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30 días en la vida de un emprendedor

Logotipo Agora NewsJaime Estévez nos expone en su blog, “30 días en la vida de un emprendedor” (lo encontré gracias a Rafa Chamorro) su aventura del paso de trabajador asalariado a emprendedor arriesgado. Lo hace con claridad y sinceridad e ilustra magníficamente los pasos REALES que ha tenido que dar, lo cual seguro que ayuda mucho a otros que, como él, puedan verse en la misma situación.

Hay muchos POST interesantes, pero yo recomiendo algunos, tanto por el contenido como por los comentarios:

Diría yo que incluso anima a otros montarse el chiringuito, vista la repercusión social y la verdadera red que se ha formado en torno a él. Desde luego es muy ilustrador para los funcionarios y para todo el complejo de administraciones que facilitan (o dificultan?) la labor de emprendeduría en éste país.

Observando la fuerza de la red social que se ha montado en torno a éste blog, con RESULTADOS, recordaba algunas de las máximas de The Cluetrain Manifesto:

  1. Los mercados son conversaciones.
  2. Los mercados consisten en seres humanos, no en sectores demográficos.
  3. Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se producen con una voz humana.

Y recordaba, y me permito enlazar con el post de Odilas “Motivar a un funcionario”, cómo una de las razones por las que no existe motivación entre los funcionarios es precisamente el anonimato, el foco administrativo en no personalizar nada. Os contaré una anécdota.

Al poco de entrar en la Administración, desarrollamos una aplicación a modo de directorio de servicios y recursos para todos los usuarios del Ministerio de Industria, la “GUIA”. En esta aplicación se introdujo, el el menú “acerca de” una pequeña lista de las personas que habían contribuido a su creación. La lista duró muy poco: rápidamente fuimos llamados al orden por los estamentos superiores. Las aplicaciones y los servicios no eran de nadie, eran de las unidades y en todo caso del Ministerio, pero no se podían hacer menciones personales.

La despersonalización del trabajo puede resultar cómoda, pretende dar una imagen de imparcialidad, pero no motiva, y tampoco responde a la realidad. Al final siempre hay una serie de personas detrás de cada servicio, detrás de cada sistema, detrás de cada ayuda pública o detrás de cada impuesto. El reconocimiento del trabajo de cada uno de ellos, su dedicación y su profesionalidad, es una gran herramienta, desgraciadamente muy poco utilizada en las Administraciones Públicas.

Hay que aprovecharse de las grandes oportunidades que ofrece la WEB 2.0, la conversación entre las personas, aplicable igualmente a los servicios públicos.