Categorías
Tecnologías de la Información

El escritorio virtual del funcionario

¿Qué es la tecnología VDI?

El escritorio virtual es una de las tecnologías que se engloban dentro del paradigma del cloud computing, y es una de las que más van a cambiar la forma en que trabajamos.

Básicamente, la tecnología de escritorio virtual VDI (virtual desktop infrastructure) resulta de la confluencia de dos tecnologías, la tecnología de virtualización de servidores, y la tecnología de escritorio remoto. Aunque comparte mucho de ambas, tiene sus propias características, y por ello, sus propios productos y servicios asociados. Esta tecnología no es nueva, ya que fabricantes como CITRIX ya hace más de diez años que disponen de productos en el mercado, pero en este momento se puede decir que ha alcanzado un grado de plena madurez.

En esencia, la virtualización de escritorio se basa en la creación de un PC virtual  es decir, una máquina virtual que se ejecuta en un servidor de virtualización (VDI Server), cuyas características (memoria, CPU, disco, etc.) son las típicas de un PC, y así se presenta al sistema operativo que ejecuta, y de un sistema de comunicaciones que permite acceder a este PC virtual desde la distancia. Para este acceso, se puede utilizar cualquier ordenador que ejecute el software de cliente de terminal remoto, o bien un equipo especializado que únicamente dispone del software de terminal remoto, que se suele denominar en la jerga un “cliente ligero” (Thin Client), que consiste en procesador, memoria, y periféricos, y un sistema operativo empotrado, que únicamente sirve para arrancar el equipo e iniciar sesión en un servidor de VDI.

Para el usuario, y por supuesto en un sistema correctamente configurado, tanto en el servidor como en el cliente como en la red de comunicaciones que los une, el sistema y su manejo se parecen mucho a un PC tradicional. No obstante, los discos duros de este PC virtual ya no están en su ordenador, sino en el servidor de virtualización, es decir, si su dispositivo se avería o se extravía, no se pierden los datos guardados en estos discos locales. Por otra parte, es posible iniciar sesión desde varios lugares, bien remotamente, bien localmente, en aquellos dispositivos que tengan la conectividad y el software apropiado, lo que permite la continuidad de los trabajos iniciados en un lugar desde otro distinto.

Ventajas la tecnología VDI

Cuando se utiliza la tecnología VDI se pueden obtener, entre otras, las siguientes ventajas:

Para la organización:

  • Mejora y simplifica la gestión de los PC de escritorio. Puesto que básicamente son todos iguales, y no tienen disco duro local, se reducen enormemente las averías, y las reparaciones son mucho más sencillas y rápidas. Todo ello, además de mejorar el servicio, reduce los costes de mantenimiento.
  • Reducen el coste de inversión en PC, pues el Thin Client tiene una vida útil mucho más larga, ya que dependen menos de las evoluciones de los sistemas operativos y de las aplicaciones.
  • Permiten reutilizar equipos PC existentes, alargando la vida útil de los mismos, lo que es otro factor de reducción de costes adicional.
  • En ocasiones es posible obtener también ahorro en licencias de software de los PC, si éstas tienen en cuenta el uso concurrente en los equipos.
  • Simplifican también la evolución obligada como consecuencia de la obsolescencia, por ejemplo las migraciones de la gran cantidad de equipos actualmente con Windows XP, cuya vida útil soportada está a punto de finalizar.
  • Presentan ventajas adicionales en forma de ahorro energético de los equipos, si se utiliza la solución basada en thin client.
  • Permiten abordar soluciones de virtualización y servicios cloud sobre aplicaciones heredadas, típicamente cliente/servidor.
  • Mejoran la seguridad de la información al no contener datos locales que puedan ser robados o dañados por averías.
  • Como parte de un Plan de Continuidad de Negocio (BCP), permiten mantener operativos los puestos de trabajo de los empleados en caso de desastre, que afecte a alguna de las sedes de la organización.

Para el usuario:

  • Al haber menos averías y ser las reparaciones mucho más rápidas, aumenta la productividad de los trabajadores derivada de las averías de sus PC, pues las interrupciones por este motivo son mucho menores.
  • Se elimina la pérdida de datos del usuario por averías de los discos locales del PC.
  • Habilita la movilidad del trabajador, facilitando la continuidad de los trabajos realizados, por ejemplo para el caso de los teletrabajadores a tiempo parcial. También facilita la movilidad de los trabajadores entre sedes y edificios corporativos.

El análisis técnico/económico de los proyectos VDI

Está claro que un proyecto VDI tiene ventajas para la organización y para los empleados, muchas de ellas no solamente económicas. Sin embargo, ningún nuevo proyecto hoy día va a ser ni siquiera considerado sin un análisis previo de coste/beneficio, en este caso de forma comparativa con el de una solución tradicional. No hay respuestas mágicas, aunque algún estudio (Forrester, 2010) sugiere que para un proyecto de 2500 clientes VDI, el ROI alcanza el 170% comparado con una situación tradicional, y el punto en el que se igualan ambos costes es en unos cinco meses después del despliegue. En otros artículos atribuyen a Gartner una cifra mágica de 300 clientes como mínimo para que un proyecto VDI sea rentable.

En cualquier caso, tenemos también en la red una Guia para calcular el ROI de un proyecto VDI, así como algunos consejos útiles para este tipo de proyectos.

¿Cómo puede ser aprovechado en las Administraciones Públicas?

Las ventajas, genéricas, expresadas anteriormente, son perfectamente aplicables en cualquiera de las infraestructuras informáticas de cualquier centro de servicios TI de nuestras Administraciones Públicas. En particular, en el caso de la AGE, y dado que en su mayor parte sus actividades están basadas en la gestión de la información, se puede sacar un gran provecho de las soluciones VDI. Por ejemplo:

  • Como parte de un proyecto de Consolidación de CPDs, basado en una solución de Nube Privada, que permita alojar infraestructuras y servicios de los diversos organismos, manteniendo la funcionalidad actual, incluso para aplicaciones del tipo cliente/servidor.
  • Como parte de una solución de Continuidad de Negocio, que puede ser independiente o asociada al proyecto de Nube Privada anterior.
  • Como parte de los proyectos de Teletrabajo, a tiempo parcial o completo, combinado con soluciones de movilidad para usuarios con elevadas necesidades, en este terreno, normalmente altos cargos.
  • Como elemento facilitador para la contratación de servicios TI, por ejemplo el desarrollo de aplicaciones en la modalidad de Software Factory, manteniendo el control sobre el entorno y trabajos realizados por los programadores remotos.
  • Como elemento facilitador de los cambios y reorganizaciones Ministeriales, posibilitando la creación de “Ministerios Marca Blanca” que proponíamos en este mismo blog hace ya casi un año.

Conclusiones

Pronto veremos como las soluciones VDI se extienden, sobre todo en los ámbitos de las grandes organizaciones, y las AAPP pueden y deben también prepararse para hacer uso de esta tecnología. Como todas las tecnologías, en particular las Tecnologías de la Información, para aprovechar a fondo sus beneficios, se precisan transformaciones, tecnológicas, organizativas, de procedimientos, y hasta de costumbres. Pero por encima de todo, se precisa que sean llevadas a cabo por un grupo de profesionales que conozcan profundamente  tanto la tecnología como las características, peculiaridades y necesidades que actualmente tienen las Administraciones Públicas.

Categorías
Administración Electrónica Mejora de la Administración

Ministerios Marca Blanca

Pasaron las elecciones, y llega el momento en el que se constituye el nuevo gobierno, debidamente aprovisionado de sus correspondientes carteras Ministeriales. Probablemente habrá unos cuantos cambios. Los hay siempre: en cada cambio de legislatura, aunque no cambie el partido gobernante, e incluso dentro de la propia legislatura.

Así pues en esta época, quien más quien menos, los trabajadores TIC de la Administración Pública empiezan a prepararse para las posibles remodelaciones. Las remodelaciones afectan a multitud de servicios básicos: nueva página web, nuevas direcciones de correo electrónico (cambia el dominio), nuevas unidades: Secretarías de estado, Subsecretarías, Subdirecciones, etc., nuevo logotipo, con lo que eso implica en papelería y cartelería, etc.

Llegados a este punto, siempre pienso lo bueno que sería tener preparados todo ese conjunto de servicios TI básicos empaquetados en forma de KIT marca blanca, a falta únicamente de aplicarle la marca concreta de cada Ministerio, para empezar a funcionar de forma eficiente y eficaz desde el primer día y al menor coste posible.

Los servicios básicos que, pienso, debería tener ese “KIT Ministerial marca blanca TI” serían:

  • Página WEB completa, basada en un gestor de contenidos estándard, con su correspondiente dominio asociado al Ministerio.
  • Sede Electrónica con su correspondiente Registro Electrónico y sistema de Notificaciones Electrónicas.
  • Correo Electrónico corporativo.
  • Directorio de la Organización, en el que se pueda configurar de forma rápida la estructura orgánica.
  • Servicios de ficheros compartidos en red, con carpetas y permisos predefinidos en función de la estructura orgánica.
  • Servicio telefónico, integrado en el directorio de la organización (tanto móviles como fijos).
  • Servicio de acceso a Internet, con sus correspondientes sistemas de proxy, filtrado, etc. y con acceso a la Red Sara.
  • Servicio de Intranet de soporte a empleados; con espacios para publicar la información necesaria para el funcionamiento interno, incluidas las plantillas de los documentos oficiales, y con su correspondiente gestión de peticiones internas, vacaciones, moscosos, etc.
  • Papelería virtual: plantillas de documentos y presentaciones con el nuevo logotipo del Ministerio.
  • Web colaborativa interna 2.0: wiki, blogs, anuncios/foros, etc.
  • Gestión económica interna, incluida la nómina.
  • Servicio de configuración automática de los escritorios de los usuarios a los nuevos servicios y estructura ministerial.
  • Servicio de soporte a usuarios, con su correspondiente CRM.
  • Y todos estos servicios, por supuesto, con sus correspondientes Medidas de Seguridad y Acuerdos de Nivel de Servicio (SLA) predefinidos.

Quizás también sería interesante un servicio de importación/exportación de usuarios, individualmente o en grupos, junto con su información asociada, que permitan mover rápidamente la información y los permisos entre organizaciones, simplificando esta operación que sin dudar se realizará con frecuencia.

Obviamente, se trata de una lista a vuelapluma. Seguro que a vosotros se os ocurre algún servicio más, pero creo que más o menos lo esencial está recogido. Está claro que se trata de servicios horizontales; los servicios puros de negocio no están ni pueden estar recogidos, pues son específicos y diversos para cada Ministerio, Secretaría de Estado, y en algunos casos hasta de una Dirección General.

Hace ahora un año escribíamos un artículo titulado “Hacia la virtualización de la Administración“. Está claro que las tecnologías de virtualización, y los servicios cloud, debidamente aplicados, podrían y deberían facilitar la creación de este Kit Ministerial Marca Blanca, el cual idealmente podría estar basado en servicios ubicados en una posible Nube Privada de la Administración.

Así por ejemplo, el acceso de los usuarios a los servicios se podría acelerar muchísimo con la adopción de una solución VDI, que estaría preconfigurada con los nuevos servicios. Esta solución además proporciona una característica muy deseable de ubicuidad, pues los funcionarios pueden trabajar en su nuevo ministerio sin levantarse de la silla, únicamente conectandose mediante su cliente de escritorio remoto a los servicios “marca blanca” de su nuevo Ministerio.

De este modo accedemos a otro importante ahorro derivado de la eliminación de la necesidad de los traslados habituales del personal, junto con sus enseres, muebles, sillas, ordenadores, documentos y archivos, que se suelen hacer habitualmente para “juntar” a las personas que trabajan en el nuevo Ministerio.

También podemos tener una importante ventaja desde el punto de vista de la disponibilidad y continuidad del servicio, si diseñamos adecuadamente el sistema de forma redundante, permitiría al personal seguir trabajando incluso en caso de desastre (incendio, inundación) o incidencia grave (obras, traslados) que les impida acudir a su centro de trabajo habitual.

Por último y para terminar la creación de estos servicios sin dudarlo permitirá ofrecer una imagen de funcionalidad, modernidad y eficacia, pero al mismo tiempo de austeridad por los ahorros que se logran, al nuevo gobierno elegido por las urnas.