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eGovernment Conference 2008 – Alliance with Users

A través del blog de epractice.eu me entero de la convocatoria de esta conferencia para el próximo mes de febrero, bajo el lema “Alianza con los usuarios”, en el encantador país de Eslovenia, que tiene encomendada la presidencia europea en el primer semestre de 2008.

Desgraciadamente no podré asistir, aunque el programa parece bastante interesante, abordando dos temas claves: la alianza, entendida como colaboración y casi complicidad, y los usuarios (cuidadanos y empresas) en el foco.

También desafortunadamente no hay previsto ningún ponente español en la conferencia. Siempre que veo un programa de alguna conferencia europea me fijo y muy a menudo no hay nadie español. Esta carencia me duele y me reafirma en mi convicción de nuestro provincianismo carpetovetónico, con las consabidas excepciones. A ver si un dia lo superamos.

Bueno, volviendo al tema de la Conferencia eGovernment, el MPA (Ministry of Public Administration) de Eslovenia publica un artículo explicando su estrategia de eGobierno para el periodo 2006-2010.

El eje central de esa estrategia es el siguiente: “El factor más importante y objetivo global, que será la fuerza motora detrás del desarrollo del eGobierno son los usuarios satisfechos“. La estrategia se apoya en cuatro objetivos principales:

  1. Calidad y eficiencia de las operaciones
  2. Administración Pública abierta y transparente
  3. Sistema eficiente de empleados públicos y gestión eficiente de los recursos humanos
  4. Orientación al usuario de la Administración Pública

También hay un interesante gráfico que me permito reproducir aquí:egovernment

Lo que más me gusta del grafico es precisamente el colocar al usuario (aka Ciudadano) entre las dos fuerzas públicas reconocidas: la Política y la Administración. Curiosamente, para ellos, la e-administración no sería entre la administración y el ciudadano sino entre la política y la administración, y las relaciones entre ciudadanos y administraciones están basadas en los llamados e-servicios.

Así pues entienden e-administración más bien como el backoffice, no sólo tecnológico, sino organizativo y humano.

En conclusión, el eGobierno se apoya en la orientación al usuario, de modo similar a nuestro ordenamiento reciente en la ley 11/2007, pero añade un importante componente organizativo y humano interno (lo cual no está contemplado expresamente en la ley 11/2007), y contempla separadamente los dos ejes públicos: el político y el funcionario. Algo que todos sabemos en el fondo, pero que por algún motivo tenemos bastante confuso y nos cuesta abordar. Pero que hay que tener en cuenta siempre al diseñar las políticas, programas y actuaciones.

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Por una Administración de la Innovación

IPTS publica un informe sobre el futuro del eGobierno (referido en el Blog de Rafa Chamorro ) donde afirma que el objetivo del eGobierno es la creación de valor público, supeditando al mismo la eficiencia y la efectividad, y pone en duda la validez de algunos de los paradigmas sostenidos hasta el momento en el ámbito de la Administración Electrónica, como pudiera ser considerar la modernización de los servicios públicos como un fin en si mismo.

En este análisis se centra además en tecnologías prometedoras: aquellas que son facilitadoras e implusoras del cambio, necesario para acompasar los futuros cambios sociales. Estas tecnologías pueden habilitar cambios organizativos, facilitar la participación de nuevos agentes, conducir a nuevos acuerdos institucionales, cambiar la cadena de valor y las relaciones entre los actores, y dar nuevas soluciones a nuevos problemas a los que se enfrentan las Administraciones Públicas.

El papel de las Administraciones respecto a la sociedad se analiza en base a una serie de valores que evolucionan en el tiempo, apoyandose unos sobre otros:

  • Siglo 18: Valores Liberales: Legislación, defensa, seguridad, derechos individuales…
  • Siglo 19: Valores Democráticos: Ciudadanía, votos, representantes, sociedad plural…
  • Siglo 20: Valores Sociales: Apoyo socio-económico, servicios, inclusión, medio ambiente, calidad de vida…
  • Siglo 21: Valores de Apoderamiento (empowerment): individuos y comunidades toman el protagonismo, reciprocidad, coherencia y transparencia del gobierno, ética, apoyo del sector privado, servicios personalizados…

Así pues, no podemos entender el papel de las Administraciones, y por ello de la eAdministración sino es en un contexto de constante cambio y adaptación a los cambios y demandas sociales. Tampoco podemos ver sólo la utilización de la tecnología como “esa capa de barniz que aporta brillo” a las actuaciones de las Administraciones, ni tampoco como el elixir mágico que va a resolver todas nuestras necesidades.

Por abreviar, lo resumiré en una frase: “La Administración del futuro, o será electrónica, o no será”. No es para mí una cuestion a debate, sino en este momento el cómo y el cuando, y lo que es más importante, el porqué.

Porque ya hay que hablar de algo mas que de servicio público, de modernidad o de tecnología. Hay que hablar de cambios sociales, de diseñar nuevas políticas públicas, habilitadas por la tecnología, aportando personalización, recuperación del protagonismo por los ciudadanos, escuchando con detalle lo que tienen que decir y lo que pueden aportar, en definitiva, adaptándose al continuo cambio social.

A finales del siglo pasado se acuñó el término Sociedad de la Información, como sucesora de la sociedad industrial, al haber tomado protagonismo las TIC en la forma en que funciona el mundo. La información es pues la materia prima de esta nueva revolución. Pero contra ese paradigma surgen otros posibles, como el reflejado por Jose Luis Larrea Jiménez de Vicuña en su libro El desafío de la innovación: de la sociedad de la información en adelante, que yo planteo como modelo de referencia para definir los objetivos públicos.

Para ello la Administración ha de ser una Administración de la Innovación, ha de estar preparada para el cambio contínuo, lo cual requiere menos inercia, menos oscuridad, menos leyes y más simples, más atención a los resultados finales antes que a los procedimientos, impulsar y premiar la colaboracion y las iniciativas, dar la voz a los cuidadanos y escucharla, en definitiva, la Administración 2.0 no será la Administración Electrónica sino la Administración de la Innovación.

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Internet (Gratis) para todos

La nueva “Ley para el Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos” tal como dice el MAP es “una norma que establece el derecho de todos los ciudadanos a relacionarse electrónicamente con las administraciones públicas, así como la obligación de éstas a garantizarlo”Además, y según refleja acertadamente Iñaki en Propuestas de Fernando Tricas para el gobierno electrónico, Fernando Tricas Lamana en su documento “El gobierno electrónico: servicios públicos y participación ciudadana” propone lo siguiente:La brecha digital dificulta el aprovechamiento al máximo de la administración electrónica. Muchas de las ventajas de los servicios y la información gubernamental en línea no se pueden repetir fuera de las TIC, por lo que aquellos que carecen de acceso quedarán excluidos.
Hay que promover y defender el derecho de todos los ciudadanos, sin forma alguna de exclusión, al acceso a la información como valor democrático, y para ello crear una red pública de puntos de acceso a Internet
”.
No sé si por ser una lectura apresurada, pero al principio me pareció que la propuesta debía de ser el derecho de todos los ciudadanos al acceso a los servicios básicos de conexión Internet de forma gratuita, es decir, suministrados por las AAPP, de forma similar a como se suministran otros servicios públicos, entre los cuales y por poner un símil propongo las “vías públicas terrestres” también llamadas calles, caminos y carreteras.

Actualmente, en España, y me atrevo a decir que igualmente el resto de Europa, el estado se ocupa de proveer un conjunto de caminos, carreteras y autovías para todos sus ciudadanos, sin exigir a cambio contraprestación directa, sin más requisitos que vivir en España y sufragado con el sistema de impuestos directos e indirectos actualmente vigente.

No todas las carreteras son gratuitas. Existen las autopistas de pago, explotadas por empresas privadas en régimen de concesión administrativa. Es decir, el que quiere un plus, o servicio adicional al básico, debe pagar por ello.

En el caso de Internet, y según el esquema propuesto, los servicios básicos de Internet, que son los más utilizados por los internautas según la Encuesta sobre equipamiento y uso de tecnologías de información y comunicación en los hogares. Segundo semestre de 2006 del INE, serían los siguientes:

  • Búsqueda de información sobre bienes y servicios (82% de los internautas)
  • Correo electrónico (79%)
  • Acceso a medios de comunicación –periódicos, revistas, radio o TV– (63%),
  • Actividades de ocio –descarga o uso de juegos, música,..– (51%)
  • Obtención de información de páginas web de la administración (47%).
  • Consumidor electrónico: compras de bienes o servicios a través de la red – (25%) (extrapolación en base a los datos del informe)

He señalado en rojo las actividades de ocio, puesto que a mi modo de ver este tipo de actividades, en particular los intercambios de archivos y las redes P2P, no deberían estar incluidos en un potencial servicio básico gratuito de Internet. Además es el que mayor ancho de banda consume, con diferencia, entre todos, por lo cual el coste que supondría para las AAPP sería demasiado elevado y comprometería esta propuesta según el análisis económico que haré más adelante.Cuando se me ocurrió la idea, inmediatamente me cupo la duda de si no estaría diciendo una barbaridad económica ¿Cuánto puede costar esto?.

Según la encuesta del INE antes citada, en España hay actualmente 13,5 millones de personas que se conectan regularmente a la red, de los cuales el 70% lo hace desde su casa. Se debería pues dar servicio como máximo (*) a un total de 10 Millones de internautas.

El plan sería proveer el acceso mediante puntos de acceso inalámbrico compartidos, actualmente WIFI, o más probablemente WIMAX, a partir de 2010.

Para dimensionar el número de puntos estimaremos un promedio de diez usuarios por cada punto de acceso. Es una cifra razonable si pensamos que se trata de servicios básicos, y que una línea ADSL es de 3 MB actualmente pero pronto será de 20 Mbps cuando se introduzca ADSL2.

Por lo tanto tenemos que proveer un millón de puntos de acceso. El coste actual (“street price”) de una línea ADSL de 3MB es de 20 euros al mes. Podemos hacer pues la siguiente cuenta, sin necesidad de aplicar economías de escala:

1.000.000 x 12 x 20 = 240 Millones de euros al año.

No parece demasiado. Los presupuestos del Plan Avanza en la parte correspondiente a la Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información para 2007 son de 1.439 M€, y con el compromiso de un fuerte incremento anual hasta 2010. Sólo por comparación, en los presupuestos de 2007 el Ministerio de Fomento dedica a la Construcción de nuevas infraestructuras y conservación 3.773,9 millones de euros, y estas cifras no incluyen obviamente las infraestructuras locales que son competencia de los ayuntamientos.Me quedan por hacer sólo algunas consideraciones adicionales.

¿Porqué he puesto (gratis) entre paréntesis?

  • Porque no es totalmente gratis. Al igual que en las carreteras, cada ciudadano tendría que proveerse sus propios medios de transporte, es decir, el ordenador u otros dispositivos necesarios.
  • Porque no es libre (evitando la confusión con el free inglés), no se propone una red de acceso indiscriminado, sino que para acceder sería preciso una identificación, para lo cual propongo la utilización del DNI electrónico, insertado en los equipos desde los que el ciudadano desee acceder.

¿Porqué actualmente no es legal que un ayuntamiento preste este servicio?

  • Porque se considera que entraría en competencia con los proveedores de telecomunicaciones, distorsionando el mercado. Para llevar a cabo esta propuesta, obviamente habría que cambiar la legislación vigente. Aquí hay muchas consideraciones a hacer, pero en mi opinión los operadores nunca perderían mercado, pues dudo mucho que los cinco millones de hogares conectados actualmente a internet por banda ancha vayan a cerrar sus contratos para pasarse al servicio gratuito, que no les provee las funciones que han contratado, y porque de todos modos los servicios de acceso obviamente han de ser contratados por las AAPP a los operadores, con lo cual mi impresión es que el negocio global aumentaría.

Por lo tanto, se trata de una propuesta técnica y económicamente viable, socialmente beneficiosa, e incluso diría que políticamente oportuna, en un momento en que dos nuevas leyes se dirigen a apoyar la introducción de las TIC en la vida de los ciudadanos y de las empresas para mejorar la calidad de vida, los servicios, y la productividad de la economía, ¿qué mejor momento para plantearla?