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Educación abierta: porqué y para qué

Viernes, 24 febrero, 2017

Dicen los principios del “elevator pitch” (el discurso del ascensor) que, puesto que la gente tiene tan poco tiempo, si deseamos convencerla de algo, el mensaje debe ser breve y directo. Al ser tan breve, no podemos pretender ganar la batalla en esta escaramuza, sino más bien, como en un buen aperitivo, despertar el apetito: querer saber más.

Participé hace poco en un taller sobre Educación Abierta, y, como conclusión, el moderador nos pidió que pensásemos, si nos encontrábamos con el Ministro de Educación en el ascensor, qué le diríamos al Ministro para convencerle de lo necesario que era el desarrollo de políticas para el impulso de la educación abierta.

A la hora de establecer los argumentos sobre algo, hay dos estrategias: las basadas en el “porqué” es decir, causales, motivos basados en algo anterior que nos indican que debemos ir en una determinada dirección, y los “para qué”, es decir, lo que queremos conseguir gracias a nuestro proyecto o estrategia.

Yo creo que es mucho más efectivo el segundo método, ya que genera mucho más fuerza e impulso. Como muy bien dice Pilar Jericó:

“El PORQUÉ mira hacia el pasado. Y sin embargo el PARA QUÉ,  mira hacia el futuro”

Hecha toda esta introducción, que espero no me cuente para el tiempo de nuestro viaje en ascensor, vamos a ver cómo convencer a nuestro Ministro de las bondades de la educación abierta.

Si hablásemos del porqué, podríamos argumentar, como hace la UNESCO, que:

…el acceso universal a la educación de gran calidad es esencial para la construcción de la paz, el desarrollo sostenible de la sociedad y la economía y el diálogo intercultural. Los recursos educativos de libre acceso proporcionan una oportunidad estratégica para mejorar la calidad de la educación y para facilitar el diálogo sobre políticas, el intercambio de conocimientos y el aumento de capacidades.

También la Comisión Europea, en su iniciativa “Opening Up Education” afirma:

Una enseñanza abierta y flexible requiere conocer las posibilidades de las TIC para mejorar los sistemas de educación y formación y adecuarlos al mundo digital de hoy.

Las TIC, los recursos educativos abiertos y las prácticas abiertas permiten aumentar la eficacia de la educación a través de una enseñanza más personalizada, una mejor experiencia formativa y un uso más racional de los recursos. Estas medidas también fomentan la igualdad al facilitar el acceso al conocimiento.

Con el tiempo, la apertura de la educación puede dar lugar a una situación en que todo el mundo pueda aprender donde sea y cuando sea, con ayuda de quien sea y con cualquier dispositivo.

Esto ya se aproxima un poco más al “para qué” que al “porqué”.

Pero, si yo me encontrase con el Ministro en el ascensor, y quisiera convencerle de los motivos de apoyar una educación abierta, me basaría primero en dos racionales palabras, y después en una tercera emocional : eficacia, eficiencia y motivación.

Eficacia, porque la educación debe ser eficaz, es decir, debe preparar a nuestros jóvenes, no ya para el mundo del mañana, sino nada mas y nada menos que para el mundo de hoy. Un mundo donde se necesitan habilidades, no tanto tecnológicas, sino sobre todo habilidades para colaborar, para trabajar en equipo, para hacer planteamientos y encontrar soluciones a problemas a los que nunca antes nos habíamos enfrentado, para aprender a aprender y a manejarnos con fluidez en un mundo en constante cambio.

Habilidades que son la base misma de la educación abierta, y que por tanto donde mejor se aprenden es precisamente en un contexto abierto.

De modo que, educación abierta, para ser eficaz.

Eficiencia, porque, como Administración Pública, es nuestra obligación aprovechar al máximo los recursos disponibles. Para ello, el mundo digital ofrece una enorme oportunidad, gracias al bajo coste de reproducción de la información, lo que genera economías de escala tremendas.

Estas economías de escala solo pueden aprovecharse plenamente cuando se ponen a disposición de cuanta más gente, mejor, y la mejor forma de hacerlo es aplicando los principios de la educación abierta.

Y también, educación abierta, para ser eficiente.

Eficacia y eficiencia deberían bastar, pero siendo como son argumentos racionales, no son suficientes; necesitamos una tercera palabra, un tercer argumento. La educación es cosa de personas y las personas necesitamos motivación. La educación abierta en colaboración permite no sólo el aprendizaje eficaz y eficiente, sino también el empoderamiento de las personas. Por ello, que las personas y los colectivos se involucren y aprendan por el gusto y el placer de aprender, y de poder utilizar lo aprendido.

Educación abierta, para motivar y empoderar a las personas.

2017-02-23 CAPTURA-INTEF (1).jpgY para terminar con un ejemplo, un buen ejemplo: las GUIAS didácticas de La Aventura de Aprender. Guías abiertas para:

…hacer proyectos colaborativos que conecten las aulas con lo que ocurre fuera del recinto escolar. Sin aprendizaje no hay aventura, ya que las tareas de aprender y producir son cada vez más inseparables de las prácticas asociadas al compartir, colaborar y cooperar.

[Palabras de apoyo para la Presentación de las guías didácticas de “La Aventura de Aprender”, el viernes 24 de febrero, en Medialab Prado]

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