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Algunos comentarios al libro «La nueva gestión del empleo público»

LNGEPAyer publicó ASTIC el resumen del libro «La nueva gestión del empleo público. Recursos humanos e innovación de la administración» de Carles Ramió y Miquel Salvador. Conseguí un ejemplar el mismo día de su publicación y lo leí, y me pareció de interés elaborar un resumen, primero como referencia personal, y segundo para su difusión, para aquellas personas que pudiendo estar interesados en el tema, no tengan tiempo de enfrascarse en su lectura, pero que tras la lectura del resumen, sí se animen.

La idea del resumen me la dio «GetAbstract«, una compañía que ofrece un servicio de resúmenes de libros, que tiene exactamente éste enfoque. En el mundo sobreinformado de hoy, es una ventaja contar con información abreviada aunque sólida sobre las diferentes publicaciones, pudiendo a partir de ello seleccionar los libros más puedan interesar para su lectura detallada, pero manteniendo un nivel de conocimiento orientativo sobre el resto.

Volviendo al tema que nos ocupa, tras la elaboración del resumen, me parece interesante dejar algunos comentarios y opinión sobre el libro, necesariamente breves e incompletos por economía de espacio y de la atención que requiere toda publicación online.

Para empezar, me parece un tema de gran interés. No sólo por lo que personalmente he podido ver y conocer a lo largo de 25 años de carrera administrativa, sino por la importancia nuclear de la gestión de personal (la gestión de las personas y los equipos) para el funcionamiento de cualquier organización.

El libro trata un tema central que afecta a todos los empleados públicos, y por ello esta temática resulta, o debería resultar de interés para todos los funcionarios, laborales, y también para otros agentes como empresas que trabajan habitualmente con la Administración. Lo que se plantea aquí es si el sistema de funcionamiento actual de los RRHH en las AAPP es el que se necesita o si, por el contrario, se está quedando anticuado e ineficaz, a la vista de la progresiva transformación de la sociedad, en gran medida relacionada con el avance de la tecnología, pero no exclusivamente con ella.

La nueva gestión del empleo público efectúa un análisis detallado y minucioso de las circunstancias y evolución (o falta de ella) de los diversos factores, agentes, y contextos, en los que se sitúa la gestión de los recursos humanos en la Administración pública en España. Y después, identifica los principales problemas y necesidades, para llevar por último a la formulación de propuestas de solución, en muchos casos generales o de «amplio espectro», en otros de carácter más concreto.

Es indudable que en los últimos 25 años se han producido grandes avances en la aplicación de la tecnología en la Administración, pero sin embargo, los necesarios cambios organizativos, esenciales para poder aprovechar de forma eficaz los cambios tecnológicos, han sido siempre los más difíciles de conseguir, y por ello, en los que se ha avanzado menos.

Hace poco, Enrique Dans cerraba su artículo sobre el MWC con esta frase: «la tecnología ya no es un aspecto más del futuro, sino el ámbito del desarrollo humano que tiene una mayor capacidad para definirlo«. La acelerada evolución tecnológica se mueve también, sin duda, en un plano emocional. Por un lado, están los «pioneros» o innovadores que ven en la tecnología una oportunidad; para otros, estos cambios acelerados despiertan temor ante el peligro de hacer innecesarios sus puestos de trabajo.

La tesis del libro, donde «la Administración pública está en crisis y está perdiendo relevancia antes los cambios tecnológicos, económicos y sociales» me recuerda un poco al cuento de ¿Quién se ha llevado mi queso?. Esta sencilla fábula ilustra bien las dos posibles actitudes ante el cambio: ignorarlo, y luego quejarse cuando el cambio le afecta a uno, o anticiparse al cambio y por ello estar mejor situado cuando el cambio llega.

Por ello son interesantes las iniciativas como la del Ministerio de Hacienda y Función Publica que, a través del Portal de Transparencia, ha abierto una consulta pública sobre las Líneas generales de la reforma administrativa: Hacia un Plan Estratégico de Impulso y Transformación de la Administración Pública 2018-2020. Anteriormente, la Comisión para la Reforma de las AAPP (CORA) ya realizó un importante trabajo y publicó un importante número de medidas, muchas de ellas ejecutadas. Las medidas tecnológicas siempre parecen más fáciles de aplicar que las organizativas; esperemos que esta vez, ambas se diseñen y apliquen de forma coordinada.

No entraré en este artículo en análisis detallados de ninguna de las cuestiones y propuestas planteadas en el libro, pero sí que varios aspectos que llaman particularmente mi atención, y que deben tratarse en artículos separados.

En primer lugar, los aspectos relacionados con el envejecimiento de los empleados públicos, su reemplazo, y la necesidad de mantener en funcionamiento la organización ante tal circunstancia, apareciendo para ello como herramienta imprescindible la gestión del conocimiento. Sobre este asunto, en clave de parábola, trataba mi anterior artículo, «Reemplazar el disco duro«.

En segundo lugar, el impacto del Gobierno Abierto y las Competencias Digitales, aspecto en el que trabajé intensamente en mi paso por el INTEF, y que merece la pena retomar, al hilo de la publicación del libro que hoy nos ocupa.

Muy relacionado con el Gobierno Abierto y las Competencias Digitales, así como con la gestión del conocimiento y el envejecimiento, está la formación del empleado público, que también se merecen su propio sitio, más adelante, en este análisis.

Finalmente, una cuestión de gran impacto futuro en el empleo, público y privado: la introducción a gran escala de la Inteligencia Artificial y la Robótica en todo tipo de actividades, ya no simplemente rutinarias, sino también complejas y comprometidas.

Pero todo ello vendrá luego; por ahora es suficiente.

Os dejo con una cita de nuestro admirado Stephen Hawking:

Recuerda mirar a las estrellas y no a tus pies. Intenta dar sentido a lo que ves y pregúntate sobre lo que hace que el universo exista. Sé curioso. Y aunque la vida parezca difícil, siempre hay algo que puedes hacer y lograr. Lo importante es no darse por vencido.

Buen finde a todos.

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Reemplazar el disco duro

hard_diskEstos días me estoy enfrentando a un clásico problema “de cocina”. Tengo un ordenador portátil que ha empezado a fallar, primero empezando a comportarse con una tremenda lentitud, después empezando a dar errores. Las convencionales acciones de reparación iniciales no han hecho sino empeorar la situación, y ahora el disco empieza a ser ilegible, necesitando una urgente sustitución, y lo que es peor, con el riesgo de pérdida de una parte importante de los datos, de los cuales no hay copia de seguridad.

Algo parecido le pasa a la Administración pública en España. Se está produciendo un progresivo envejecimiento, no sólo de los empleados públicos, sino de su estructura y funcionamiento, ya que al igual que los nuevos “sistemas operativos” de los ordenadores hacen que los antiguos vayan cada vez más lentos, los cambios tecnológicos y sociales hacen que el “sistema operativo” de la Administración pública se quede cada vez más anticuado y, por ello, sea cada vez más ineficiente.

Y también, en un futuro no lejano, habrá que reemplazar el disco duro de la Administración, con el agravante de que, cuando la situación sea insostenible, si no hemos hecho las copias de seguridad apropiadas, se perderá información vital por el camino y la transición será lenta y costosa.

Yo diría que estamos en ese momento en que se están detectando los primeros síntomas: lentitud y errores. Se están aplicando los viejos remedios, pero que no abordan el fondo del problema, y por ello se está perdiendo la oportunidad de realizar al menos dos acciones vitales, antes de que sea demasiado tarde:

  • Realizar la copia de seguridad de los datos, pasando los datos vitales del modo local al modo nube, que es la forma de garantizar supervivencia y aprovechamiento. En otras palabras, realizar una acción generalizada de gestión del conocimiento administrativo, sacando este conocimiento (en especial en conocimiento informal y no documentado) de los silos inconexos, en especial de las personas que lo poseen, antes de que se jubilen, de forma que pase a ser conocimiento colectivo, conocimiento conectado y vivo, útil para las nuevas generaciones de funcionarios que construirán la Administración del futuro.
  • Cambiar el disco duro, poniendo un disco de tecnología SSD, mucho más rápido y más fiable. En otras palabras, cambiar el funcionamiento y la estructura de soporte de la organización, que es lo que nos permitirá avanzar de acuerdo a los tiempos. Mantener el disco con una tecnología antigua sólo conduciría a reproducir los mismos problemas, y además sería más caro, pues los sistemas obsoletos, llegado un punto, son mucho más caros de mantener. Del mismo modo, aplicar soluciones anticuadas puede parecer que soluciona el problema momentáneamente, pero es un espejismo, ya que no sólo retrasa la solución, sino que cuando se aborden medidas drásticas más adelante, serán más difíciles, costosas y dolorosas, y quien sabe si, quizás, insuficientes.

Los dos últimos capítulos del libro “La nueva gestión del empleo público”, de Carles Ramió y Miquel Salvador abordan precisamente estos problemas: la falta de una política de gestión del conocimiento en la Administración, y el problema del envejecimiento y jubilación de los funcionarios actuales.

En particular, el capítulo sobre la gestión del conocimiento abarca algo más que la gestión de los datos y la gestión de la información: aborda con profundidad la gestión de la formación de los empleados públicos, y la transformación organizativa hacia el modelo de las organizaciones que aprenden.

En efecto, las tecnologías de la formación y aprendizaje están sufriendo una importante evolución, pasando del modelo “transmisión del conocimiento” que ha dominado el sector educativo durante muchísimo tiempo, a un modelo de “construcción del conocimiento” que tiene un componente fundamentalmente colectivo. Partiendo del paradigma de que todo conocimiento se construye de forma social sobre conocimientos previos, los nuevos modelos de aprendizaje están diseñados en base a una dinámica en la que el profesor se transforma en mentor, en creador de desafíos y en coordinador de las dinámicas de aprendizaje entre los participantes en el proceso formativo, las cuales ya no hacen uso de los libros de texto en sentido tradicional.

Esta nueva dinámica no sólo gestiona mejor el conocimiento (pasando de modo local a modo nube, según el símil anterior), sino que también transforma la organización mediante el uso de técnicas y metodologías colaborativas.

Estos cambios podríamos asimilarlos, a las actualizaciones de software y a instalación de nuevas versiones o nuevos productos. Estas nuevas metodologías están mucho más adaptadas al mundo actual, por lo que aquellas organizaciones que se “actualicen” y sean capaces de “actualizar” los métodos y conocimientos de sus empleados, van a poder ser más eficientes, más eficaces y por ello cumplir mejor su misión.

En el capítulo dedicado al envejecimiento de los empleados públicos, el libro de Ramió y Salvador, tras poner de manifiesto el importante problema de envejecimiento al que se enfrentan los próximos años las AAPP, realiza una serie de propuestas para mantener activos y productivos a los profesionales de la administración durante muchos años: tanto desde el punto de vista del diseño de su puesto de trabajo y su entorno, como de su reciclaje por medio de la formación. Las estrategias persiguen, por un lado, prolongar la vida efectiva y productiva del funcionario, y por otro, trasladar la experiencia y conocimientos del funcionario a un entorno de gestión del conocimiento colectivo.

Sabemos que un ordenador que puede actualizar su memoria, su CPU, su disco duro, siempre será más duradero y productivo que aquel que está diseñado con una configuración fija no actualizable.

Pero además, mantener la información crítica en un disco duro cada vez más anticuado puede darnos un serio disgusto el día que ese disco duro tenga un problema.

Y, creedme, tarde o temprano, ese día llega.