objetivo de impulsar la identificación temprana de la demanda en TIC de la Administración como tractora de la investigación y el desarrollo tecnológico mediante las compras públicas, para permitir la planificación y orientación de la actividad innovadora del sector privado a las necesidades detectadas, en las siguientes prioridades temáticas:

  • Infraestructuras complejas inteligentes, para la gestión eficaz del transporte, la energía, el medio ambiente, la seguridad interior, la sanidad, etc.
  • E-administración.
  • Contenidos digitales para la educación y la formación.
  • E-inclusión y e-asistencia.

Al final se han financiado siete proyectos, en áreas tan diversas e interesantes como la Interoperabilidad entre las Entidades Locales, la Mejora del Ambiente Asistido Mediante TIC (ambient asisted living), las Infraestructuras de Transporte Ferroviario o la Continuidad de los Cuidados Sanitarios al Ciudadano.

Esperemos que terminen pronto estos estudios y sean puestas en práctica sus recomendaciones por las Administraciones encargadas de ello, demostrando que también las Administraciones podemos ser motor de innovación para la sociedad.

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Observando los observatorios

ObservatoriosA través del muy interesante blog de epractice.eu me entero de la existencia de una red de observatorios que recientemente ha celebrado un workshop en Bruselas. Victor Prieto ha elaborado una interesante encuesta en esta red de observatorios Victor_Prieto_Map_of_observatories.pdf con algunas estadísiticas curiosas:

  • De los 34 países que han contestado a la encuesta, España es el ganador con 14 observatorios. En segundo lugar, Rumania con 10, luego Italia y Bélgica con nueve (qué queréis que os diga, me sorprende, no sabía que los españoles fueramos tan observadores).
  • Las tres principales áreas de interés son: Administración Electrónica, Sociedad de la Información y TIC (¡vaya casi lo mismo que las principales categorías de nuestro blog!)
  • La mayor parte de los observatorios tienen menos de cinco empleados, y publican en el idioma oficial de cada país.
  • El foco principal es nacional, seguido por el ámbito regional y europeo
  • La mayoría publican sin un ritmo predefinido, recogen información sistemáticamente, miden indicadores aunque no regularmente, producen estudios a salto de mata, y organizan eventos con regularidad.
  • Casi todos buscan intercambio de información y contribuyen con información

Luego viene un desglose de datos muy prolijo y poco ilustrativo que no reproduzco.

Así que, según esta encuesta, el observatorio típico sería una entidad del sector público español, dedicado a observar la eAdministración, eSociedad y TIC, publicaría en español y tendría menos de cinco empleados.

Mmm, no sé, me suena de algo 😉

Ah, por cierto, el próximo congreso de la red de observatorios lo organizará red.es el 24 y 25 de enero de 2008.

Estaremos observando.

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Rentabilidad de las TIC en las organizaciones públicas

imagen1.jpgLlega el otoño, y con él, tiempo de hablar de dineros. O, al menos, así lo entendió ASTIC, quien en su evento Meeting Point 2007 incluyó una mesa redonda con el interesante título que encabeza este post. Y también Rafa Chamorro cuando escribe sobre los Presupuestos Generales TIC.

Podemos achacar a la hora intempestiva de la mesa en cuestión, hora en que el cuerpo hispano pide siesta, el hecho de que prácticamente ninguno de los ponentes abordase el tema a fondo. O, mejor, lo podemos achacar a la auténtica dificultad de hablar en términos de rentabilidad de la tecnología en el contexto de las AAPP.

Porque hablar de rentabilidad en las empresas es bastante fácil (en principio) pues consiste en comparar gastos con ingresos, y subsidiariamente en otros beneficios no directamente trasladables en ingresos, pero que, tarde o temprano, también son trasladables en términos monetarios. Así lo entiende el Ministro Clos que ha señalado en la comparecencia en el pleno del Senado del 24 de octubre que “con el Plan Avanza el Gobierno pretende avanzar en la construcción de la Sociedad de la Información, para mejorar la productividad y competitividad de nuestra economía.”

Pero la rentabilidad de las TIC en las organizaciones públicas es otro cantar. Bueno, vamos a empezar por la parte fácil: la rentabilidad en los organismos públicos que tienen ingresos. Ejemplo: la AEAT. En este caso es relativamente fácil argumentar una relación causa-efecto entre la utilización de la tecnología y el aumento neto de recaudaciones, siempre por supuesto respetando la seguridad jurídica necesaria.

Cuando no es posible acudir al incremento de ingresos, siempre podemos intentar la reducción de gastos. Es difícil demostrar esta reducción en las AAPP. Para empezar, el resultado de un proceso de automatización, que en las empresas conduciría a un ahorro en recursos humanos, en las AAPP puede conducir a un verdadero conflicto social, al tener a unos cuantos funcionarios en pie de guerra, despojados de sus funciones.

Una inteligente derivada, que me enseñó en tiempos Pedro Maestre, consiste en trasladar ese ahorro no al interior de las AAPP sino a los propios ciudadanos. Su argumento es tan simple como “si informatizamos un trámite que se realiza 1.000 veces al mes, y ahorramos al ciudadano una hora de desplazamiento, a 20 €/hora de sueldo, supondría 20.000 euros de ahorro mensual. Así pues si la inversión es de, digamos, 60.000 euros, aún hemos conseguido una rentabilidad de 2 a 1, o sea, 2 euros de ingresos por cada euro de gasto.”

Pero en el fondo, la justificación del ahorro es pobre, insuficiente y, lo confieso, casi siempre irreal. Así que la rentabilidad ha de argumentarse en base a beneficios para la sociedad, más o menos intangibles, y por ello un tanto etéreos, salvo que hablemos de casos y situaciones concretas. Entre ellos están los siguientes:

  • Simplificación de trámites. Ventanilla única.
  • Nuevos servicios. Difusión de información. Agilidad, inmediatez. Horario ampliado.
  • Acercamiento de la Administración al Ciudadano. Transparencia. Acceso a discapacitados y otros colectivos desfavorecidos. Apoyo al inmigrante.
  • Nuevos modos de acceso. Movilidad. Multidispositivo.
  • Efecto tractor de la tecnología en las AAPP sobre la sociedad. Compras públicas innovadoras. Generación de confianza en la tecnología. Liderazgo tecnológico: DNIe.
  • Participación. Personalización. Retroalimentación.

Finalmente, y por enlazar de nuevo con el post de Rafa sobre los presupuestos TIC, la rentabilidad ha de apoyarse en la eficacia del gasto, es decir hay que exigir el mejor resultado posible con un presupuesto dado. Es muy fácil en la AGE justificar el gasto en capítulo 6 (inversiones), algo menos en capítulo 2 (gastos corrientes, mantenimientos) y francamente mucha dificultad en lo referente al capítulo 1: gastos de personal. Como consecuencia se produce con facilidad la descapitalización humana, produciéndose fugas de funcionarios a otras administraciones donde están mejor pagados, o a las empresas, en trabajos casi siempre relacionados con las AAPP.

Pero no nos engañemos, por muchas inversiones que hagamos en TIC, la cantidad y calidad de los resultados los dan las personas, y es a las que deberíamos cuidar en primer lugar.